martes, 20 de diciembre de 2011

SOLSTICIO EMOCIONAL


Ayer escuché la siguiente frase en un anuncio de bombones: “La navidad es una época de emociones fuertes” y yo me pregunto ¿por qué?.

Se supone que durante las navidades celebramos la época en que nació el supuesto hijo de dios. Bien, si hoy en día la fe católica (visita del papa mediante) se encuentra en decadencia ¿qué es lo que tanto nos emociona en estas fechas?.

Ciertamente, es durante es ahora cuando aprovechamos para visitar a quien no visitamos normalmente, a reunirnos con la familia, a echar de menos con más fuerza, a celebrar comilonas de trabajo, de amigos, de amigas, de compañeros del cole, del gimnasio. Es como si quisiéramos celebrar la entrada del invierno con eventos especiales.

Pero y ¿por qué no celebramos también la llegada del verano?. Sólo es ahora cuando, alrededor del planeta, se sucede esta especie de locura festiva.

Quizá lo que realmente celebramos es el fin del año para darle paso al nuevo con diferente ímpetu. O a lo mejor simplemente utilizamos la excusa para hacer las cosas que normalmente no hacemos y, con ello, redimirnos.

Sea como sea, navidad o solsticio, celebramos un auténtico baile de emociones y no atino a entender por qué precisamente en estas fechas (tan señaladas).

4 comentarios:

Otto dijo...

somos animales de costumbres, las aceptamos, las incorporamos a nuestra manera de vivir..quizás lo mejor sea el reencuentro con las personas, y el reencuentro con nosotros mismos a la hora de afrontar un año llenito de días por inventar.

Pásalo en grande preciosa...)

El Titanic, también se hundió dijo...

curioso eh... la navidad es una de esas cosas que entiendes menos segun te vas haciendo mayor...

Jarttita. dijo...

Nos agarramos a cualquier excusa para recuperar la esperanza: el año que viene...

Aunque no sé, tampoco está mal un poquito de buena voluntad, aunque sea tachando días de calendario.

En cualquier caso, que disfrutes mucho de estas nofiestas!!

Un beso!!

Rebeca dijo...

Porqué nos convencen de que se trata de algo ineludible precisamente ahora.
Igual, yo hace tiempo que aplico eso de no dejarme nunca a nadie a quien quiera por el camino, decir lo que pienso y celebrar siempre que puedo la llegada del verano, el otoño o de la primavera, cualquier excusa para estar con los míos.