martes, 22 de marzo de 2011

ACERCA DEL ESPAÑOLITO MEDIO


Llevo un par de días dándole vueltas al asunto del carácter español.  Eso de que seamos tan sumamente sedentarios.

No me refiero a que seamos poco deportistas.  Me refiero más bien a ese carácter “asegurador” que tenemos.  Nos gusta enraizarnos: piso propio, trabajo fijo… buscamos la seguridad absoluta, la incomodidad mínima; sin darnos cuenta de que más allá de la jaula de seguridad en que nosotros mismos nos encerramos hay mucho más.

Lo cierto es que para mantenerse vivo, lo más imprescindible es difícil de perder pese a los tiempos que corren.  A mí me tiemblan las canillas cuando leo un cartelito de esos que rezan “mañana podrías ser tú” a los pies de un mendigo, pero también se me alborotan las neuronas cuando pienso en la posibilidad de que esté desaprovechando alguna oportunidad de aprender o vivir algo más mientras lucho por mantener mi estatus proletario. 

Hoy el leído el siguiente post: http://www.enriquemeneses.com/2011/03/19/el-sueno-del-espanolito-medio/ y me he quedado perpleja al sentirme terriblemente identificada.

4 comentarios:

Vík! dijo...

Me considero un afortunado al haber iniciado el camino de la regresión en lo que a necesidades materiales se refiere. Es fascinante cuando te das cuenta de las cosas que han dejado de ser importantes y las que ha ganado posiciones en tu lista de prioridades. Un poco tarde, pero nunca demasiado. Tu inquietud, PENSADORA, creará tu movimiento. Seguro.

Lolíndir Palantír dijo...

...majestad, estoy de acuerdo con Vik, esa inquietud suya creará su propio movimiento. He leído el blog que menciona Ud., y la verdad que da en el clavo...y hubieramos añadido alguna otra cosa... así que... Le deseo lo Mejor de Los Movements!!!!

PENSADORA dijo...

Lo malo es que una nunca sabe por dónde empezar...

En fin.

Andrés Er Checa dijo...

Muy buen artículo el que recomiendas de Enrique Meneses. No sé en que momento los españoles empezamos a ser así. Posiblemente seamos fruto de la burbuja inmobiliaria. sin embargo ahora ha pinchado y aún asi tenemos que pagar nuestras hipotecas. Pues, de verdad, en vez de dejar de pagarlas por ser conscientes de la mentira y falsa seguridad en que viviamos, seguimos pagándola, para cuando los tiempos cambien y volvamosm a nuestra falsa seguridad. Somo geniales. Estooo...me he hecho seguidor tuyo y con tu permiso agrego tu blog en el mio como recomendado. Saludos