martes, 27 de septiembre de 2011

LA ANTIMODA (O LA MODA DE LO RARO)


Siempre defiendo que nos encontramos sumergidos en una época de cambio evolutivo y, por tanto, de cambio social. Esto supone que todo lo social, incluidas las artes, toman nuevos y diferentes rumbos.

Hoy en día, crisis mundial mediante, el arte está más de moda que nunca y todavía más de moda están las corrientes artísticas anti-comerciales. Aquellas que se descuelgan de los circuitos convencionales.

Me resulta curioso observar cómo, cada vez más, la gente se vuelca en aquello que parece más raro o poco comercial, como si cuanto más raro, diferente o “alternativo” más “molón” resulta. Es interesante observar que los festivales de música independiente o de tendencias artísticas en general (pequeños festivales multidisciplinares, por ejemplo) se llenan cada vez con más facilidad y yo no dejo de preguntarme si quienes allí asistimos, en realidad, buscamos y encontramos belleza o si sólo es cuestión de moda.




miércoles, 21 de septiembre de 2011

SARRIOS EN LA NIEBLA



El amor por la montaña tiene de malo que, en un momento dado, uno puede “encenegarse” y por aquello de “aprovechar el día”, echar a andar cuando las condiciones no sólo no son las idóneas si no que son las peores.

Así ocurrió este domingo cuando, nada más llegar al punto de partida, el día ya amenazaba y de hecho llovía. Sin embargo, un nutrido grupo de valientes decidimos aventurarnos a sabiendas de que podríamos sufrir los embates de los primeros efectos atmosféricos otoñales.

Mi querido pirineo nos absorbió de tal manera que un grupo de veinticinco personas, caminando bajo la lluvia y el viento, tan apenas se sentía. No teníamos miedo. Teníamos frío y hambre pero ganas de llegar a nuestro destino, así que el silencio acompañó todo el camino y solo se rompió cuando, llegados al valle de los sarrios, sus orgullosos habitantes salieron a vigilarnos.

La lucha contra la naturaleza suele ser batalla perdida, pero ocurre que, si uno presta atención, el sufrimiento y el miedo se compensan con la extraordinaria visión de una bestia que tras la niebla te contempla como preguntándote el por qué de tu visita en un día como ese.

Una no encuentra respuesta. Quizá es amor por la montaña. Quizá sea orgullo humano, ganas de demostrar que se puede sea como sea. A lo mejor es más una cuestión de pique porque “si ellos van, yo voy”. . . Sea como sea o por lo que sea, allí estuve yo y allí les contemplé sin hacerme preguntas. Sólo grabé en mi retina la imagen de sus siluetas difuminadas por la niebla, esa imagen que únicamente se puede contemplar un día como ese en unas condiciones como aquellas.

Aunque la preocupación por la integridad de nuestras cámaras no nos permitiera fotografiar un momento tan único y precioso como caminar en silencio a través de la niebla y rodeados de sarrios. Finalmente, tuvimos la recompensa de saber que no hubiéramos podido ver algo así de otra manera.

jueves, 15 de septiembre de 2011

EL VALOR DEL AUTOCONOCIMIENTO


Se asocia el concepto de la autoestima únicamente con la imagen que nos devuelve nuestro espejo interior de nosotros mismos. Pero hay que pensar que cada uno de nosotros somos un todo compuesto de muchas parcelas vitales que suman la totalidad del concepto que tenemos de nosotros mismos.

Se me ocurre que, para mantener un nivel de autoestima óptimo, la base fundamental es el auto-conocimiento de todas y cada una de las parcelas de que nos componemos. Y atención, cuando hablo de auto-conocimiento hablo sólo del principio de un estudio y aprendizaje muy profundo.

Conocerse a uno mismo no es cosa tonta, es cosa más bien harto complicada porque resulta difícil admitirse en el error o en el disgusto, pues una parte importante de la autoestima es la aceptación de aquello que no gusta de uno mismo y su aceptación ante la imposibilidad de cambio.

A través de auto-conocimiento podemos descubrir no sólo nuestras virtudes sino también nuestros defectos, pero no quedarnos allí, podemos descubrir cuáles son las causas de nuestros defectos y los orígenes de nuestras virtudes. Utilizar estos conocimientos como herramientas de trabajo nos puede ayudar en el camino de la aceptación de uno mismo y por lo tanto, de una autoestima plena.

Cuando uno es capaz de reconocer y aceptar sus propias deficiencias, tiene más capacidad de decisión. Uno puede elegir con más tino lo que es mejor o peor para sí mismo.   Basando las dicisiones en un conocimiento profundo de las propias posibilidades ya sea al emprender (o no) un proyecto, cambiar de vivienda o romper una relación.

También conociéndose bien puede uno darse a conocer. Una persona que sabe bien de sí misma tendrá mayor capacidad de abrirse o cerrarse al exterior sin miedo y con la conciencia de entregarse o negarse únicamente a aquellos que realmente lo merezcan.

El autoconocimiento es una herramienta fundamental cuando se trata de "salir adelante" en la vida.

Palabra de Pensadora.

lunes, 5 de septiembre de 2011

PORTUGAL 2011


Lisboa me recibió un lunes no cualquiera.  Tranquila al principio, caótica después.  Será porque visitarle en agosto no es la mejor opción, será porque había que recorrer todo lo recomendado y esto suele ser lo mismo para todos.  Al fin y al cabo, yo era una turista más entre todos los turistas ávidos de montar en tranvía, comer sardinas, beber licor de cereza y conseguir la más amplia colección de fotos de azulejos posible.





Sintra fue otra cosa.  Un día nublado y fresquísimo hizo de escenario perfecto para disfrutar del precioso Castillo de Pena que parecía recién sacado de una novela de leyendas.  Romántico, colorido y ecléctico,  se dejaba contemplar con una coquetería nada propia de un ser inanimado como él.  El jardín que le rodeaba hizo también mis delicias con su vegetación variopinta, sus fuentes, sus laguitos…  Un lugar plagado de rinconcitos de esos para sentarse a leer y olvidarse que apenas unos metros más allá se encuentra una interminable cola de extraños seres llamados humanos.





Me dijeron que Belem era visita obligada y resultó así, como una obligación, hacer hora y media de cola para visitar el Monasterio de los Jerónimos que sí, admito es espectacular, pero el cansancio tras la espera desmejora (y mucho) la jornada.  Belem también tiene su torre que aparece en todas las guías y su monumento a los descubridores que también.  No llegué a comprar los famosos pastelitos (también cosa de las guías) pero otra cola y me suicidaba.  Elegí cena en el Barrio Alto.




Para despedirme, quise cruzar el Tajo que me dirigió hacia la costa de Caparica para sorprenderme con un extensísimo arenal donde conseguí relajarme y disfrutar de las frescas aguas atlánticas, no sin antes hacer otra paradita turística en ese pedazo de cristo que se dejó fotografiar muy fotogénico él.



Al final, Portugal me regaló un bello atardecer que lleva todos los boletos para ser el número uno del “top-ten” de este verano.


jueves, 1 de septiembre de 2011

INFORME DE ACTIVIDAD


Con Agosto llegó el calor ¡y de qué manera!, así que decidí huir de esta hoya Güeskonsiana rumbo a parajes, al menos, más húmedos. Motivo por el cual, entre fiestas locales y vacaciones, no ha habido tiempo ni inspiración suficiente como para ponerme ante el teclado y darle un mínimo de vida a este mi abandonado pero amado blog.

San Lorenzo no se portó muy bien este año y a la tradicional resaca le añadió algún que otro aditivo que me tuvo en cama un par de días… ¡así empezaron mis vacaciones de este año!.

Soy una auténtica defensora de las vacaciones locales. De utilizar el tiempo libre para hacer un parón controlado y no alejarse en demasía de la rutina, pero este año pequé de valiente y, como tenía varias propuestas, elegí liarme la manta a la cabeza e irme primero a conocer un poquito más la península pero cambiando de país para luego darle un repaso a la costa norte del mediterráneo. Todo en sólo dos semanas.

Total que ya he vuelto, con pocas ganas de todo porque más que descansar, he utilizado las vacaciones para corretear por la península ibérica con el resultado de un Señor síndrome postvacacional en toda regla.

Así que, queridos lectores y lectoras: si todavía están ahí, en breve ampliaré información.