jueves, 29 de marzo de 2012

¡SORPRESA!

Sigur Rós - Ekki múkk from Sigur Rós on Vimeo.


¡Que alegría! ¡Que alboroto! mis niños sacan disco en un par de meses. Motivo para ponerse contenta un ratillo, el resto del día ¡a protestar! que estamos de Huelga General.

miércoles, 28 de marzo de 2012

MUJER


¿Qué nos hace mujeres a las mujeres?. Según Gallardón que no se le ocurre más que citar a Azaña: “La libertad de maternidad es lo que a las mujeres les hace auténticamente mujeres”.

¡Vaya cita! Y miren ustedes que aún dentro de lo que cabe, me caía bien el señor este pero como que ya no. Y es que yo pensaba que mi condición de mujer era una cosa más bien de cromosomas, hormonas y eso. Porque lo de ser madre o no, según a mí y sólo a mí me apetezca, me parece un derecho propio y tan fundamental como el derecho que tenemos todos y cada uno de los humanos a nuestra vida y a hacer con ella lo que nos plazca.

La maternidad es algo hermoso que muchas mujeres deseamos al menos en algún momento de nuestras vidas pero no todas y no en todo momento, lo cual no nos hace menos mujeres.

A lo mejor es que tergiverso las palabras, pero no dudo de mi condición de mujer ni de la de mis coetáneas según nuestra fertilidad y el uso que hagamos de ésta.

Palabra de pensadora.

domingo, 25 de marzo de 2012

AUTOCRITICA Y ENMIENDA


Andaba yo pensando (por no variar) sobre la autocrítica y sus beneficios. Es bueno auto-criticarse pero se me ocurre que no tiene sentido semejante esfuerzo si la práctica de la autocrítica no tiene una finalidad positiva, un acto de contricción con su propósito de enmienda correspondiente.

Auto-criticarse sólo para flagelarse no tiene sentido porque de nada sirve darle vueltas y vueltas a aquello que ya hemos hecho o estamos haciendo mal. Lo bueno es hacerse consciente de los propios errores o deficiencias pero, ojo, una vez conocidos éstos, no sirve de nada quedarse en esa capa tosca y estéril de la autocrítica. Lo suyo es pasar al siguiente nivel y plantearse las posibilidades que se tienen de cambiar o mejorar algo y, si vemos viable algún cambio, seamos constantes y pensemos únicamente en esa posibilidad de mejorar.

En caso contrario, lo mejor es aceptarse y dejar la autocrítica para cuando realmente resulte productiva. Para cuando podamos ejercer alguna acción sobre ella. De lo contrario, estamos desperdiciando una cantidad tremenda de energía cerebral que podríamos aprovechar en otros asuntos.

Palabra de pensadora.

jueves, 22 de marzo de 2012

PAL MONTE: IDEA

Hace muchos, muchos años: un experto montañero me enseñó que, para salir a la montaña y culminar exitosamente una jornada larga, hay que llevar en la mochila siempre prácticamente lo mismo en verano que en invierno. Así que la ropa de abrigo y un chubasquero “corta-vientos” son elementos indispensables en el equipaje de cualquier excursión que dure más de cuatro horas, sobre todo si supera los 1000 metros de altitud.

Ni caso. La costumbre aquí es apagar el despertador, subir la persiana un poco, mirar por la ventana y dependiendo de la pinta que saque el Tozal de Guara, completar la mochila aún sin habernos limpiado las legañas oculares.

Así ocurrió que, tras tres horas de marcha continua y a buen paso, a pesar de encontrarnos ya a muy pocos metros de la cumbre, tuvimos que abandonar la que hubiera sido nuestra primera gesta de la temporada por culpa de una tormenta de ventisca de esas que sólo puedes superar con una buena capa de protección.

Moraleja I: “Pal monte: idea”. (Traducción: si vas a la montaña, ten conocimiento).

Moraleja II: Comprueba siempre que tus compañeros/as lleven el equipo correcto.


La Peña Canciás nos dejó unas vistas preciosas, pero las ganas de contemplar más.  Nos engañó con sus claros y sombras.  Y nosotros nos dejamos engañar alegremente, perdiendo la oportunidad de conquistarle.  Pero no podrá con nosotros, porque amenazamos con volver.

Allá al fondo: Peña Oroel

El Tozal de Guara y sus compañeros
 
El pirineo central al fondo se empiza a cubrir

Finalmente, abandonamos bajo la ventisca

lunes, 12 de marzo de 2012

UNA EPOCA, UN MOMENTO… UNA CANCIÓN: “JUST LIKE HEAVEN”

Allá para finales de los ochenta y principios de los noventa, admitiré que lo mío era más el Heavy, pero aquellas dulces e inquietantes melodías que los Cure insuflaban a sus temas eran difíciles de pasar por alto y, cómo no, esta pensadora cayó en esa tela de araña pegajosa y atrayente fabricada en canciones dulzonas, divertidas e incluso bailongas que se colaron en más de una de mis cintas de casette.
En el cielo me sentí yo cuando escuché por primera vez la grandísima canción “Just Like Heaven” de The Cure y admitiré que últimamente, la sensación se repite…

martes, 6 de marzo de 2012

PEDRUEL EXISTE


Desde que conseguí hacerme con un grupillo de gente más o menos dispuesta a salir con asiduidad a la montaña, me paso las semanas estudiando mapas y buscando reseñas allá donde se me ofrezcan. Así, con la intención de ascender alguna cumbre de la Sierra de Guara que fuera accesible y corta, di con la Sierra de Arangol y sus Lacunas.

Para llegar allí había que acceder a la ínfima localidad de Pedruel, escondida en la carretera entre Bierge y Rodellar. Tanto mi copiloto como yo somos de empanada fácil, así que aún habiendo elegido una hora temprana para salir de Huesca, la llegada a Pedruel se hizo larga, primero por mi olvido de las imprescindibles gafas de sol, luego por echarle alimento al “silver bullet” y, para rematar, ese típico desvío que no lees bien con la consecuencia de hacer buena kilometrada de más perdiendo esa media hora tonta que puede definir el éxito o fracaso de una excursión.

Con el sol golpeándonos de lleno, iniciamos la ascensión por la ladera más orientada al sur de todas las laderas sur que he subido hasta ahora. El sudor apareció pronto y mi compañera y yo caminábamos a buena marcha pero con las caritas color tomate del puro esfuerzo y calor. Semejante hazaña tuvo recompensa pues, a parte de descubrir que el pueblo de Pedruel sí existe.  Descubrimos también que la Cruz de Lacuna decora las cumbres de la Sierra de Arangol, que la Peña Castillazuelo no es más que un llano alto y que los cuerpos aguantan lo que les eches si la cabeza tiene ganas, ilusión y fuerza de voluntad.