viernes, 27 de marzo de 2015

Demasiadas expectativas de Grey



No me sorprendió que el libro fuera un Best Seller, más que nada porque la literatura erótica generalmente se mantiene en una especie de submundo friki escondida bajo montones de novelas policíacas o históricas que son lo que está de moda hoy en día (sin olvidar las autoayudas y los diarios de adolescentes o treintañeras), pero hete aquí un trío de libros que cuentan en primera persona la historia rosa picante de una veinteañera tonta e insulsa que consigue disipar la furia de un sádico para convertir sus cincuenta sombras en kilos de merengue pastelón.  ¿Y qué? ¿Por qué no un poco de ñoñería y claridad en este oscuro mundo nuestro en el que parece que todo para ser bueno o culto haya de ser oscuro y grotesco?.

Hace poco vi la película.  Por supuesto, con mis prejuicios adquiridos de las malas críticas profesionales y de las malísimas críticas de a pie con un constante “no se ve nada” que me hizo esperar ver una suerte de “Cenicienta que enseña el culo”.  Pero mira que tuve suerte.  Supongo que precisamente por las pocas expectativas que tenía, me encontré disfrutando la película y alegrándome de ver por fin una peli erótica de las muy muy pocas que se han hecho desde comienzos de este siglo.

Y me pregunto yo, a parte de admitir que la película no es ninguna maravilla y que la pareja protagonista carece bastante del sex-appeal al que nos tenían acostumbrados animalitos como Mickey Rourke y Kim Basinger en la aclamada “Nueve semanas y media”, ¿qué es lo que no se ve? ¿qué estaban esperando señoras y señores? ¿penes y bulbas? ¿eyaculaciones? ¿señoras lamiendo penes?, entonces alquilen una porno.

Sinceramente, pensando que el mercado principal para este film son chavalas de 15-25 añitos (que son las que gritaban en el cine con solo ver el tráiler), me alivia que al final la cosa haya quedado así: una moñada erótica sin más.


Palabra de Pensadora.

viernes, 6 de marzo de 2015

Una época, un momento... Una canción: Jónsi - Grow Till Tall (Sónar 2010)


En Junio de 2010 tuve el placer de disfrutar el concierto que Jónsi (Vocalista de Sigur Rós) ofreció en Barcelona con motivo del SONAR de aquel año.

Una de las canciones que más sentí (porque fue un concierto muy de sentir más que sólo escuchar) fue este "Grow Till Tall", con ese principio que parece de misa, como si no te llevara a ninguna parte pero poco a poco va subiendo y te transporta a una especie de mundo onírico.

La experiencia de esta canción (especialmente sus últimos minutos) en directo, muy bien acompañada y rodeada de un público muy selecto como selecta es la música de este señor, no se me olvidará en la vida...