lunes, 31 de octubre de 2011

EL DÍA MÁS CORTO DEL AÑO


Me cuesta creer en las cosas que no se pueden explicar científicamente, con números o cambios físicos de materia. Sin embargo, cada vez noto más las diferencias que se suceden cuando las estaciones meteorológicas hacen su entrada o salida.

Los entre-tiempos de otoño y primavera tienen un algo especial, el calor llama a la actividad, al movimiento, al abandono de la madriguera. Lo mismo que la llegada del frío invita al recogimiento, a la entrada en la madriguera en busca del calor arrebatado en la calle.

El día más corto del año se convierte en ese día calmo, plácido. Como un día de limpieza general del hogar pero en el alma.

jueves, 27 de octubre de 2011

INCOMODIDADES EJECUTIVAS


La vida ejecutiva “rural” tiene el inconveniente de que, a veces y sólo a veces, obliga a desplazarse y asistir a reuniones, seminarios y otros eventos.
Siendo “rural”, se han de preparar estas citas con algo de antelación y así surge la primera incomodidad: hay que “dar imagen” y, como representante empresarial, enfundarse en el correspondiente e incómodo modelito con tacón incluido (eso por ser fémina, en el caso opuesto lo de la corbata también tiene su qué).

Otra incomodidad aparece cuando, tras unas cuantas horas de viaje en posición sentada, hay que sentarse de nuevo: bien para debatir o negociar, bien para atender las ponencias que correspondan a la ocasión sean éstas interesantes o no.

Pero la gran incomodidad, la magna incomodidad ejecutiva tiene un tinte escatológico pues, cuando hay que pasar el día entero sentado, rodeado de gente y concentrado en atender o que te atiendan, lo de las flatulencias puede resultar un auténtico infierno. Sin posibilidad de alejarte, abrir una ventana o acudir al baño más cercano, no queda más remedio que aguantar y aguantar mientras el abdomen se inflama y la falda (o los pantalones) empiezan a apretar como si fueran dos tallas más pequeños.

Si a todo esto añadimos que el medio de transporte elegido haya sido el del automóvil con compañero de profesión, al final del día, el regreso hasta el hogar donde descargar por fin el cúmulo de incomodidades puede hacerse mucho más largo de lo que mi abuela llamaría “un día sin pan”.

jueves, 20 de octubre de 2011

DE REPRESENTACIONES Y REPRESENTANTES


Salí ayer a darme un paseo bloguero. Primero eché un vistazo en El Espejo de la Realidad que me mandó sin querer al Rincón del Náufrago. En ambos lugares me encontré la crítica al asunto de una frase muy utilizada últimamente por los nacientes movimientos sociales “apolíticos”. “No nos representan” rezan muchas de sus pancartas.

A mí me gusta la frase porque, en efecto, yo misma no me siento representada por los sucesivos gobiernos bajo los cuales he vivido desde que tengo uso de voto. Sin embargo, estoy de acuerdo con lo que se deja entrever en sendos escritos de los simpares Douce y Pez Martillo. ¿Se nos pasa por la cabeza que, muy posiblemente, nuestros políticos no dejan de ser el reflejo de nuestra sociedad?.

Es posible que sea cierto lo de la no representación en algunos casos, pero conforme crece “el movimiento” me voy haciendo más consciente de que las minorías existen y de que, ciertamente, están poco representadas. Por eso se llaman (o nos llamamos) “minoría”.

lunes, 17 de octubre de 2011

UNA EPOCA, UN MOMENTO… UNA CANCIÓN: GANAS DE SALTAR


Regresaba el otro día por la autovía de Zaragoza dirección a mi Güeskonsin cuando por la radio van y me ponen la archifamosa “jump” de Van Halen, oyes, que me entró un no sé qué. Casi paro el coche y me pongo a brincar allí mismo, así yo toda entera.

Y es que me vinieron a mente las noches de juventud, cuando lo que servidora bailaba era más rockero que maquinero a pesar de las modas de entonces (¡como pasa el tiempo!). El bar que frecuentaba sólo disponía de música Heavy extranjera, estaban prohibidos los grupos de rock en español y yo lo agradecía. Así, cuando a altas horas de la madrugada, de repente, sonaba ese sintetizador con las primeras notas, dejaba la cerveza en la barra y me preparaba para saltar al ritmo de los Sres. Halen…

jueves, 13 de octubre de 2011

ESPERANDO EL OTOÑO


Apenas caen hojas. Los árboles están confundidos con eso de la longitud térmica de estos días… por la noche parece que sí, que es hora de detener la actividad y prepararse para el invierno… pero durante el día el sol calienta igual que en primavera. Así no hay quien se aclare.

Los atardeceres tienen esa luz otoñal, pero todavía no hace el primer fresquito de estas fechas que nos invita a olvidar las terrazas y pasar directamente al hogar con la incógnita de si ese será el día en que volvamos a poner en marcha la calefacción.

Será porque Julio se convirtió en otoño que ahora Octubre quiere su revancha y para no ser menos se nos disfraza de primavera.

Ando acumulando gotitas del calor este que nos viene regalado, para por si al final no llega el esperado otoño y nos vamos directamente al invierno. Que ahora está de moda lo de guardar para cuando no haya.