viernes, 18 de diciembre de 2009

LA NIEVE PURIFICADORA


Llegan el frío y la nieve a mi minúscula ciudad y con ellos, los fantasmas. Aunque para los mayores de por aquí la nieve significa riquezas para el nuevo año, a mí me trae el recuerdo de días peores.

Al asomarme a la ventana veo los copos silenciosos, coquetos, como queriendo darme una sorpresa. Agradable al principio, triste al final porque la nieve no sólo entorpece el tráfico oscense sino también despierta lo más profundo del pensamiento. Es como si la nieve quisiera purificar no sólo el ambiente sino también nuestras almas.

¡Que lejos queda ahora la primavera y el verano cargados de experiencias y nuevos encuentros! Cuando las expectativas eran agradables, las apuestas parecían seguras y el futuro perdía toda importancia.

Sólo queda dejar que la nieve caiga lenta, fría, pura. Esperar que algún día marche y deje aquí de nuevo lo que una tanto deseaba y con el frío parece querer marchar.

2 comentarios:

alfonso dijo...

aqui, la nieve es alegria, ya que apenas dura un dia
un saludo

Rebeca dijo...

Sigo pensando que la nieve implica año de bienes(será por lo de mayor,je,je), aunque estoy de acuerdo contigo en que cuando la veo caer me sumerjo en mi pensamiento.