¡QUE JEVIS SOMOS!
Corrían los deliciosos años noventa, mis amigos y yo pasábamos las tardes en nuestro bar favorito de la ciudad. Allí intercambiábamos experiencias de los estudios, el trabajo, deportes y amores. Bueno, los amores incluso eran compartidos pues a esas edades aquello era una bacanal, vamos, todos contra todos y esto no suponía mayor problema que alguna ligera discusión pero sin llegar nunca a mayores. La cuestión es que se trataba de un bar donde únicamente se escuchaba música heavy metal, por supuesto a todos nos encantaba esta música y también realizábamos intercambios de discos y libros al respecto. Una noche de sábado, a altas horas de la madrugada y con el bar a punto de cerrar, se produjo la siguiente escena: ¨ Esta pensadora y sus amigas menean sus melenas al viento moviendo las manos en postura de “air contest guitar”, es decir, tocando la guitarra imaginaria al más puro estilo metallica, cuando una de ellas, la más pequeña y recatada vocifera: “Jo tias! Que jevis somos!”. Por sup...