jueves, 26 de noviembre de 2009

PAISAJES COTIDIANOS

A veces al viajar no nos fijamos en cosas y otras sí. Así, de vez en cuando, al pasar por el mismo lugar podemos encontrar belleza o simplemente no verla.

Ayer me ocurrió. En un lugar por donde paso como mínimo una vez al mes hice, sólo con mi retina y sin ningún instrumento de grabación, una foto de esas de revista: un toro de osborne al amanecer.

Muy castiza la imagen, sí, pero hacía tiempo que no tenía esa sensación de encontrar algo bello, así, de repente y sin saber por qué.

Cosas curiosas de la vida, al regresar por la tarde, ya no lo vi. Para que luego digan que el estado de ánimo no influye en todo.

4 comentarios:

alfonso dijo...

fantasticas la luces del amanecer para las fotos, los recuerdos, la imaginacion.....

PENSADORA dijo...

Y del atardecer Alfonso, y del atardecer...

Rebeca dijo...

Cada vez que veo esos toros en la carretera que tanto me gustan, me acuerdo de esa campaña que se hizo en contra de su retirada, tu foto afirma mi creencía sobre que estaba más que justificada.

PENSADORA dijo...

¡HEY! quede claro y conste en acta que la foto en el post no es mía, la he sacado de google imégenes (ya sé que es un poco ilegal pero ¿qué es legal hoy en día?).

Rebeca, aquella campaña estaba justificadísima, tienes razón.

Saludos guapa!