jueves, 13 de marzo de 2014

Paciencia


Como suele pasar más o menos cada cinco años, últimamente veo cómo se producen muchas rupturas de pareja y como consecuencia se establecen crisis vitales en muchas personas de mi entorno.  Por primera vez desde hace mucho tiempo, me toca a mí observar estas situaciones desde fuera sin formar parte de ellas... ¡que alivio!.

Sin embargo, como una vez yo sí que estuve allí (y mis lectores más asiduos bien lo saben) puedo afirmar que en momentos como esos lo mejor es la paciencia.  Ocuparse en otras cosas y esperar que pase la tempestad.

Me gusta el dicho ese que reza “la paciencia es la madre de la ciencia” y ciertamente no hay mayor virtud que el saber aguardar.  Como ya escribí una vez: todo pasa, incluso sin querer.


Palabra de pensadora.

2 comentarios:

J. M. N. dijo...

Supongo que lo habrás leído en algún lado. Dicen los antropólogos que hay un patrón de rupturas de pareja en torno a los 5-7 años de convivencia y/o relación. Según éstos, 5-7 años son los que necesitaba un cachorro humano para tener posibilidades de supervivencia en la prehistoria. Por tanto, esto nos vendría heredado de nuestros ancestros y estaríamos "programados" para que cada cinco años, siempre que nos mantengamos en edad fértil, rompamos con nuestra pareja y busquemos a otra... claro que luego está la hipoteca, y lo caros que salen los divorcios que de eso no dicen nada como se lo montaban en tan remotas épocas.
Salú, maja.

PENSADORA dijo...

Sí que había leído algo sí. Pero hay muchas teorías en este sentido.

Con esos cinco años, yo me refiero más a esas épocas en las que todo se "barajea" y un montón de gente conocida se separa (lleven 5,3 ó 10 años) y se vuelve a juntar con gente nueva. Son como ciclos.

Aiba pues! una pena que no pueda apuntarme este finde ¡arg!