viernes, 31 de mayo de 2013

Intérpretes


Últimamente me han hecho pensar sobre el asunto de la incertidumbre y he llegado a dudar si ésta es una causa, una consecuencia o si tiene un origen más profundo que la mera condición humana.

A mi entender, la incertidumbre forma parte de la mayoría de los seres vivientes. Todos los animalicos, cada uno en su medida, nos vemos obligados a actuar sobre nuestras realidades y al actuar siempre nos encontramos con la incertidumbre. No hay nada definitivo, todo lo que nos rodea es relativo y de esta manera es el “no saber nada” lo que nos lanza a ir tomando decisiones o elecciones intentando conocer de antemano las posibles consecuencias de nuestros actos. La suma de todos estos factores es la incertidumbre, una forma de interpretar la realidad que si bien no es absoluta, ciertamente no se puede cambiar de un plumazo.


Así pues, los seres animados nos convertimos en meros intérpretes de la realidad.

jueves, 30 de mayo de 2013

El valor de lo que tenemos


Últimamente oigo hablar mucho de una hipótesis según la cual vamos a ser la “primera generación de la historia que va a vivir peor que sus padres”. Bien ¡vaya perlita!.

A quienes defienden semejante idea, yo les pregunto ¿has pasado hambre? ¿has vivido una post-guerra? ¿y una dictadura?.

No niego que se están viviendo situaciones dramáticas, aunque yo no las vea cerca de mí. Sé que existen familias que hoy en día están al borde de pasar hambre (no como en la edad media, pero dicen que casi). Sin embargo, afirmar que nosotros vayamos a vivir peor que las generaciones de mediados del siglo XX me parece una barbaridad.

He escrito muchas veces mi opinión en este sentido y, aunque admito que puede resultar desagradable, hay que admitir que ya disponemos de lo que realmente necesitamos para vivir. La cuestión es que queremos algo más que un techo y un plato caliente, queremos aquello por lo que nuestros padres lucharon tanto y resulta que ahora nosotros también nos lo vamos a tener que luchar. A lo mejor así aprendemos a darle valor a lo que tenemos.

martes, 28 de mayo de 2013

Montañera


Caminaba contenta disfrutando de uno de los pocos días soleados y cálidos que nos va ofreciendo esta excéntrica primavera que parece no llegar, cuando al mirar atrás se abrió ante mí una amplísima vista de ese Pirineo que este año aún viste de blanco y gris tan elegante como es él.

Entonces ocurrió, como tantas otras veces, que una ola de calor me recorrió del estómago al pecho con ese mariposeo que todos conocemos de cuando nos enamoramos. Me re-enamoré.

Al rato, una compañera me hablaba sobre la dureza de las actividades montañeras y, ante mis argumentos basados en sensaciones y emociones ligadas a la montaña, contestó: “es que tú eres montañera”. No contesté pues nunca me lo he considerado, pero al rato pensé que si ser montañera significa sentir semejante amor por las montañas… sí, soy montañera.

viernes, 24 de mayo de 2013

Demodé?


Leyendo a Pez Martillo hoy me ha dado por reflexionar sobre esto del blog. Y no es porque no haya reflexionado antes, que lo he hecho y mucho sobre este tema. Es que ya no escribo, o al menos ya no tanto como antes ni mucho menos de la misma manera que antes, así que no comparto mis devaneos.

Pez argumenta que a lo mejor esto de los blogs esté pasando de moda y no le quito parte de razón. El auge de las plataformas sociales más cómodas, rápidas y accesibles hace que un blog resulte un tanto más aparatoso por el simple hecho de que requiere un cierto grado de interés y tiempo pues se trata de un espacio más personal.

En un blog, uno se lo hace todo, desde la idea inicial hasta la publicación de un post hay que ir cumplimentando una serie de pasos que, por ejemplo el facebook, no necesita. Uno mismo se elige la plantilla que da soporte a las propias ideas y, desde aquí, el ir pensando qué escribir, qué compartir, qué comunicar, qué opinar… necesita de una preparación que puede ser previa o “sobre la marcha” pero requiere ese esfuerzo (aunque parezca poco) de elegir las palabras, buscar un contenido “linkeable” o una imagen que resuma o represente lo que se quiere comunicar. Todo esto nos lo ahorramos con otras plataformas que sólo dejan lugar al “sube y baja” de información, los mensajes cortos y la divulgación de información de otros limitando las opiniones a botones aprobatorios o guiños cibernéticos facilones.

No se me malentienda, me gustan las redes sociales (al fin y al cabo un blog no deja de ser una más) y tengo mi propia cuenta de Facebook, por supuesto. Pero quiero creer que hay una diferencia entre mi blog y mi perfil de Facebook.  Diferencia en que mi blog es una parte de mí mientras lo demás es parte mía compartida.

No quiero que los blogs pasen de moda ni creo que lo estén haciendo realmente. Sí creo que todo tiene su momento y que a lo mejor el auge blogero como Pez y yo lo conocimos esté un poco en decadencia (como el país). Pero ya lo ven ustedes, por goteo o aspersión… seguimos aquí regando la blogosfera.

viernes, 10 de mayo de 2013

ABRIL I


El año pasado "se me escapó abril por ocupada”. Este año ya no sé si es cuestión de ocupación, inspiración o simplemente que me da más por escribir en otros lugares sobre otras cosas, pero sigo escribiendo poco en este casi destartalado espacio.

La cuestión es que hoy se me ha ocurrido celebrar que este año (aunque por poco) no se me ha escapado Abril y mucho menos me lo han robado como en la canción.

A lo mejor Mayo se apiada de mí y se convierte en mi muso.