jueves, 31 de enero de 2013

EF. "Final Touch"

Desde aquel lejanísimo viaje a Islandia donde consecuentemente me enamoré de mis sin par Sigur Rós hasta ahora, he buscado y rebuscado un sonido que me los recuerde. Algo que se le parezca y me haga sentir cosas similares. No es fácil y, de hecho, es imposible. Pero cuando una se empeña y busca con ahínco, puede localizar nuevas cosas que, dentro de un estilo similar, renueven memoria y despierten nuevos apetitos de distintos paisajes auditivos o visuales.

Y entonces aparecieron EF, así, tan simple, dos letras. Unos jóvenes con mucha menos trayectoria y un sonido muy distante de la calidad y sentimiento de los Rós. Pero algo tienen, sus temas de más de diez minutos de duración te van envolviendo y poco a poco, conforme el tema coge forma y calidez, te vas sintiendo cómodo y la mente se deja llevar…

miércoles, 23 de enero de 2013

Optimista


Hoy me he dado una vuelta por “El rincón del Náufrago” y allí me he encontrado con una delicada entrada sobre una historia de salud y sonrisas. Me ha hecho pensar en lo caras que están las sonrisas últimamente a pesar de lo saludables que son.

A lo mejor abuso un poco de “flower-power” pero esque realmente pienso que siempre se puede encontrar un motivo para sonreír aunque sea un poquito durante un ratito y más sabiendo que en estos tiempos caros, sonreír es gratis.

A ratos me parece como si, a parte de criticar al de al lado o defraudar hacienda, el deporte nacional sea lamentarse. Hoy en día en los ascensores casi ni se habla del tiempo, se habla de la crisis tanto si nos afecta directamente como si afecta al de enfrente como si creemos que nos va a afectar en un futuro cercano o lejano.

Las buenas noticias siguen escaseando, sí. Pero una vez leí en alguna parte que “nuestros peores temores lo son, porque los tenemos” y concluí que de tanto pensar que algo malo va a pasar, termina pasando, más que nada porque estamos más pendientes de ese temor que de otras cosas y mientras tanto lo bueno nos pasa desapercibido.

Así que a lo mejor vale la pena intentar hacer oídos sordos, mirar hacia el lado contrario de las malas noticias y concentrarse en lo que realmente importa que es vivir lo mejor que se pueda y sonreír siempre que sea posible, tengo comprobado que es más barato.

viernes, 18 de enero de 2013

Fast love



Mirando a mi alrededor me doy cuenta de que se lleva mucho el “fast love”, como en el mcdonald’s: llegar, mirar, elegir y comer rápido. Así el resultado es que te llenas mucho en poco tiempo y en poco tiempo también, vuelves a tener hambre. Eso significa que has comido mal y por lo tanto, no satisfaces tus necesidades energéticas reales.

Al hacer esta comparativa, no me refiero a los rollos rápidos de una noche. Me refiero a las relaciones que se establecen con la misma rapidez de una “fast food”, a esos enamoramientos “a primera vista” o más bien “a primer polvo”. En mi humilde opinión, son enamoramientos de posible fracaso pues no se establecen sobre las bases más sólidas del amor de pareja, de las cuales, para mí, una es el conocimiento y aceptación del otro lo cual sólo se consigue con tiempo y paciencia.

Sin embargo, en lo que dura un fin de semana con una persona que se acaba de conocer, son muchos quienes se declaran profundamente enamorados y yo me pregunto ¿de quién? Si no conoces a esa persona. En este caso el resultado más probable es un desencanto tan rápido y arrebatador como el enamoramiento inicial y la causa no es otra que, como pasa con una hamburguesa mala, no se ha tenido tiempo de conocer y saborear bien los ingredientes lo cual lleva a una satisfacción irreal. En pocas palabras: te enamoras de una sensación y no de la persona.

Siempre he dicho, digo y diré que en esto del amor no hay nada escrito, no existe un manual, el amor es cosa de dos y resulta complicadísimo estandarizar algo que depende tanto de tantos factores pero por experiencia he comprobado que, como en cualquier otro avatar de la vida, lo que mejor funciona es lo lento, continuo y creciente.

miércoles, 16 de enero de 2013

Una época, un momento... una canción: "Paradise City"

Las melenas se meneaban al viento viciado de humo y sudor en el bar, las jarras de litro de cerveza  flotaban de mano en mano desde la barra a cada rincón y, de repente, una especie de silencio sordo y extraño lo invade todo, las melenas se ralentizan y las cervezas permanecen quietas en las manos… entonces suenan los primeros baquetazos de “Paradise City” y la máquina vuelve a funcionar.

Así transcurrían algunas noches de cuando era más joven que ahora, cuando los “Gusarrones” estaban en auge y el heavy estaba de moda. La época en que las chicas nos conformábamos con vaqueros, camiseta y deportivas para estar guapas y se ahorraba para algún vestido que terminaba en el armario criando polvo.

El otro día la escuché en la radio y, como es habitual, casi paro el coche y me salgo a hacer una auténtica demostración de “air guitar” en medio de la calle…


martes, 15 de enero de 2013

El desempleo como consecuencia, nunca una causa


Estoy cansadita de escuchar una y otra vez las noticias sobre el gravísimo problema del desempleo en esta nuestra desmejorada España. Y estoy hartita de pensar siempre lo mismo… señores, que se equivocan, que el problema no es el desempleo. El desempleo es la consecuencia de los profundísimos problemas de desarrollo que arrastramos desde hace mucho tiempo. Mucho antes de que empezara esta crisis de nuestros desvelos.

En términos empresariales, cuando se localiza un problema y se busca solución satisfactoria, hay que empezar por buscar causas y de entre esas causas atacar las que resulten más rentables de modificar o suprimir. Es la manera de solucionar y construir cosas: con tiento, desde la base, con constancia y análisis continuo.

A lo mejor sí se están haciendo cosas (reforma laboral destructora y precarizadora de empleos mediante) pero se hacen mal porque no se crean puestos de trabajo de la nada y ahí es donde está la causa, que no poseemos un tejido industrial. Y no creo que el problema sea únicamente nuestro defecto de recursos naturales explotables, no.

Quienes nos dirijen matan moscas a cañonazos y pretenden generar “riqueza” de la nada, pero lo peor es que seguimos su ejemplo y pretendemos generar el negocio más inviable de todos que es el que pretende el mayor beneficio sacado de la mínima inversión.... ¡hay listillos!.

Así las cosas, me encantaría que algún día se confundieran en los telediarios y en vez contarnos que el desempleo crece, nos contaran que se empiezan a establecer nuevas medidas para incentivar el buen trabajo, premios a las buenas ideas, a los nuevos y buenos negocios que son lo que al final producirá esos tan deseados puestos de trabajo.

Palabra de pensadora.

lunes, 14 de enero de 2013

Pan, vino, azúcar y capazos


Decidimos salir a dar un paseo Bonito del Norte y yo por aquello de no pasar tanto rato atolondrados frente la tele, no sé por qué, pero me dio por dirigirme hacia el barrio donde nació mi madre y donde vivían mis abuelos maternos que no estaban nada lejos de los de los paternos.

Paseando por Barrionuevo, que así lo llamaban, me detuve bajo los ventanales contenedores del lugar donde creció mi madre y allí se me presentó el recuerdo de mi yayo o “yayé” (como le llamábamos cariñosamente) sentado en la mesa de la cocina junto a la ventana preparando pan con vino y azúcar. En ese momento, las piernas me llevaron solas hacia el lugar donde para entonces se localizaba la bodega del barrio, con sus enormes barriles y su olor a vino añejo y vinagre donde acompañaba a yayé siempre que me dejaban a su cargo.

Al continuar calle arriba, inevitablemente, llegamos al coso y allí me detuve otra vez para ver la cuesta de la Plaza Lizana. Entonces fue el abuelo (papá de mi papá) el que se me presentó con su boina y su bastón, siempre “de capazo” con algún conocido al que al final hasta le podía sacar algún parentesco. Fue él quien me explicó que parar por la calle para charlar un rato se llama “coger un capazo”.

Y así recuerda una a los abuelos, “yayé” y “el abuelo”, cada uno con sus peculiaridades, cada uno con sus enseñanzas: pan con vino y azúcar, coger “un capazo” y tantas otras que no cabrían en un solo post.

Es lo que tienen los paseos invernales por Güeskonsin.

sábado, 12 de enero de 2013

Vermú navideño


Güeskonsin tiene sus tradiciones: las de toda la vida como pasear por el coso sólo por ver quién hay o nunca utilizar los intermitentes, y las nuevas que empiezan como gamberradas y luego se van asentando.

Así está ocurriendo con lo del vermú ya sea el día de nochebuena o nochevieja. La cosa empezó con las nochebuenas, se salía un ratito al mediodía para ver a la familia y amigos que venían de fuera y de quienes sólo se disfrutaba estas fechas. Poco a poco aquel vermú se iba alargando y lo mismo no ibas a casa a comer porque total ya irías a cenar bien con la familia. Hasta que la cosa mejoró o degeneró (depende de cómo se mire) y ahora es como una especie de día del chupinazo, sales a eso de las 12-1 de casa y vuelves justo para cenar, tras lo cual se suele salir de casa dirección “misa de gallo” terminando en los bares eso sí, poco rato.

Lo de las nocheviejas ya es otro cantar, éstas no necesitaron presentación y los vermús ya se convirtieron en cosa festiva directamente. Ese día los bares de tapas ponen la música a tope desde por la mañana y la gente llega a cenar con poca hambre y poca sed (esto último lo que menos). Lo mismo organizas cena para dos y se te convierten en quince como te dejas todo el “zancocho” en la nevera para el día siguiente y cenas directamente en el chino más cercano a la zona de taperío.

La cuestión es que cada vez nos lo pasamos mejor y buscamos más excusas para empezar los festejos de día. Será cosa de la edad o será que realmente se está asentando una nueva tradición. Sea como sea: me gusta.

jueves, 10 de enero de 2013

Un buen verano


Nos parece que no porque brilla el sol, pero aquí arriba el frío arrecia y con él resulta inevitable buscar confort en el recuerdo del calor del verano.

Recuerdo terminar el verano con la sensación de haber sido uno de los mejores. Puede resultar masoquista pero cuando las cosas se ponen feas, parece como si el cuerpo se recomponga y saque fuerzas de flaqueza para enfrentar el miedo.

No hizo falta gran cosa, sólo la conciencia de la propia vida, como siempre. La conciencia de la realidad de lo que hay, de aquello que gusta y lo que no. Buscar lo bueno en lo sencillo y disfrutar intencionadamente aquello que parezca tan simple como un chapuzón en la playa o una caminata por la montaña. Sin grandes opulencias, sin más, disfrutando, abriendo el corazón y dejando entrar sensaciones como aquél que rellena una caja de herramientas preparando cualquier eventualidad.

Sí, fue un gran verano...

martes, 8 de enero de 2013

Reseteo


Tengo una sensación especial con este 2013 que acabamos de estrenar, tiene pinta como de hecatombe o algo así. No es para menos, la cosa esta fea de verdad y en mi caso por fin lo empiezo a notar pues comienzo el año con una merma considerable de mi paga mensual. Mi empresa no se derrumba, pero las arcas de mis superiores sí y en ese caso más vale que pasemos hambre los trabajadores antes que ellos, claro.

Los políticos dicen que este año se notará “algo” de recuperación, pero no hasta pasado el segundo semestre… y bien, visto así, sólo son seis meses durante los cuales da tiempo de quedarte sin empleo, que te quiten la casa, que se te acabe el paro y, si nos ponemos en plan indígena Maya o creyente de Nostradamus, pues a lo mejor hasta se acaba el mundo otra vez.

Pasado mi lógico cabreo inicial, hoy me he plantado y he decidido no sucumbir al ambiente general. Sé perfectamente que nada va a ir a mejor en lo que a situación económica se refiere, pero quiero insistir en lo que para mí es un lujo: poder asistir en primera persona a la auténtica decadencia de una cultura.

A lo mejor se trata del período final, como bien dicen “no hay mal que dure cien años”. Por mí, que así sea y toquemos fondo ya o al menos nos estanquemos un poco. Que sea un año de “reseteo”: de volver a empezar, de limpiar las ruinas y construir algo nuevo o reformar lo añejo.

miércoles, 2 de enero de 2013

Ranking de Fin de Año



Como casi todos los años desde el inicio de este mi blog, hago un nuevo resumen del año que termina con un compendio de las entradas que mejor reflejan la situación personal, nacional o universal del momento.

¡Disfruten ustedes queridos lectores!

Enero: “Cuestión de suerte”.  Cuando la locura del gordo de la lotería pasó, resultó que no había cambiado tanto la cosa como esperábamos y el año 2012 ha terminado siendo tan malo como se predecía o incluso peor, pero bueno, en aquel momento pudimos soñar un futuro mejor y ese ratito no nos lo quita nadie.

Febrero: “I wanna dance…”. El invierno fue corto y seco, sequísimo.  No recuerdo un invierno como el pasado, con temperaturas extremas de -5 a +15ºC en el mismo día.  Pero lo que me impactó en Febrero fue la muerte de Witney Houston, el darme cuenta de cómo una gran estrella puede apagarse de una manera tan triste y no importa si es una estrella mediática o galáctica… las estrellas pueden apagarse.

Marzo: “Autocrítica y enmienda”. Por fin un ápice de inspiración, una entrada corta sobre la manía que tenemos en general de auto-criticarnos y, sin embargo, no enmendarnos.

Abril: Lo nunca visto en este blog… un mes entero sin escribir.  Así están las cosas.

Mayo: “Varsovia: ciudad fénix”. Viajé mucho en el mes de Abril, resultó que no me lo habían robado sino que simplemente yo no estaba aquí.  Estaba allá.  De Andalucía a Polonia como en un suspiro.  Quedé afectada por mi viaje a Polonia, por mi encuentro cara a cara con una realidad que me parecía lejana pero no lo era tanto.  La segunda guerra mundial ocurrió hace menos tiempo del que me parecía cuando la estudiaba en los libros de texto.

Junio: “Parfait”.  El verano empezó mal para mí.  Tuve un susto tremendo que me hizo temer una vez más por mi salud y eso sí que es algo que inquieta ¡y mucho!.  Sin embargo, mientras esperaba el comienzo de una nueva etapa de sometimiento a las “maldades médicas” conseguí disfrutar de algún rato de paz.  Como siempre, gracias a la música.

Julio: “Cota tresmil”.  Ahí estaba yo para Julio, con tremenda anemia y a la espera de resultados sobre su origen real.  Con eso y todo, quise coger aire para abanicarme el miedo y tirar al monte como la cabra que siempre fui.  Lo conseguí.  Colmé por fin, y después de muchos años, la cota tres mil.  Ahora ya no me para nadie (ni los médicos oiga).

Agosto: “Pre-laurentis”.  Me encantó observar así como de lejos los preparativos de las fiestas en honor a San Lorenzo, tan esperadas cada año aquí en mi Huesqueta querida.  Lo hice de lejos porque no quise estar, no tenía ganas de fiestas y el único alivio que encontraba para mis miedos era la montaña donde me refugié mientras los demás bailaban.

Septiembre: “Adiós”.  Despedimos a mi tía y fue como entrar de lleno en el otoño aún haciendo calor.  Uno sabe que los mayores se van antes, pero a veces, demasiado antes y sin previo aviso.  Así empezó el otoño, triste.

Octubre: “Parte de la historia”.  Parece que sólo sepamos escribir sobre la crisis para criticarla.  Esta vez preferí mirarla desde otra perspectiva.

Noviembre: “Otoño perfecto”.  Tras un año de sequía de las buenas, llegó un otoño de los de verdad, frío y lluvioso.  Lo abracé y disfruté.

Diciembre: “Del trauma al cambio”.  Mi cáncer me persigue a veces.  Unas veces con pequeños sustos que me hacen temer su regreso y otras, como ésta, en forma de un enemigo que afecta a muchos más de los que quisiera.

Y termina el año, queridos internautas.  2012 nos sigue dejando crisis, miedos y malos augurios para el ejercicio que comienza.  Yo no quiero hablar de esperanzas ni ñoñadas manidas.  Yo, señoras y señores, deseo que esta noche se excedan bien (cada uno a su manera que no sólo de alcohol, drogas, sexo o trasnoches se compone esta celebración), lo disfruten y no piensen en lo que les depara.

NOTA DE ÚLTIMA HORA: Había dejado este post programado para el mismísimo día de nochevieja, pero algo hice mal y se quedó en borrador.  Lo cuelgo hoy de todas formas.  ¡¡¡Que ustedes hayan disfrutado como mínimo la mitad que yo!!!