martes, 30 de marzo de 2010

COMUNICACIÓN ESCRITA

Al principio los humanitos no teníamos vocabulario. Luego comenzamos a evolucionar y convertimos nuestra garganta en el instrumento de la música de nuestros pensamientos.

Luego, empezamos a escribir. ¿Cómo? ¿Cuándo?. No lo sé, no tengo grandes dotes de investigadora.

Lo que sí sé es que gracias a internet, somos muchas las voces que hemos conseguido lanzar nuestras ideas al mundo. Así como antes quien tenía ganas de comunicar algo al mundo había de buscarse la vida hasta que algún periódico, revista o fanzine le publicara, hoy en día tenemos internet y los blogs.

Lo mío fue pura casualidad. Un día de esos en que me aburría como un ostrón escribí una ocurrencia en el buscador, sólo por la curiosidad de ver qué me ofrecía la red acerca de cualquier tontería, como quien escribe su nombre a ver si sale en alguna parte.

Allí me encontré un blog. Una chica argentina había escrito una especie de vademécum sobre el despecho en clave de humor. Me llamó mucho la atención aquel blog. Aquella chica escribía sobre sí misma, como si se tratara de un diario. Un diario adulto.

A través de aquel blog supe de qué iba esto y primero me dediqué a navegar por diferentes blogs hasta que recordé cuánto me gustaba escribir y cuánto tiempo hacía que no me ponía en ello. Así, decidí ponerme manos a la obra y ya conocen ustedes el producto.

Ahora sé que somos muchísima gente los que hacemos lo propio y leyendo a unos y otros me doy cuenta de que la escritura es una forma de comunicación que gracias a intenet se está ampliando. Unos sólo escriben sobre sí mismos, otros escribimos lo que se nos ocurre amparados por ese ligero anonimato que nos presta poder elegir incluso nombre para estar aquí.

La cuestión es que aquí estamos, amigos blogueros, escribiendo y comunicándonos como nunca antes podíamos haberlo hecho. Un ¡hurra! por internet.

viernes, 26 de marzo de 2010

ESTRESORES

El estrés no aparece por sí sólo, o al menos no en las mentes cuerdas. El estrés tiene motivos.

Según mis “investigaciones” hay grupos de posibles estresores tipo que afectan al humanito en nuestra sociedad, a saber:

SALUD: No sólo cuando se trata de afecciones graves que supongan incapacidades prolongadas si no en todos los casos, la carencia de salud nos provoca inseguridad y de allí estrés.

VIVIENDA: No sólo es cuestión de precios o disponibilidad de vivienda. Las reformas en el hogar o una mudanza suponen un incremento importante de nervios en nuestro comportamiento.

SEXO: La carencia de relaciones sexuales satisfactorias es un estresor tan importante como otro cualquiera, sobre todo en una sociedad como la nuestra que todavía anda bastante falta de educación suficiente en este sentido.

SEPARACIÓN: Cómo no! Lo del amor nos trae a todos por la calle de la amargura. Sobre todo las grandes separaciones que afectan a parejas estables y más si comparten hijos o bienes en común.

TRABAJO: Es evidente que estamos sumidos en una crisis económica importante, de allí que la estabilidad laboral se vea especialmente comprometida. El objetivo primordial de nuestro trabajo es ganarnos el sustento y, si éste falta, es normal que nos sintamos cuando menos, asustados.

Así bien, queridos internautas, cuando nos sintamos nerviosos o atemorizados, comprendamos que como humanos tenemos derecho a sufrir por aquello que objetivamente nos pueda suponer un malestar. Pero no olvidemos que sólo es eso: un malestar y, por tanto, la vida no nos va en ello.

jueves, 25 de marzo de 2010

LOS JÓVENES TAMBIÉN TENEMOS CUERPO

PENSJEFE: Buenos días Srta. Pensadora ¿todo bien?
PENSADORA: Buenos días Sr. Pensjefe, muy cansada estoy hoy.
PENSJEFE: ¿Cansada usted? ¡con lo joven que es!
PENSADORA: Sí, soy joven pero tengo cuerpo, como usted.

Algo que me resulta curioso y molesto a la par es esa especie de norma no escrita en la que, según nuestros mayores, se da por hecho que los jóvenes hemos de ser almas despreocupadas, sanas y perfectas sólo por una cuestión cronológica.

De la misma manera que yo nunca daría por sentado que mis mayores han de estar siempre enfermos o cansados por la oxidación normal que produce el paso del tiempo, me gustaría que mis mayores entendieran que vivo bajo los mismos factores ambientales y sociales que ellos y, por tanto, estoy igual de expuesta al cansancio, estrés o enfermedad exactamente de la misma forma que ellos.

A ver si aprenden.

Palabra de pensadora.

martes, 23 de marzo de 2010

PEQUEÑO DELICIOSO SUSTO

Los planes sólo son planes, no realidades. De manera que, ante una desviación del plan inicial una puede asustarse, pero si el susto merece la pena, éste adquiere sabor a chocolate y fresa… delicioso al paladar de la pensadora valiente.

lunes, 15 de marzo de 2010

LA SOLEDAD DEL FANTASTICO

Tener un don especial, algo que nos distingue de los demás, puede convertirnos en personas fantásticas, como si de un súper héroe se tratara. Pero…

Ser fantástico supone, más que una virtud, una dificultad. Los dones fantásticos de que disponen los súper héroes les pueden convertir en incomprendidos porque aquellos que no poseen el mismo don o alguna característica semejante, se pueden sentir asustados u obnubilados por lo fantástico de una persona que, a pesar de ser humana, posee una visión extraordinaria sobre algo que los demás no pueden contemplar.

Así el fantástico, por incomprendido, se siente solo.

Sin embargo esa soledad tiene recompensa si el fantástico se hace consciente de las propias deficiencias y, en consecuencia, las de los demás. Si el fantástico consigue entender que su don es suyo, sólo suyo y que no es necesaria la completa aprobación de los demás para su propio desarrollo, sabrá vivir su don en soledad, disfrutándose a sí mismo y entendiendo mejor el mundo que le rodea.

Palabra de pensadora.

viernes, 12 de marzo de 2010

MUSICA Y RECUPERACIÓN

Casualidad o no, siempre que me encuentro en una época de estrés se produce algún estreno de disco o gira de algún grupo o artista que me guste.


Casualidad o no, esta vez, la cosa va por triplicado: Jónsi (cantante de Sigur Rós) saca su disco en solitario con una gira que promete mucho, Marlango acaba de estrenar nuevo disco (que tampoco me dice nada nuevo pero ahí está) y mi querida Najwa se ata los machos y saca pedazo de tema en castellano, valiente ella, rompiendo moldes como siempre. Para ver su vídeo pinchar sobre la imagen:


jueves, 11 de marzo de 2010

UNA COMPOSICIÓN FELIZ

Me gusta llevarle la contraria a nuestro compañero bloguero Sr. Pez Martillo y así, para hoy, le he dado un par de vueltas a su última entrada sobre la felicidad.

Solemos pensar que la felicidad son momentos que pasan y es una pena porque la felicidad, queridos internautas, es menos difícil y etérea de lo que nos creemos. La felicidad es más real y racional de lo que nuestro humano romanticismo nos hace creer.

Me sitúo sobre el ejemplo del amigo Pez y desde allí iré retrocediendo: Un momento muy feliz sería una reunión con amigos, en un hermoso y cálido lugar acompañados de buen vino y buena comida pero… ¿cómo han llegado todos hasta allí? Bien habrán necesitado un medio de transporte (a no ser que vivan directamente en el lugar), también habrán necesitado algo de solvencia económica (si no todos, alguno de ellos) para adquirir los manjares y por supuesto, ganas de hacerlo y humor para compartirlo.

Así pues, ese instante feliz ha necesitado una serie de componentes que le han dado forma y lo han hecho posible. Entonces, ¿la felicidad es sólo ese momento o también lo es el conjunto de cosas que nos hacen llegar hasta él?.

En mi opinión, la felicidad es el todo, el conjunto completo de lo que hacemos. Pensar que mi trabajo (aunque no me guste del todo) me sirve para conseguir aquello que con mi sueldo me pueda permitir. Pensar que mi sufrimiento forma parte de mi propia vida y felicidad porque si no sufriera no reconocería mi propia alegría y viceversa. Así que incluso los momentos más bajos son una parte componente de la propia felicidad.

No es difícil que erremos al buscar una definición concreta sobre la felicidad porque tenemos tendencia a apartarla de nosotros mismos como si se tratara de un sentimiento sobre el que no tenemos control. Pensamos que la felicidad ha de estar compuesta sólo por el resultado final de algo que nos proporcione placer y eso es más bien hedonismo (lo cual también está muy bien, por cierto, pero de vez en cuando).

Quizá los sufrimientos serían menos si nos hiciéramos conscientes de que son parte de la composición total de nuestra vida, de la propia felicidad. Y también, a lo mejor, si contáramos con todos los factores que nos han llevado al desarrollo de un “momento feliz” disfrutaríamos aún más de éste.

En resumen, la felicidad no deja de ser una composición: la que nosotros mismos elaboramos a través del filtro de nuestros pensamientos.

Palabra de pensadora.

lunes, 8 de marzo de 2010

PEQUEÑAS GRANDES COSAS QUE A UNA LE HACEN FELIZ

¡Que grande es la red!

Andaba yo cabizbaja y alicaída cuando se me ha ocurrido navegar un rato a ver qué había de nuevo por el cyber espacio cuando... ¡sorpresa! Jónsi, el cantante de Sigur Ros nos presenta su disco en solitario con la magnífica noticia de que, además, vendrá a España con ocasión del Sonar.

De quienes me leen es sabido mi aprecio por semejante festival y, en especial, por la música que este señor hace.

La cuestión es que de sensibilidad va la cosa y como esta pensadora últimamente de eso tiene a chorro por todos los poros, se siente contenta de ver que la belleza sigue persiguiéndola. Para muestra, un vídeo-botón:

domingo, 7 de marzo de 2010

ELECCIÓN


Acabo de indignarme, una vez más, con el asunto de las manifestaciones anti-abortistas y más viendo que se producen precisamente hoy, a unas horas de la celebración anual del día internacional de la mujer.


Soy poco amiga de las leyes pero puesto que vivo en un mundo que se rige por ellas o, incluso, por su incumplimiento, me intereso por aquella que me afectan o podrían afectarme en este caso, simplemente por el hecho de ser mujer.


Tampoco es que quiera defender el "nosotras parimos, nosotras decidimos", ni mucho menos. Pero sí deseo vivir en un país donde cada cual tenga la posibilidad de elegir qué desea hacer con su propio cuerpo, con su propia vida y, especialmente, con la vida de otros que no tienen la culpa de nuestras propias deficiencias: nuestros futuros o posibles hijos.


La nueva ley del aborto ya fue redactada, votada y aprobada. Aún así, unos cuantos siguen pidiendo su derogación cosa que significaría volver a empezar y negar a las personas un derecho fundamental: el derecho de elección.


No me quiero situar en una postura definitiva. Sólo quiero plantarme en mi propia postura, la de siempre, la del sentido común. La de pensar que, aunque una lo haría, otras sí y viceversa. En este caso, me parece muy de sentido común que ambas posturas tengan la misma posibilidad: hacer algo o no hacerlo, es decir, elegir.

De la misma manera que existen leyes para evitar o castigar que nos roben o seamos agredidos, encuentro de sentido común que existan leyes que permitan a las personas elegir sobre sí mismas. Lo importante, al fin y al cabo es que, humanamente, podamos elegir.


Palabra de pensadora.

viernes, 5 de marzo de 2010

NOSOTRAS Y NUESTRAS MADRES

Las diferencias generacionales son un factor decisivo para muchas mujeres de mi edad. Aún con todo, no podemos evitar buscar el calor de las alas maternas cuando las cosas van mal por la zona intercostal.

El hecho de que nuestras madres siempre hayan estado allí para nosotras y que, además, hayan podido mantener relaciones de pareja lo suficientemente estables como para habernos concebido, las convierte en un principio en grandes consejeras, pero son muchas las veces en que no nos damos cuenta que desde que ellas se enamoraron hasta nuestros días hay un salto generacional y evolutivo humano más que considerable. Más todavía en un país como el nuestro, donde la dictadura y la iglesia extendieron sus valores de una manera tan férrea.

Nuestras madres tenían miedo a todo, eran víctimas. Para ellas, todo dependía del hombre del que se enamoraran y una vez llegadas a ese estado, su manera de ganarse el corazón y el respeto de sus enamorados era “hacerse respetar” y demostrar su pureza y valor doméstico por encima de cualquier cosa incluidos sus propios y verdaderos deseos, valores impuestos por la época en que vivían.

Sin embargo, nosotras, hemos sido criadas bajo esos mismos valores en un mundo para el cual ya no son válidos y, a pesar de la gran evolución que han desarrollado muchas de nuestras progenitoras, sus consejos siguen basándose en el miedo y el victimismo sin considerar que, aunque aún falta mucho por hacer, nosotras ya no tenemos por qué tener miedo y mucho menos dejarnos pasar por víctimas de nadie. Somos un elemento componente más de nuestra sociedad, con poder de decisión y, por tanto, poder para respetarnos a nosotras mismas bajo los criterios que nosotras mismas elijamos, por duro que todavía pueda resultar.

No se trata de desoír los consejos bien intencionados de nuestras madres, si no de aprender a entendernos a nosotras mismas y el mundo en que vivimos. Hoy en día lo fundamental es la propia creencia, el reconocimiento del yo, el saber quién se es, qué se desea realmente para una misma y actuar en consecuencia. A partir de allí, los resultados pueden ser múltiples: agradables o desagradables, deseados o no, pero orientados hacia el respeto personal, hacia la seguridad de que sabemos lo que queremos y no damos señales equívocas sobre nuestra propia realidad.

Palabra de pensadora.

miércoles, 3 de marzo de 2010

EVASIÓN

Cuando los problemas no tienen solución fácil o inmediata. Cuando los objetivos todavía quedan a lo lejos. Sólo queda lugar a la espera y, mientras tanto, a la evasión.

Siempre he sido partidaria de agarrar los problemas desde su base y buscar posibles soluciones que nos permitan actuar para, así, no evadir si no meterse de lleno y luchar. Sin embargo, voy aprendiendo que hay veces, y sólo veces, en las que no hay otra manera de solucionar algo más que dejar pasar el tiempo y para quienes somos impacientes, no queda más remedio que evadirse e intentar mirar hacia otro lado hasta que se cumplan los plazos y podamos empezar a solucionar.

No se trata de evadir los problemas, si no de evadirse de las consecuencias de la espera.

lunes, 1 de marzo de 2010

MAÑANA SOL... Y BUEN TIEMPO (ODA OSCENSE)

Las predicciones no se equivocaron mucho aunque me hicieron pasar el sábado a la espera de una tempestad que apenas rozó mi hogar.

En lo que sí atinaron fue en la ventanita de buen tiempo que disfrutamos ayer, ocasión que aproveché, tras la jornada de introspección sabatina, para salir de mi cueva invernal y dedicar un día entero al auto mimo y complacencia.

Así, emprendí camino a pie hacia las afueras de la ciudad, acelerando el paso al compás de la música elegida adrede para la ocasión. La Alberca de Loreto me recibió rebosante de vida, llena como hace tiempo y con sus patos que parecían saludarme girándome el pico conforme pasaba. Desde allí, le eché un vistazo a la sierra que tras las lluvias y los vientos presentaba una visibilidad estupenda dejando todos sus encantos al descubierto como invitándome a visitarla. No lo dudé y como el tiempo apremiaba decidí hacer un corto paseo en coche y aprovechar para quitarle la carbonilla al silver bullet que este invierno tan apenas se ha movido del parking.



Elegí con mimo la música que me acompañaría durante el paseo y la introduje en el cargador de CD, me acomodé en mi cubículo de piloto, subí la música lo suficiente para que no se me oyera cantar desde el exterior y puse rumbo al Reino de los Mallos. Primero Ayerbe y luego Riglos para cruzar el Pantano de la Peña y disfrutar de la carretera del mismo nombre hasta el alto del Puerto de Santa Bárbara desde donde mi Pirineo se dejaba ver con su traje merengue de todos los inviernos. Le saludé y le mandé unos cuantos besos para prometerle que pronto le visitaría y volveríamos a retomar ese amor mutuo que nos guardamos.



Tímida, la primavera empieza a asomar en forma de flores de almendro que, aunque escasas, ya empiezan a brotar prometiéndome que en unos cuantos días el equinoccio traerá a mi Güeskonsin querida la alegría arrebatada por uno de los inviernos más largos y difíciles que recuerdo.

Así que hago un conjuro y le pido a mis dioses particulares que se dejen estar ya de tonterías y cada vez oiga más, en la predicción meteorológica: “Mañana sol… y buen tiempo”.