miércoles, 14 de diciembre de 2011

BOIRA PRETA

Ocurre aquí cerca que, cuando el frío llega pero el sol brilla, la rivera del ebro entra en una especie de fiesta de condensación y se hace la niebla que se extiende kilómetros y kilómetros por todo el llano, así, mientras en la hoya oscense estamos ocultos bajo el manto blanco de las nubes bajas, arriba, en la sierra y a tan sólo unos kilómetros luce el sol y las actividades de montaña se convierten en un espectáculo visual pues parece como si, de un salto, pudiese uno lanzarse a dejarse envolver por ese mar de algodón que parece cálido y complaciente.  


Mientras, al otro lado, la atmósfera limpia y clara deja ver de cerca las cumbres más altas poco salpicadas por la nieve que este año se está haciendo esperar.


Y así surgió el dicho de: “Niebla en la calle, ¡montañeros al valle!”.  Porque la niebla prieta aquí en Güeskonsin no es más que el preludio de un magnífico día de montaña

1 comentario:

Rebeca dijo...

¡Esta es mi chica! ni una oportunidad se pierde la cabra de tirar al monte.