sábado, 24 de diciembre de 2011

¡FELIZ NAVIDAD!

El año pasado rompí mi tradición del bailecito navideño, pero este año estoy rural y como mi Güeskonsin tiene mucho de eso, le doy su ambiente granjero y aquí les mando, señoras y señores, mi "felices fiestas" particular.  ¡Ustedes lo disfruten!:

martes, 20 de diciembre de 2011

SOLSTICIO EMOCIONAL


Ayer escuché la siguiente frase en un anuncio de bombones: “La navidad es una época de emociones fuertes” y yo me pregunto ¿por qué?.

Se supone que durante las navidades celebramos la época en que nació el supuesto hijo de dios. Bien, si hoy en día la fe católica (visita del papa mediante) se encuentra en decadencia ¿qué es lo que tanto nos emociona en estas fechas?.

Ciertamente, es durante es ahora cuando aprovechamos para visitar a quien no visitamos normalmente, a reunirnos con la familia, a echar de menos con más fuerza, a celebrar comilonas de trabajo, de amigos, de amigas, de compañeros del cole, del gimnasio. Es como si quisiéramos celebrar la entrada del invierno con eventos especiales.

Pero y ¿por qué no celebramos también la llegada del verano?. Sólo es ahora cuando, alrededor del planeta, se sucede esta especie de locura festiva.

Quizá lo que realmente celebramos es el fin del año para darle paso al nuevo con diferente ímpetu. O a lo mejor simplemente utilizamos la excusa para hacer las cosas que normalmente no hacemos y, con ello, redimirnos.

Sea como sea, navidad o solsticio, celebramos un auténtico baile de emociones y no atino a entender por qué precisamente en estas fechas (tan señaladas).

viernes, 16 de diciembre de 2011

EL HOMBRE BUENO


Gracias a nuestra cordobesa favorita Da. Jarttita, hoy me he acordado de un personaje recurrente en muchas comedias, películas y series televisivas románticas: “El hombre bueno”.  Desde el tipo bonachón o incluso un poco soso que pasa medio desapercibido hasta el antipático malvado que termina siendo en realidad el bueno.  Van aquí mis favoritos:



Para empezar: Aidan (Sexo en Nueva York, 1998-2004).  Ese tipo machote y bonachón estilo príncipe azul que salva a la neurótica Carrie de sus altibajos emocionales, al menos durante un tiempo.


Continuaré con el rey de los bonachones: el sin par Marc Darcy (El diario de Bridget Jones, 2001).  Con su archifamosa frase “me gustas tal como eres”, conquistó el corazón de nuestra querida Bridget y con él, el de más de una soñadora.


¿Qué decir del cornudo más buenazo de la pantalla?: Walter Fane (El Velo Pintado, 2006).  Un tipo soso y recatado que consigue domar a la pijita tonta y snob.



Monsieur Cyrano de Bergerac representa el bueno casi tonto.  Este tontorrón resulta tan atractivo no sólo por tratarse de un personaje histórico real, si no por lo que puede representar según el prisma desde el que se contemple su historia.  Tanto así que en el cine, ya tiene (conocidas por mí) al menos, dos adaptaciones: La francesa (Cyrano de Bergerac, 1990), con su Cyrano auténtico y la americana (Roxanne, 1987), en la que el bombero C.D. enamora a una moderna Roxanne.



Para terminar no quiero dejar de hacer una mención especial al personaje de Linus (Sabrina, 1954 y 1995), el hermano mal encarado y fanfarrón de oscuras intenciones que termina convirtiéndose, sin querer, en el auténtico amor de la inocente Sabrina.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

BOIRA PRETA

Ocurre aquí cerca que, cuando el frío llega pero el sol brilla, la rivera del ebro entra en una especie de fiesta de condensación y se hace la niebla que se extiende kilómetros y kilómetros por todo el llano, así, mientras en la hoya oscense estamos ocultos bajo el manto blanco de las nubes bajas, arriba, en la sierra y a tan sólo unos kilómetros luce el sol y las actividades de montaña se convierten en un espectáculo visual pues parece como si, de un salto, pudiese uno lanzarse a dejarse envolver por ese mar de algodón que parece cálido y complaciente.  


Mientras, al otro lado, la atmósfera limpia y clara deja ver de cerca las cumbres más altas poco salpicadas por la nieve que este año se está haciendo esperar.


Y así surgió el dicho de: “Niebla en la calle, ¡montañeros al valle!”.  Porque la niebla prieta aquí en Güeskonsin no es más que el preludio de un magnífico día de montaña

martes, 13 de diciembre de 2011

PEQUEÑAS COSAS QUE SE ECHAN DE MENOS


Me levanté tarde tras apurar de diez en diez minutos el despertador. Apresurada, rendí cuenta del desayuno y con la taza todavía en la mano, cambié de habitación para buscar la vestimenta que me hiciera parecer la oficinista competente que todos esperan cada mañana y mientras elegía el jersey, por un instante, miré por la ventana.

Allí estaba. Uno de esos amaneceres invernales con su cielo azul roto por nubes fucsias con pinta de chuchería de esas de kioscos para niños.

De repente me di cuenta que echaba algo de menos. Extrañaba esos mismos amaneceres contemplados desde otro lugar, desde aquel ático frío y destartalado que únicamente tenía de bueno las amplias vistas a la ciudad y guara al fondo.  Era como tener un cuadro perpetuo de fondo fijo con colores y luces variables que invitaba a desayunar, comer y cenar al lado de la ventana, siempre con un paisaje que admirar.

A veces, echo de menos las vistas desde el pens-ático.

viernes, 9 de diciembre de 2011

¿QUÉ ME PASA, DOCTOR?


Ayer viendo la tele sufrí lo indecible cuando me di cuenta de que, tiempo atrás, la información que los médicos daban directamente a los pacientes era más bien escasa. Como si, para entonces, resultara más humano mantener a un paciente grave en la ignorancia que darle la posibilidad de enfrentarse a sabiendas a su propia enfermedad.

No creo que esa sea la mejor manera de mantener a un paciente tranquilo. Más que nada porque por muy tonto que se sea, el cuerpo es el cuerpo y ese sí que lo sentimos todos. Todos somos conscientes de nuestros cuerpos, de nuestros dolores, de nuestros malestares y difícilmente podemos engañarnos ante una enfermedad manifiesta.

En el capítulo que vi ayer, Merche era diagnosticada de un cáncer de mama, pero el médico no se lo comunicó a ella sino a su marido. En 1980, por lo visto, los médicos mandaban a las pacientes al quirófano haciéndoles creer que les iban a realizar una pequeña intervención sencilla cuando lo que realmente iba a ocurrir, es que al despertar, éstas se encontrarían con un seno amputado. ¿Qué es peor? ¿Entrar en quirófano pensando que no pasa nada y despertarte medio mutilada?.

Muchas veces me he preguntado si es mejor o peor ser consciente de la totalidad de la gravedad de una enfermedad. A ratos pienso que mejor no saber que se está muriendo, pero también mejor saber lo que a uno le van a hacer.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

SOÑAR ES GRATIS


El otro día leí atenta la extrañeza del sin par Pez Martillo acerca del soñar. Efectivamente, el hecho de soñar mientras se duerme puede resultar raro y más raro aún resulta saber que se está soñando. Y fíjense, nada de esto me parece casual.

Pero hay una comparación posible que explique un poco mejor de dónde viene esa extrañeza: los recuerdos. Éstos también son producto únicamente de nuestra propia mente, la diferencia es que cuando los producimos somos conscientes y eso disminuye la extrañeza. No encontramos raro algo que ocurre durante nuestras horas de consciencia plena.

Pues bien, resulta que los sueños no son más que un “reset” de los recuerdos. Digamos que nuestra mente, durante el sueño, se mantiene activa y durante su actividad realiza una selección de recuerdos (miedos, ilusiones, frustraciones, sentimientos…) para ordenarlos y colocarlos cada uno en su lugar correspondiente. Incluso dicen por ahí que, soñando, podemos llegar a resolver problemas (o al menos, visualizar la solución).

Los sueños no tienen nada mágico. Los sueños tienen todo reparador.

Palabra de pensadora.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

HIJA MÍA, SI TE ARREGLARAS...


He de admitir que me gustan los canales de mujeres. Si, si: Divinity, Cosmopolitan… ¡huy! Sólo conozco dos y sólo uno es en abierto. Vale. Me gusta el canal Divinity. Hasta cierto punto. El punto está en las películas esas que se hacen especialmente para tele y que suelen poner en todas las cadenas los fines de semana por la tarde (arrrgg), pues en el Divinity te las ponen como estreno de la semana en “prime time” de ese (aaarrrggg). Pero por lo demás, resulta entretenido haberme aprendido ya de memoria todos los diálogos de Sexo en Nueva York, como cuando estudiaba, a base de repeticiones. Y lo mejor: los programas sobre belleza femenina, al estilo “cambio radical”.

Hay un programa muy gracioso que consiste en que una mujer se presenta ante un jurado que la pone verde. Tras las críticas del jurado, el programa pone a su disposición un súper equipo de expertos y le hacen un peeling facial, le ponen unas “carillas” (entrecomillado porque todavía no entiendo muy bien qué es eso) en los dientes, le peinan, la maquillan y le renuevan el armario. Todo en una semana. Al final, la mujer vuelve a presentarse ante otro jurado que la pone de Miss Universo para arriba. Todo con sólo unos “retoquitos de ná”.

Hoy pensaba que hace días no lo veo. Y me ha venido a la cabeza esa frase de las madres: “hija mía, si te arreglaras…”. Una pena que estos programas sólo se hacen en otros países, que si no iba, de verdad.

martes, 22 de noviembre de 2011

ME GUSTAN LOS PROBLEMAS



Me gusta la figura del Ave Fénix. Eso de resurgir de las cenizas y hacerse con ello más fuerte. A mí me parece que es a través de las caídas, de los cambios… en resumen: de los problemas, de donde se saca lo mejor de cada uno.


Y es que la calma aburre.

martes, 8 de noviembre de 2011

PELEA, PELEA!


No me planteé ver el famosísimo debate inter-candidatos presidenciales, pero en un momento de debilidad y corte publicitario de nada que estuviese disfrutando realmente… pequé.

Lo que me encontré me recordó a esa típica pelea de patio de recreo: “porque tú dijiste”, “él me dijo”, “tú hiciste”… Y yo les pregunto a nuestros candidatos: ¿Qué VAN a hacer?. Lo poco que ví fue un intercambio de culpas, una lanzadera de trapos sucios a destajo y nada de visión de futuro, de poner sobre la mesa los programas políticos y defenderlos, cada uno el suyo. No me pareció un debate político, me pareció una pelea de niños.

Lo que yo espero de un debate de estos es que cada uno presente sus ideas y las defienda, que cada uno explique lo que va a hacer y cómo. Que cada uno rebata al otro hasta que los electores podamos decidir qué partido hace la mejor propuesta y encontrar un motivo para ir a votar con seguridad y convencimiento de lo que se está haciendo.

Lo que no espero de un señor que vaya a liderar mi país es lo que me encontré: cuando el uno le preguntaba al otro sobre la creación de puestos de trabajo, el otro le contestaba sobre la financiación de la seguridad social y cuando el otro le preguntaba al uno sobre lo que versaba su programa electoral, éste le contestaba sobre lo que el partido del otro había hecho en el año 1992. Como niños, oiga, como las peleas de los niños que no tienen razón y no saben defenderse.

Así que para deshacerme de la inquietud que me produce la ineptitud de cualquiera de los dos que vaya a ser el dirigente de mi nación… música al canto, que siempre quita las penas y alegra el corazón.

Como de peleas va la cosa, aquí va una de luchar …

jueves, 3 de noviembre de 2011

BUSCANDO BELLEZA ME ENCONTRÉ...


Primero una película: “El árbol de la vida”. Ya había leído alguna crítica que la ponía como … digamos… “difícil de ver”. Yo diría que más que una película, se trata de una amalgama de imágenes y textos entremezclados que, a diferencia de las películas habituales, no siguen una lógica simple. Se trata más de una sucesión de fotogramas hermosos, acompañados de música bonita y algún diálogo tirando a poesía que intentan contar una historia que en todo momento se queda como inconclusa. Como suele ocurrir con esto del arte, para entenderla, hay que quitarse las ganas de entender y simplemente dejarse llevar como si se tratara de una danza en la que es el propio film quien guía nuestros pasos. Al final, resulta que no hay final, de la misma manera que no hay principio. Al menos no tal y como solemos esperar de cualquier película. Ya lo dicen los críticos: “no deja indiferente”, tanto si te gusta como si no.

Luego, una canción: “There’s something in the water” de Brooke Fraser. Por lo visto la chica es un prodigio Neozelandés. Sólo diré que me gustan los giros folk del tema y el vídeo sencillo, activo y fresco. (pulsar sobre la imagen para ver el vídeo).

miércoles, 2 de noviembre de 2011

PALABRAS MAL DICHAS... ¿O MAL INTERPRETADAS?


La mayor parte de los grandes malentendidos que se producen entre las personas suelen tener una connotación más psicológica y dependiente del estado de ánimo de los interlocutores que de una causa original lógica u objetiva. O esto es lo que se me antoja a mí.

Uno puede hacerse responsable de lo que dice, pero no de lo que otros interpretan y aquí está la causa de esos malentendidos y casos de “dimes y diretes” que tantas discusiones producen y que tan mala solución tienen.

Dependiendo de nuestro estado de ánimo o situación psicológica, podemos interpretar mejor o peor, más o menos objetivamente lo que nos dicen. Así, si uno tiene el día malo, una simple pregunta o una respuesta que no casa con lo esperado, puede convertirse en una afrenta innecesaria.

Vale la pena entonces, intentar buscar una situación objetiva antes de dar por interpretado algo. Evitar esos “me da la sensación” o “parece que” y cambiarlos por “he entendido esto… ¿me equivoco?”, porque no es difícil equivocarse cuando de interpretar lo que nos cuentan se trata.

lunes, 31 de octubre de 2011

EL DÍA MÁS CORTO DEL AÑO


Me cuesta creer en las cosas que no se pueden explicar científicamente, con números o cambios físicos de materia. Sin embargo, cada vez noto más las diferencias que se suceden cuando las estaciones meteorológicas hacen su entrada o salida.

Los entre-tiempos de otoño y primavera tienen un algo especial, el calor llama a la actividad, al movimiento, al abandono de la madriguera. Lo mismo que la llegada del frío invita al recogimiento, a la entrada en la madriguera en busca del calor arrebatado en la calle.

El día más corto del año se convierte en ese día calmo, plácido. Como un día de limpieza general del hogar pero en el alma.

jueves, 27 de octubre de 2011

INCOMODIDADES EJECUTIVAS


La vida ejecutiva “rural” tiene el inconveniente de que, a veces y sólo a veces, obliga a desplazarse y asistir a reuniones, seminarios y otros eventos.
Siendo “rural”, se han de preparar estas citas con algo de antelación y así surge la primera incomodidad: hay que “dar imagen” y, como representante empresarial, enfundarse en el correspondiente e incómodo modelito con tacón incluido (eso por ser fémina, en el caso opuesto lo de la corbata también tiene su qué).

Otra incomodidad aparece cuando, tras unas cuantas horas de viaje en posición sentada, hay que sentarse de nuevo: bien para debatir o negociar, bien para atender las ponencias que correspondan a la ocasión sean éstas interesantes o no.

Pero la gran incomodidad, la magna incomodidad ejecutiva tiene un tinte escatológico pues, cuando hay que pasar el día entero sentado, rodeado de gente y concentrado en atender o que te atiendan, lo de las flatulencias puede resultar un auténtico infierno. Sin posibilidad de alejarte, abrir una ventana o acudir al baño más cercano, no queda más remedio que aguantar y aguantar mientras el abdomen se inflama y la falda (o los pantalones) empiezan a apretar como si fueran dos tallas más pequeños.

Si a todo esto añadimos que el medio de transporte elegido haya sido el del automóvil con compañero de profesión, al final del día, el regreso hasta el hogar donde descargar por fin el cúmulo de incomodidades puede hacerse mucho más largo de lo que mi abuela llamaría “un día sin pan”.

jueves, 20 de octubre de 2011

DE REPRESENTACIONES Y REPRESENTANTES


Salí ayer a darme un paseo bloguero. Primero eché un vistazo en El Espejo de la Realidad que me mandó sin querer al Rincón del Náufrago. En ambos lugares me encontré la crítica al asunto de una frase muy utilizada últimamente por los nacientes movimientos sociales “apolíticos”. “No nos representan” rezan muchas de sus pancartas.

A mí me gusta la frase porque, en efecto, yo misma no me siento representada por los sucesivos gobiernos bajo los cuales he vivido desde que tengo uso de voto. Sin embargo, estoy de acuerdo con lo que se deja entrever en sendos escritos de los simpares Douce y Pez Martillo. ¿Se nos pasa por la cabeza que, muy posiblemente, nuestros políticos no dejan de ser el reflejo de nuestra sociedad?.

Es posible que sea cierto lo de la no representación en algunos casos, pero conforme crece “el movimiento” me voy haciendo más consciente de que las minorías existen y de que, ciertamente, están poco representadas. Por eso se llaman (o nos llamamos) “minoría”.

lunes, 17 de octubre de 2011

UNA EPOCA, UN MOMENTO… UNA CANCIÓN: GANAS DE SALTAR


Regresaba el otro día por la autovía de Zaragoza dirección a mi Güeskonsin cuando por la radio van y me ponen la archifamosa “jump” de Van Halen, oyes, que me entró un no sé qué. Casi paro el coche y me pongo a brincar allí mismo, así yo toda entera.

Y es que me vinieron a mente las noches de juventud, cuando lo que servidora bailaba era más rockero que maquinero a pesar de las modas de entonces (¡como pasa el tiempo!). El bar que frecuentaba sólo disponía de música Heavy extranjera, estaban prohibidos los grupos de rock en español y yo lo agradecía. Así, cuando a altas horas de la madrugada, de repente, sonaba ese sintetizador con las primeras notas, dejaba la cerveza en la barra y me preparaba para saltar al ritmo de los Sres. Halen…

jueves, 13 de octubre de 2011

ESPERANDO EL OTOÑO


Apenas caen hojas. Los árboles están confundidos con eso de la longitud térmica de estos días… por la noche parece que sí, que es hora de detener la actividad y prepararse para el invierno… pero durante el día el sol calienta igual que en primavera. Así no hay quien se aclare.

Los atardeceres tienen esa luz otoñal, pero todavía no hace el primer fresquito de estas fechas que nos invita a olvidar las terrazas y pasar directamente al hogar con la incógnita de si ese será el día en que volvamos a poner en marcha la calefacción.

Será porque Julio se convirtió en otoño que ahora Octubre quiere su revancha y para no ser menos se nos disfraza de primavera.

Ando acumulando gotitas del calor este que nos viene regalado, para por si al final no llega el esperado otoño y nos vamos directamente al invierno. Que ahora está de moda lo de guardar para cuando no haya.

martes, 27 de septiembre de 2011

LA ANTIMODA (O LA MODA DE LO RARO)


Siempre defiendo que nos encontramos sumergidos en una época de cambio evolutivo y, por tanto, de cambio social. Esto supone que todo lo social, incluidas las artes, toman nuevos y diferentes rumbos.

Hoy en día, crisis mundial mediante, el arte está más de moda que nunca y todavía más de moda están las corrientes artísticas anti-comerciales. Aquellas que se descuelgan de los circuitos convencionales.

Me resulta curioso observar cómo, cada vez más, la gente se vuelca en aquello que parece más raro o poco comercial, como si cuanto más raro, diferente o “alternativo” más “molón” resulta. Es interesante observar que los festivales de música independiente o de tendencias artísticas en general (pequeños festivales multidisciplinares, por ejemplo) se llenan cada vez con más facilidad y yo no dejo de preguntarme si quienes allí asistimos, en realidad, buscamos y encontramos belleza o si sólo es cuestión de moda.




miércoles, 21 de septiembre de 2011

SARRIOS EN LA NIEBLA



El amor por la montaña tiene de malo que, en un momento dado, uno puede “encenegarse” y por aquello de “aprovechar el día”, echar a andar cuando las condiciones no sólo no son las idóneas si no que son las peores.

Así ocurrió este domingo cuando, nada más llegar al punto de partida, el día ya amenazaba y de hecho llovía. Sin embargo, un nutrido grupo de valientes decidimos aventurarnos a sabiendas de que podríamos sufrir los embates de los primeros efectos atmosféricos otoñales.

Mi querido pirineo nos absorbió de tal manera que un grupo de veinticinco personas, caminando bajo la lluvia y el viento, tan apenas se sentía. No teníamos miedo. Teníamos frío y hambre pero ganas de llegar a nuestro destino, así que el silencio acompañó todo el camino y solo se rompió cuando, llegados al valle de los sarrios, sus orgullosos habitantes salieron a vigilarnos.

La lucha contra la naturaleza suele ser batalla perdida, pero ocurre que, si uno presta atención, el sufrimiento y el miedo se compensan con la extraordinaria visión de una bestia que tras la niebla te contempla como preguntándote el por qué de tu visita en un día como ese.

Una no encuentra respuesta. Quizá es amor por la montaña. Quizá sea orgullo humano, ganas de demostrar que se puede sea como sea. A lo mejor es más una cuestión de pique porque “si ellos van, yo voy”. . . Sea como sea o por lo que sea, allí estuve yo y allí les contemplé sin hacerme preguntas. Sólo grabé en mi retina la imagen de sus siluetas difuminadas por la niebla, esa imagen que únicamente se puede contemplar un día como ese en unas condiciones como aquellas.

Aunque la preocupación por la integridad de nuestras cámaras no nos permitiera fotografiar un momento tan único y precioso como caminar en silencio a través de la niebla y rodeados de sarrios. Finalmente, tuvimos la recompensa de saber que no hubiéramos podido ver algo así de otra manera.

jueves, 15 de septiembre de 2011

EL VALOR DEL AUTOCONOCIMIENTO


Se asocia el concepto de la autoestima únicamente con la imagen que nos devuelve nuestro espejo interior de nosotros mismos. Pero hay que pensar que cada uno de nosotros somos un todo compuesto de muchas parcelas vitales que suman la totalidad del concepto que tenemos de nosotros mismos.

Se me ocurre que, para mantener un nivel de autoestima óptimo, la base fundamental es el auto-conocimiento de todas y cada una de las parcelas de que nos componemos. Y atención, cuando hablo de auto-conocimiento hablo sólo del principio de un estudio y aprendizaje muy profundo.

Conocerse a uno mismo no es cosa tonta, es cosa más bien harto complicada porque resulta difícil admitirse en el error o en el disgusto, pues una parte importante de la autoestima es la aceptación de aquello que no gusta de uno mismo y su aceptación ante la imposibilidad de cambio.

A través de auto-conocimiento podemos descubrir no sólo nuestras virtudes sino también nuestros defectos, pero no quedarnos allí, podemos descubrir cuáles son las causas de nuestros defectos y los orígenes de nuestras virtudes. Utilizar estos conocimientos como herramientas de trabajo nos puede ayudar en el camino de la aceptación de uno mismo y por lo tanto, de una autoestima plena.

Cuando uno es capaz de reconocer y aceptar sus propias deficiencias, tiene más capacidad de decisión. Uno puede elegir con más tino lo que es mejor o peor para sí mismo.   Basando las dicisiones en un conocimiento profundo de las propias posibilidades ya sea al emprender (o no) un proyecto, cambiar de vivienda o romper una relación.

También conociéndose bien puede uno darse a conocer. Una persona que sabe bien de sí misma tendrá mayor capacidad de abrirse o cerrarse al exterior sin miedo y con la conciencia de entregarse o negarse únicamente a aquellos que realmente lo merezcan.

El autoconocimiento es una herramienta fundamental cuando se trata de "salir adelante" en la vida.

Palabra de Pensadora.

lunes, 5 de septiembre de 2011

PORTUGAL 2011


Lisboa me recibió un lunes no cualquiera.  Tranquila al principio, caótica después.  Será porque visitarle en agosto no es la mejor opción, será porque había que recorrer todo lo recomendado y esto suele ser lo mismo para todos.  Al fin y al cabo, yo era una turista más entre todos los turistas ávidos de montar en tranvía, comer sardinas, beber licor de cereza y conseguir la más amplia colección de fotos de azulejos posible.





Sintra fue otra cosa.  Un día nublado y fresquísimo hizo de escenario perfecto para disfrutar del precioso Castillo de Pena que parecía recién sacado de una novela de leyendas.  Romántico, colorido y ecléctico,  se dejaba contemplar con una coquetería nada propia de un ser inanimado como él.  El jardín que le rodeaba hizo también mis delicias con su vegetación variopinta, sus fuentes, sus laguitos…  Un lugar plagado de rinconcitos de esos para sentarse a leer y olvidarse que apenas unos metros más allá se encuentra una interminable cola de extraños seres llamados humanos.





Me dijeron que Belem era visita obligada y resultó así, como una obligación, hacer hora y media de cola para visitar el Monasterio de los Jerónimos que sí, admito es espectacular, pero el cansancio tras la espera desmejora (y mucho) la jornada.  Belem también tiene su torre que aparece en todas las guías y su monumento a los descubridores que también.  No llegué a comprar los famosos pastelitos (también cosa de las guías) pero otra cola y me suicidaba.  Elegí cena en el Barrio Alto.




Para despedirme, quise cruzar el Tajo que me dirigió hacia la costa de Caparica para sorprenderme con un extensísimo arenal donde conseguí relajarme y disfrutar de las frescas aguas atlánticas, no sin antes hacer otra paradita turística en ese pedazo de cristo que se dejó fotografiar muy fotogénico él.



Al final, Portugal me regaló un bello atardecer que lleva todos los boletos para ser el número uno del “top-ten” de este verano.


jueves, 1 de septiembre de 2011

INFORME DE ACTIVIDAD


Con Agosto llegó el calor ¡y de qué manera!, así que decidí huir de esta hoya Güeskonsiana rumbo a parajes, al menos, más húmedos. Motivo por el cual, entre fiestas locales y vacaciones, no ha habido tiempo ni inspiración suficiente como para ponerme ante el teclado y darle un mínimo de vida a este mi abandonado pero amado blog.

San Lorenzo no se portó muy bien este año y a la tradicional resaca le añadió algún que otro aditivo que me tuvo en cama un par de días… ¡así empezaron mis vacaciones de este año!.

Soy una auténtica defensora de las vacaciones locales. De utilizar el tiempo libre para hacer un parón controlado y no alejarse en demasía de la rutina, pero este año pequé de valiente y, como tenía varias propuestas, elegí liarme la manta a la cabeza e irme primero a conocer un poquito más la península pero cambiando de país para luego darle un repaso a la costa norte del mediterráneo. Todo en sólo dos semanas.

Total que ya he vuelto, con pocas ganas de todo porque más que descansar, he utilizado las vacaciones para corretear por la península ibérica con el resultado de un Señor síndrome postvacacional en toda regla.

Así que, queridos lectores y lectoras: si todavía están ahí, en breve ampliaré información.

jueves, 4 de agosto de 2011

¡QUE NERVIOS!


Se acercan las fiestas patronales de esta mi Güeskonsin querida del alama y como todos los años ¡ya me he puesto nerviosa!.  Sólo faltan cinco días y hay que apurar los preparativos: comprobar la ropa blanca, buscar la pañoleta verde, comprar la albahaca, preparar la bota de vino, reservar mesa para el almuerzo antes del chupinazo... ¡que estrés!.

Hay que ponerse de acuerdo y decidir cuántos somos, dónde nos encontramos, quiénes suben al chupinazo, dónde quedar con los que no, ¿reservamos para la comida del mediodía o mejor no por si estamos muy borrachos?.

Que no se nos olvide un protector estomacal antes de salir de casa y el ibuprofeno preparado en el botiquín para el día después.  Ah si! reservar para el vermout del día diez, día grande.

No sé si llegaré a todo.

martes, 2 de agosto de 2011

NUNCA ES TARDE


He leído por ahí que estamos asistiendo a la era de la prolongación de la longevidad humana. Cada vez hay más centenarios en el mundo y, dicen, la cosa puede ir en aumento. No sólo avanzamos tecnológicamente sino también evolutivamente, la especie mejora biológicamente hablando y me parece a mí que esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

De inconvenientes no quiero hablar, esos ya los comprobaré en carne propia cuando me toque. Lo interesante son las ventajas. Ser un treintañero hoy en día (crisis mediante) es como ser un veinteañero pero con casa y coche… ¡esto sí es una ventaja!.

A sabiendas de esto, ya no es raro aprender a nadar a los sesenta o tener hijos a los cuarenta. Ya no sólo por saber de nuestra longevidad, sino por el ánimo de superación, por impulsarnos a nosotros mismos hacia la mejora de nuestras vidas nos encontremos en la edad que nos encontremos.

No me gusta esa frase de: “ya no tengo edad para eso”, soy más de la pregunta: “¿lo has intentado?”. Porque realmente pienso que nunca es tarde, al menos, para probar.

Palabra de Pensadora.

viernes, 29 de julio de 2011

BONITO DEL NORTE


¿Sabían ustedes que para que un Bonito del Norte se considere auténtico ha de pesar a partir de cuatro kilos y ser pescado en el mar Cantábrico únicamente con anzuelo?

El Bonito del Norte se diferencia del simple atún por su “textura suave” y “exquisito sabor”, según los entendidos en gastronomía.

Aquí servidora da fe. He tenido la valentía de soltar mi anzuelo aunque en un mar más bien de secano, con la buena suerte de haber pescado un auténtico Bonito del Norte criado en pleno Cantábrico y con un peso magníficamente superior a los cuatro kilos de rigor. Un ejemplar nada escurridizo que eligió bien el anzuelo seguramente atraído por el “cebo vivo” tan utilizado allá en su mar de origen.

Dado el peso del ejemplar en cuestión, creo que tendré Bonito para rato y encantada oiga.

miércoles, 20 de julio de 2011

UNA EPOCA, UN MOMENTO... UNA CANCIÓN: "LIVIN' ON THE EDGE"

¡Que plácidos aquellos años noventa que no volverán!
Cuando las hormonas campaban a sus anchas y les hacíamos caso.

Cuando se podía trasnochar y estudiar a la vez.

Cuando no hacía falta teléfono móvil para econtrar un amigo.

Cuando todos nos reuníamos en el mismo lugar sin tener que quedar.

Cuando nos parecía que vivíamos al límite.

Cuando no conocíamos siguiera que existiese un límite para algo.

A veces, y sólo a veces, recuerdo un tiempo en que gritaba y saltaba al son de esta canción...

viernes, 8 de julio de 2011

PREOCUPARSE U OCUPARSE ¡ESA ES LA CUESTIÓN!



Si tienes un problema y tiene solución ¿de qué te preocupas?
Si tienes un problema y no tiene solución ¿de qué te preocupas?
(Proverbio chino, creo.)



Uno de los muchos sentimientos negativos que todos hemos experimentado y experimentaremos alguna vez en nuestras vidas es la preocupación. Ese run-rún interior que a veces hasta nos quita el sueño, no es más que la antesala a una acción encaminada a solucionar (o no) algo.

Se me ocurre que el proverbio chino no anda desencaminado, pero más que simplemente “pasar” de la preocupación, deberíamos preguntarnos qué es lo que nos preocupa, qué podemos hacer para solucionarlo y actuar en consecuencia. Como un proceso natural y rápido. No por más preocuparnos se va a solucionar algo ni vamos a encontrar solución a algo que no la tiene.

Hay un tipo de preocupación que no tiene que ver con uno mismo sino con lo que le ocurre a alguien cercano, esto se acerca más a la empatía que es sana hasta cierto punto. Cuando nuestra preocupación por otros supera un límite permisible, podemos llegar a convertirnos nosotros mismos en la preocupación de otros. En este caso es siempre mejor actuar si es posible o simplemente apoyar si la situación lo requiere.

Hay épocas en las que inevitablemente uno puede verse sumergido en una fase de preocupación continuada. Es ese momento en el que uno sabe que hay un problema que resolver, pero esa resolución necesita un tiempo y/o acciones que no dependen de uno mismo. Ese es el momento de sacar partido a todos los entretenimientos posibles evitando la preocupación excesiva. Dicen incluso, que es bueno marcarse un horario para estar preocupado, como una rutina, mientras no podamos ocuparnos en el problema en sí y actuar, mejor recordarlo durante un rato programado y luego a otra cosa. Al principio es difícil, pero como todas las rutinas, finalmente, ni te das cuenta.

La preocupación ante los problemas que no tienen solución es otro cantar. Uno puede empezar preocupándose, pero de tanto dar vueltas sobre algo que siempre nos lleva al mismo sitio, finalmente, podemos convertir la preocupación en algo más serio e insano. Este es el momento de la adaptación, de no preocuparse sino ocuparse y aprender a vivir con aquello que no podemos cambiar. Estas situaciones suelen ser nominadas popularmente como “una cruz”, añadiéndole peso y dificultad. Yo prefiero convertir esas cargas y preocupaciones en una maleta con ruedas, que siempre viaja conmigo pero a un ladito, sin molestar apenas.

Queridos internautas: Mejor ocuparse que preocuparse.

Palabra de pensadora.

martes, 5 de julio de 2011

EL SUEÑO EUROPEO


Esta mañana, mientras desayunaba, miraba estupefacta las noticias en las que políticos y sindicalistas lanzaban opiniones dispares sobre el tradicional descenso del paro que se sucede en estas fechas. “Tan tradicional como el turrón de navidad o el melocotón con vino de San Lorenzo”, he pensado. Todos los años ocurre lo mismo: baja el paro durante el verano, el gobierno se pone la medalla, la oposición critica y los sindicalistas negrean el ambiente. Es la tradición.

He querido quedarme con las declaraciones del Sr. Iglesias. Según él (o su partido, o el gobierno… ¿qué más da?), estas cifras son la prueba de que se está saliendo de la crisis, comentario ante el cual no he podido evitar menear la cabeza y asentir como diciendo “ajá” con toda la sorna que me cabe en el cuerpo. Porque no creo yo que siquiera estemos en posición de imaginar una futura salida de la crisis.

La cuestión es que he dejado de creer en la crisis. He dejado de creer que se trate de una crisis tal como la conocemos. Creo más bien que nos estamos despertando de un corto y plácido sueño en el cual los países “modestos” del continente europeo nos convertíamos en países enriquecidos y prósperos.

He querido darle forma de sueño porque los sueños, sueños son y tienen el defecto de terminar. No se sabe cuándo, pero terminan. Al menos no estamos despertando de golpe, lo vamos haciendo poco a poco, desperezándonos y haciéndonos los remolones al más puro estilo español, como debe ser ¡si señor!.

Remoloneamos para darnos cuenta de que no somos ricos, de que nunca lo hemos sido y de que no lo seremos porque no tenemos medios, porque aunque los tuviésemos nunca hemos sabido utilizarlos y tenemos ese carácter ibérico que nos hace reacios a las innovaciones. Remoloneamos para admitir que el euro es caro y que no llegamos a pagarlo, al menos no llegaremos a no ser que aprendamos a trabajar mejor, no más, sino mejor cosa que tampoco se nos da muy bien en un país acostumbrado a las horas extra pero no realmente productivas. Remoloneamos para darnos cuenta de que necesitamos un cambio, de que lo importante no es lo que tengamos sino lo que seamos (cualquier parecido con el anuncio del reloj es mera coincidencia) y que no hace falta piso en propiedad para ser alguien en la vida. Remoloneamos para darnos cuenta de que las cosas ya no serán como antes, que somos europeos porque geográficamente nos ubicamos en el continente llamado Europa pero abajito del todo.

Se acabó el sueño europeo y cuanto menos tardemos en despertarnos, antes nos despejaremos todos y reaprenderemos a vivir como ya lo hemos hecho otras veces.

viernes, 1 de julio de 2011

WORKING GIRL


Con motivo de mi última visita a la capital, me vino al recuerdo aquella película protagonizada por Melanie Griffith: “Armas de Mujer”.

La cosa tiene que ver con la primera escena en la que la prota camina por la ciudad con su traje chaqueta faldero pero calzada con unas zapatillas. Y es que caminar por la gran ciudad no es cosa tonta y más si el calor aprieta. Los pies son la parte más quejica del cuerpo y bien lo merecen, pues ellos soportan todo el peso de nuestro continente particular.

Dado que mi cita se retrasaba hasta entrada la tarde y mi tren me depositaba en la ciudad de mañanas, tenía que caminar para desplazarme por la ciudad y hacer tiempo, así que, emulando a aquella secretaria venida a más, me calcé mis zapatillas “de correr” y guardé las manoletinas “de señorita” en el bolso para colocarlas en mis inferiores únicamente en el momento preciso.

Así fue como al más puro estilo “working girl” pasé el día enfundada en mis pantalones de pinzas más camisa combinados con las deportivas negras más elegantes que tengo para, en el momento preciso, sentarme en un banco a la sombra y colocarme las manoletinas de oficinista. Una simple acción que cambia el sentido de los pasos que se dan y te llevan donde tú quieres ir: de paseo o a la oficina, sólo hay que cambiarse el calzado.

martes, 28 de junio de 2011

UNA EPOCA, UN MOMENTO... UNA CANCIÓN: MARTIKA

Allá para los últimos ochentas empezaba yo a curiosear el asunto de la música y me acompañaba pens-brother que gustaba (y mucho) de una cantante monísima apodada “Martika”.

Se dijo de esta señorita que era amante de Prince y que incluso su canción “in Martika’s kitchen”, escrita por éste último, tenía mucho que ver con alguna escena de su romance. Pero estos asuntos me producen el menos interés.

El otro día entré en una tienda y, como hilo musical, me encontré con la archifamosa “love thy will be done” que me recordó aquellas tardes enteras visionando los vídeos que pensbrother traía bajo el brazo en formato “beta” (sí, beta). Esa moda de los vídeos en blanco y negro, esos guiños al gospel y los labios de las chicas color rojo carmín…

viernes, 24 de junio de 2011

AMAR LA VIDA


Se habla y divaga mucho sobre el sentido de la vida y parece que éste sea unidireccional: la vida fluye en el sentido de la flecha de la muerte. Amar la vida tiene la desventaja de saber que inevitablemente, algún día, todo acabará. O al menos la conciencia de ese todo.

Con ese conocimiento no es difícil caer en la búsqueda continua de algo que temple la espera de lo único afirmable, rotundo e inamovible. De lo único que realmente no podemos conocer y que nos sitúa en la posición más vulnerable del humano. Porque ¿qué ser humano no le teme a su propio final?.

Resulta curioso que todo ser vivo, cada uno a su manera, busca siempre las mejores condiciones para la supervivencia. Y el humano en su magnificencia no sólo mejora su búsqueda de mejores condiciones vitales, sino también el conocimiento de las condiciones allá donde el conocimiento no alcanza.

He descubierto que existen cursos para prepararse la propia extinción e incluso libros de autoayuda para sobrellevar la espera durante una enfermedad terminal o durante la vejez. Pero mientras tanto, los que sufrimos escepticismo severo, luchamos como podemos contra la angustia ante lo único cierto e implacablemente futurible de nuestras vidas. Quizá sea mejor así, porque ésta es la manera de amar la vida: saber con seguridad que algún día ya no la tendremos.

martes, 21 de junio de 2011

PEQUEÑOS Y GRANDES CARGOS DE CONCIENCIA

Pensaba yo en el asunto de la delincuencia. ¿Cómo se debe sentir una persona que conscientemente ejecuta un daño sobre otra persona?.

Pensando en esto, me retraigo y pienso en los ciudadanitos de a pie como servidora. Aquellos que no cometemos delitos pero que, como humanos, cometemos errores que pueden afectar a otros. Al saber que un error, un desliz o un despiste propio puede interferir en los planes de otro, uno se puede hacer con un cargo de conciencia que le haga sentir responsable del estado anímico del otro o incluso dudar sobre la imagen que al otro le puede quedar de uno, pues ésta puede cambiar radicalmente. Todo esto puede cambiar dependiendo sobre todo de lo que uno realmente piense sobre sí mismo y de la capacidad de auto-perdón que se ofrezca.

Ahora bien, la cosa cambia cuando se trata de un delito. De un hecho de difícil reparación como un asesinato, un robo violento o una violación. Me pregunto yo si esas personas sufren cargo de conciencia o no, porque teniendo en cuenta lo que nos cuesta a los que estamos “libres de cargo” no puedo ni imaginarme el terror de un cargo de conciencia mayor.

jueves, 16 de junio de 2011

NO ME GRITES QUE NO TE VEO


Siempre he tenido la sensación de que el gritar es una herramienta de defensa ante lo que no se sabe defender. Para mí, el chillido se utiliza más por impotencia que por capacidad pulmonar. Así ocurre que, ante un interlocutor chillón, el tono de voz tenue y las explicaciones bien argumentadas producen un aumento de la intensidad de sonido vocal del que grita.

El que utiliza el chillido para imponerse me produce ceguera porque ante un mal grito me ciego como los tiburones que están apunto de atacar y así, dejo de mirar hacia mi gritador como una persona y se me convierte en un algo que prefiero no ver y si no puedo verle, no podré oírle ni entenderle y, por lo tanto, no le sentiré como persona sino como cosa y como cosa, deja de tener valor. Carente de valor, el gritador pierde todos mis respetos y, por lo tanto, sus gritos se pierden en la amplitud de las ondas sonoras que son invisibles y viajan por el aire hasta que alguien o algo las capta. Afortunadamente, yo no soy ni ese algo, ni ese alguien.

Todos hemos gritado y gritaremos alguna vez en nuestra vida, pero un grito de socorro o de sorpresa tienen poco que ver con el grito de aquel que intenta imponerse carente de otros medios.

martes, 7 de junio de 2011

LADY MARMOTA IS OUT!!!

 (Cumbre del Txipeta, uno más para la lista)

Ha sido una larga hibernación la de este año, sí. Más estrenando madriguera, lo que más apetecía el ya pasado invierno era disfrutar del calor de la calefacción nueva, la comodidad del sofá, la variedad de pelis de la biblioteca, la variedad de libros retrasados y la variedad también de músicas por descubrir.

Y así pasó el invierno para abrir paso a una primavera cálida y reconfortante que, tocando a su fin, empieza a darme alegrías como mi reencuentro con mi queridísimo pirineo. Le costó, pero le reconquisté una vez más. Ya vuelve a ser mío y no quiero que se me escape esta temporada, que los dos nos lo merecemos.


(Una mirada a las grandes cumbres del Valle del Subordán: Petraficha, Petrichema y Mallo Acherito con las agujas de Asambere haciendo guardia)

(Reunión en la antecina de Txipeta)

(La selva de Oza en su esplendor primaveral)


 (Ibón de escalar)


 (El indomable Midi d'Osseau desde el Collado de los Monjes)


(Otra vez el Midi, ya casi desde la cima del Pico de los Monjes)