miércoles, 10 de mayo de 2017

La mierda, con mierda sale


Llevan ya casi más de un mes los opositores de Maduro luchando en las calles en una extraña guerra callejera sin ejércitos pero con muchas vidas sesgadas.  Nada nuevo, nada que no haya ocurrido ya en tantos países del mundo que sufrieron los estragos de la dictadura. 


Son muchas las maneras que utilizan los manifestantes para contrarrestar la represión que sufren.  Y sobre todo son muy imaginativas pues, sin disponer de armas, muchas veces consiguen hacer retroceder a las tanquetas de la policía nacional esa que tan poco hace por su país.  El otro día lo consiguieron a base de pintura tirando globos llenos de ella que impactaban directamente en los parabrisas de los vehículos impidiendo la visión y obligándoles a retroceder y estos días la convocatoria consiste en arrojar mierda, sí señoras y señores, deposiciones humanas envasadas y arrojadas a tanquetas y agentes.



¿Sienten asco? ¿sí?  Pues Sepan ustedes que no es la primera vez que un pueblo utiliza las heces como arma biológica.  Y sepan ustedes que funciona.  Por nombrar un ejemplo que me queda cerca, hace poco me enteré que en la Edad Media se utilizaban las heces de enfermos de peste bubónica que eran catapultadas sobre las murallas de los castillos para hacer salir a sus moradores.  Y viceversa, los habitantes de castillos asediados hacían lo propio, cosa que según me contaron, sucedió en el Castillo de Loarre, muy cerca de mi querida Huesca.

¿Les sigue dando asco? Imagínense el asco que debe sentir un pueblo que se ve expoliado, vapuleado, engañado, robado, asesinado, raptado, violado… diariamente en un país en el que el delito es habitual.  Un país agraciado con un sinfín de bienes naturales que tiene que mal comer (cuando come) de importación… el país de la sinrazón donde el pueblo pasa hambre mientras su mandatario con su visible panza bien rellenita, se dedica a jugar a la pelota con un guante de béisbol y encima se deja grabar para la televisión.  Donde los manifestantes son detenidos en el metro, antes de si quiera poder manifestarse.

Asco o no asco aparte, por mí que tiren toda la mierda que quieran.  Que este es el momento de sacar la mierda para afuera y parafraseando el dicho, que se apliquen aquello de que “mierda con mierda sale”.

¡Mucha suerte venezolanos! De corazón.


Palabra de Pensadora.

lunes, 8 de mayo de 2017

Una época, un momento… una canción: Bryan Adams, “Summer of the 69”


Otoño de 2006.  Feria de la Cerveza en Stuttgart, Alemania.  Una joven pensadora recién ascendida a jefa de su departamento se encuentra alucinando con la capacidad tragadora de sus compañeros de viaje, todos homónimos de otras ciudades.

La fiesta se encuentra en apogeo.  La orquesta hace poco ha dejado las polcas por la Macarena en honor a la chica española de la mesa ciento y pico y los compañeros, deshinibidos, bailan alrededor de la mesa formando un trenecito que termina alcanzando una magnitud seguramente histórica para la ciudad.  De repente, suena “Summer of the 69” y por un segundo todo se detiene como introducción al estallido de euforia general que culmina con todo el grupo de españoles subidos a las mesas gritando el coro de la canción en un perfecto “spaninglish” que hace las carcajadas de las miles de personas congregadas en aquella enorme carpa que hoy recuerdo con tremendo cariño…