martes, 26 de febrero de 2013

Foals - Spanish Sahara

No sé qué me pasa que últimamente me agradan tanto los sonidos con “deje” ochentero. Estos nuevos grupillos “indie” modernillos tienen algún temilla que me hace mover la osamenta en la silla.

Así me pasó el otro día con “Foals”, mi tutora de inglés me mandó como ejercicio un juego de esos de rellenar “missing words” en una canción y oyes, que la cancioncilla me animó el finde …

miércoles, 20 de febrero de 2013

Días malos


Hay palabras como “paciencia” o “resignación” que yo siempre había identificado directamente con el cristianismo (u otras religiones) lo cual me había hecho obviarlas como si su significado fuera cosa de puritanos y religioso acérrimos.

El tiempo y las cosas que me pasan me han enseñado que ambas palabras esconden actos muy necesarios e intrínsecos a la vida pues es mucho lo que no depende de uno mismo. Ante aquello que no se puede cambiar sólo queda la resignación y ante aquello que dura mucho tiempo sólo queda la paciencia.

Ahí están esas dos herramientas para los días malos que todos tenemos.
Palabra de Pensadora.

viernes, 15 de febrero de 2013

Sentimientos encontrados

Hacía días no veía la archi-duradera serie “Cuéntame”, sin embargo ayer me dio por ahí más que nada porque la tele, a pesar de la amplísima oferta digital, ofrece poco y me apetecía idiotizarme después de un día estresante. Total que otra vez me encontré a Dña. Merche Alcántara en su salsa y así como tantas veces la he identificado con mi propia madre, ayer fui yo misma quien se sintió reflejada.

Sobrevivir al cáncer tiene su qué, es una alegría pero también una especie de estigma. El final del tratamiento y la recuperación no son el fin de la batalla, cuando uno se recupera empieza una época de cambio, nunca nada vuelve a ser lo mismo y uno tiene que adaptarse. Ayer entendía muy bien a Merche queriendo ayudar y hacer todo lo posible por su amiga, es un sentimiento que yo también tuve, una especie de necesidad de ayudar al semejante, a quien está viviendo lo mismo. Pero es en momentos como ese cuando se presenta el “estigma del superviviente”: la culpabilidad. Es un sentimiento irracional, incluso tonto pero cuando a tu alrededor las personas sufren mucho e incluso mueren, tú, sin dejar de sentirte afortunado, te sientes algo así como culpable.

Me sentí identificada con todo lo que le ocurrió ayer a Merche: descubrir la Asociación Española Contra el Cáncer, por ejemplo, una institución que realmente desarrolla una labor importantísima para los enfermos y familiares. Por otra parte, entendí su desasosiego al ver a alguien agonizar de una manera tan insufrible y, aunque hoy en día los fármacos están cada vez más avanzados y el sufrimiento humano se controla mejor, lo cierto es que se siguen dando esos casos tan extremos que yo tuve la suerte de no sufrir en carne propia pero vislumbré en otros, cosa que cuando menos causa estupor.

Finalmente, Merche recibe la noticia de la muerte de su amiga y el capítulo acaba mostrando esa sensación que yo misma he tenido algunas veces: pena por quien se va habiendo sufrido tanto, culpa por sobrevivir cuando otros no y miedo al futuro mezclados con las ganas de seguir adelante, de mirar más allá de la ventana y de vivir mucho tiempo lo más plenamente posible.

miércoles, 13 de febrero de 2013

La primavera más esperada


Hace poco comentaba por ahí que hacía tiempo no veía la Sierra de Guara blanca como ocurre algunos inviernos. Dicho y hecho, dos días después la sierra se cubrió y la nieve hizo su trabajo. Desde entonces la sierra y el pirineo se presentan blancos inmaculados como hacía unos cuantos años no ocurría.

Dicen que “año de nieves, año de nieves” y espero sea verdad pero, sinceramente, este invierno se me está haciendo largo. No es que haga un frío insoportable (recuerdo el par de semanitas bajo cero del año pasado), pero la sucesión de meteoros de este año se me está haciendo muy pesada y si todos los inviernos me pongo el disfraz de marmota, este año parece que me he convertido por fin.

Para animarme, pienso el lo bella que va a ser la próxima primavera. La cantidad de agua y nieve caídas convertirán los valles en un espectáculo de colores que no me quiero perder. Ya me veo caminando y sudando la gota gorda, haciendo parar a todo el mundo para poner el “macro” de la cámara y comiéndome un bocata al sol.

Falta mucho aún, se me está haciendo una eternidad. Tengo ganas de primavera.

miércoles, 6 de febrero de 2013

El piropo y la ex – burbuja inmobiliaria


Estos días están haciendo una pequeña obra en la acera de enfrente de casa. Todas las mañanas muy temprano salgo del portal dirección a la oficina y miro hacia la zanja donde los obreros se afanan por trabajar despacio para que la faena dure más (eso pienso yo). Mirar hacia los obreros… gesto que no tantos años atrás hubiera evitado mucho.

Porque años atrás, con la burbuja inmobiliaria en auge y las obras salpicando la ciudad, el camino a cualquier parte podía convertirse en un ir y venir de variedad de piropos. Algunos despertaban la sonrisa, otros hacían dar respingos y otros hacían salir corriendo, todo dependía de la hora y la cantidad de carajillos o tintos de verano consumidos por el obrero en cuestión.

Ahora ya no. Ya no hay obras y en las pocas que hay, los obreros no están para piropos.

Otra consecuencia de la crisis inmobiliaria. ¡Que pena!