El paisaje cambia según la hora, la estación... y eso le hace adquirir su toque de belleza imperceptible a quien no la busca... busquémosla entonces...
Tomada prestada de la página de Huesca la Magia. Ermita de Salas al atardecer muy parecido al de ayer pero bastante más solitaria. Caminaba a toda prisa rogando que se me liberara la ciática de una vez, cuando empecé a oír lo que me pareció el sonido de micrófono y muchedumbre, tal vez algo de música lejana. Así que pensé que sería alguna competición que se estaba desarrollando en la ciudad deportiva cercana. Conforme avancé, el sonido se alejó y lo olvidé hasta que, poco a poco, fue regresando como traído por el viento a través de los campos verdes y crecidos de primavera. De repente, en una curva del camino, me topé con una joven pareja retozando y pensé que quizá había romería en la Ermita de Salas situada unos pocos kilómetros más adelante. Un muchacho que andaba por allí, se me acercó y preguntó si iba bien hacia Huesca, a lo que respondí que todo lo contrario, pues debía cambiar de dirección y encaminarse en el mismo sentido que yo llevaba, así qu...
Cuando escribí mi primera entrada en este blog todavía no había estallado del todo la crisis que tanto cambió las vidas de tanta gente. Para entonces se sucedían las noticias de los aumentos de población padeciendo estrés, ansiedad y tantas otras afecciones cerebrales. Era una época en que, mal que nos pese admitirlo, se vivía bastante bien en España y amí me dio por pensar que de puro “vivir bien” teníamos la posibilidad de centrarnos más en nuestros problemas internos lo cual se traducía en ciertos problemas de locura menor, soledades o desarraigos por la frivolidad de la “buena vida”. Esto sí ha cambiado: Con la crisis los problemas se convirtieron en vitales, en cuestiones de supervivencia como conservar la vivienda y alimentarse. Lo básico para vivir. Desde entonces, o yo no me fijo bien o ciertamente ya no se habla tanto de ansiedad o astenia primaveral en las noticias, parece como si estuviéramos tan ocupados en sobrevivir que pensar se ha que...
Hace poco un amigo me comunico su gusto por una chica. Hace un par de días, mientras filosofábamos o más bien divagábamos sentados en una terraza, la chica en cuestión pasó cerca de nosotros. Inmediatamente apelé a mi amigo para que actuara en consecuencia a su confesión de días atrás. Fue su contestación lo que me hizo pensar y me trae a este post. Me dijo, más o menos, que ahora que la conocía un poco mejor ya no le atraía porque le parecía demasiado independiente. Que la chica en cuestión, estaba en su mejor momento y sola. Y digo yo, ¿no es el mejor momento para establecerte en pareja cuando te sientes bien a gusto contigo mismo, el momento tu plenitud?. Yo pienso que precisamente cuando estás fuerte, cuando te vales por ti mismo, cuando no necesitas nada más que a ti mismo: es cuando estás preparado para aportar algo a los demás. Y, desde luego, no hay relación más sana que la que se establece entre dos personas plenas y llenas de cosas que aportar la una a la otra. El resto sería...
Comentarios
Saludos.
PD: ¿algo más relajada?
Una saludo y que no cambies de "gafas"
Anselmo, así ha de ser, que nunca nos deje de embobar la belleza.
Pez, sí es mi balcón y sí estoy más tranquilita... a ver si dura.
Anónimo, no pienso cambiar de gafas... si eso les iré poniendo aumento.
Besos.