viernes, 31 de julio de 2009

CONCIERTO CON ACIERTO (o ¿para qué vas si ya te lo sabes?)


Con esto del pirateo musical, los músicos han tenido que ponerse las pilas y salir de los estudios de grabación y locales de ensayo para dar más directos y así compensar las pérdidas del bajón de la venta de discos.

Hasta aquí bien. Yo encantada. Soy de la opinión de que la mejor manera de descubrir un grupo de música es escuchándoles en directo y también soy de la opinión de que para eso son los conciertos: para que el público tengamos la oportunidad de constatar las habilidades de aquellos que nos presentan su arte para, entonces, emitir un veredicto y decidir si son merecedores de los cuartos que tanto sudor nos ha costado conseguir.

Bueno, esto es lo que yo creía hasta que tras varias propuestas fallidas de asistencia a diferentes conciertos me he encontrado con negativas variadas pero con un único motivo: “es que no los conozco” y una variante muy común: “es que no me sé ninguna canción”.

Y yo me pregunto, entonces, ¿para qué va la gente a los conciertos?. Parece ser que, actualmente, el final primordial en un concierto es corear a viva voz las canciones o intentar conseguir un autógrafo del/los artista/s. Y me parece una cosa un poco tonta (por no decir directamente: una tontería).

Antaño la música se escuchaba en directo porque no existían aparatos de grabación, con lo cual, la finalidad de un músico era que se le escuchara y por lo tanto, valorara. Con la modernidad de las grabaciones tenemos la oportunidad de escuchar la música que ha sido grabada y retocada en un estudio. Esto nos permite disfrutar de la música que nos plazca cuando lo deseemos, pero le resta naturalidad a algo que no deja de ser un arte que merece ser contemplada en todo su esplendor. Este esplendor sólo es reconocible a través del directo, de un concierto.

Mediante un concierto todos ganamos. El artista se gana el pan con su caché y además se lleva propina si consigue convencerme de sus habilidades y por lo tanto le recompenso con la compra de su grabación y yo gano el buen sabor de una jornada de arte escénico. Al fin y al cabo, el concierto es la muestra de que, efectivamente, el músico es músico y es él quien produce las notas que a mí me emocionan, no una combinación de retoques de estudio.

En mi opinión, no es necesario conocer mucho al grupo o artista que se va a ver, ni tampoco saberse sus canciones al dedillo porque lo más placentero de un buen directo es la sorpresa y la calidad, como cuando ves un cuadro por primera vez y te gusta.

Así que amigos internautas: “no deja de ser un acierto asistir a un concierto” (aunque no te sepas las canciones).

Mientras recapacitáis por lo expuesto, yo, como no podía ser de otra manera, me voy a un concierto (de VetustaMorla y no me sé ninguna canción).

martes, 28 de julio de 2009

EXPLOSIÓN FLORAL PIRENÁICA

Aquí dejo, para quien guste, una muestra de la cantidad de florecillas que nos regalan sus colores estos días a aquellos que nos acercamos al Pirineo, que está tremendo tras un invierno tan húmedo....

ROSA CANINA


LIRIO


CAMPANILLA


BOCA DE DRAGÓN




viernes, 17 de julio de 2009

LARGA VIDA A MATEO (Y a Manare, Daniela, Laura, Elena, Albert, Unai, Adriel, Azarel, Moisés…)

Estaba yo pensado sobre el reciente nacimiento del sobrino de uno de mis mejores amigos y en mis pensamientos he decidido brindar esta noche por él mientras estemos disfrutando del Festival del Castillo de Aínsa, entonces se me ha ocurrido una de esas enseñanzas felices de las que hablaba en mi entrada titulada “Inocencia”.

Me he imaginado a mí misma brindando por él con la típica frase “Larga vida a…” y acto seguido me he acordado de esos típicos comentarios que hace la gente sobre los bebés y los embarazos. He pensado en esa gente pesimista que lo ve todo negro y cree que traer nuevas vidas al mundo es un acto estúpido o innecesario. Pensando estas cosas y las cosas malas que me han pasado a mí, he sopesado si ha valido la pena vivir hasta ahora y entonces he decidido cambiar el motivo de mi brindis y así, esta noche le regalaré a él, a mis sobrinas, a los hijos e hijas de todos mis amigos y amigas y a mis futuros hijos (si algún día los tengo) mi deseo de QUE TENGAN UNA VIDA, COMO MÍNIMO, TAN FELIZ COMO LA MÍA.


Porque a pesar de todo, incluso tras los peores momentos, si la vivimos con amor, la vida nos regala momentos felices. Porque nuestro futuro está en ellos, en los niños que nos suceden y se merecen ver que sus antecesores estamos seguros de que sólo por estar vivos y ser personas (aunque muy pequeñitas) se merecen felicidad.

Hoy no quiero oír a nadie decir de Mateo: “pobre, a vaya mundo le han traído” porque nuestra responsabilidad es entregarle el mundo tal como lo deseamos para nosotros mismos y si nos queremos lo suficiente, para él, será un mundo maravilloso.

Palabra de pensadora.

lunes, 13 de julio de 2009

IBON DE IBONCIECHO

Con el calor que hace en esta, mi Güeskonsin querida del alma, no queda más remedio que echar el cuerpo al pirineo para reducir los abrasadores efectos del calor seco y agobiante. Así que ayer, ya un poco tarde pero de mañanas, emprendí ruta a uno de los pocos ibones (lagos) del pirineo oscense que me quedaban por descubrir: El ibón de Ibonciecho.

Iniciamos la excursión en el embalse de Lasarra por una pista forestal muy cómoda pero larguísima que en sólo unos minutos nos empezó a dejar impresionantes vistas sobre el Valle de Tena y los enormes montes que lo rodean, a saber:

GARMO NEGRO

PICOS DE INFIERNO, AL FONDO, CON SU CARACTERÍSTICA MARMOLERA

PEÑA FORATATA Y ANAYET A LO LEJOS


TELERA Y SUS CORREDORES TODAVÍA CON NIEVE

Y AL FIN, EL PEQUEÑO Y COQUETO IBONCIECHO, ESCONDIDO EN SU CUBETA.

Una actividad muy recomendable para todas las edades y formas físicas. Eso sí, paciencia y fuerza de voluntad pues son casi 800m. de desnivel y aunque las guías marcan 2,20h. de subida, nos costó casi 4h., también es cierto que a paso bastante tranquilo, haciendo muchas fotos y con parada de almuerzo incluida.

sábado, 11 de julio de 2009

EL EFECTO GOMA


Todos conocemos el sencillo efecto de una goma. Si la estiras, la estiras y la estiras al final se rompe. También si la estiras y luego la sueltas: vuelve a su estado original.

Pues bien, el tema de la crisis, en mi opinión, tiene esta dinámica. De momento sólo estamos en la segunda opción: hemos estirado la goma hasta su tope y ahora estamos volviendo a su estado original. Es decir, las penetraciones de mercado de los sectores más potentes (vivienda, automoción…) están regresando a sus cotas “naturales” tras un subidón que estaba “fuera de rango”. Aquí es donde nos deberíamos plantar. Situar las cotas de mercado en su estado lógico y soportable.

Pero mucho me temo que la primera alternativa no está muy lejos de una futura realidad. Como bien señala mi compañero Pez Martillo, parece ser que la sociedad en general no se ha dado cuenta de que la goma se puede romper de tanto estirarla y más si te dedicas a desgastarla estirando y aflojando. Esto es lo que piensa la mayoría: esperan volver a estirar la goma hasta su tope sin pensar que quizá en este último intento se rompa y reventemos un mercado que ya está débil y desgastado.

Muchos piensan que sólo estamos en una situación pasajera. Que sólo hay que aguantar y esperar a que todo vuelva a ser como era hace sólo un par de años. Cuando, para bien o para mal, lo que hay que hacer es encontrar ese “hueco”, un espacio natural y soportable para todos los sectores donde demos espacio a nuevas corrientes económicas que nos saquen del atolladero inmobiliario, que eliminen “picardías” y den paso a la inteligencia y las buenas ideas que produzcan ese tan ansiado desarrollo sostenible.

Palabra de pensadora.

miércoles, 8 de julio de 2009

SENSATEZ Y PODER INTERIOR


Normalmente, cuando oímos hablar sobre autoestima y sus beneficios en nuestra vida, parece como si nos estuvieran contando una milonga o se tratara de una cosa de milagros, magia o espiritismo. Nada más lejos de la realidad.

Dicen por ahí que cuando uno está bien consigo mismo, todo es más fácil. Y así es. No es algo mágico, no es que las cosas dejen de pasar o el mundo deje de girar en nuestra contra, es simplemente que podemos afrontar la vida de otra manera.

La vida es dura a veces y esas son las veces en que se pone a prueba nuestra capacidad interior de entendernos a nosotros mismos y en consecuencia tener una percepción real del exterior. Ya lo he dicho alguna vez, lo malo no es lo que nos sucede si no lo que pensamos sobre ello y por lo tanto, lo que podemos modificar es nuestra capacidad de reacción ante situaciones adversas. Cuando uno cree en sí mismo los problemas se minimizan y aunque siguen allí e incluso se siguen acumulando, poco a poco, encontramos la manera de darles solución y si esta no es posible, tenemos la capacidad de entender que no hay problema grande si estamos vivos y conformes con lo que tenemos. La cuestión es entender que ese “poder interior” es el que nos provee de fuerza para seguir adelante y humildad para aceptar que la perfección no existe y por lo tanto como humanos y seres imperfectos estamos sometidos no sólo a nuestras propias imperfecciones sino también a las del mundo que nos rodea, así, mientras estemos vivos siempre habrá algo de qué preocuparse y también habrá algo que no podamos solucionar y ante lo que nos habremos de resignar.

Bien, todo esto es fácil de decir y muy comprensible al leer, pero ¿cómo reconocer ese poder interior? Y lo que es más difícil, ¿cómo admitir que se está careciendo de él?. Amigos internautas: sensatez. La sensatez es la clave.

No es nada fácil admitir que se está equivocado. No es fácil admitirse a uno mismo que no se está queriendo. Porque quererse no es fácil, igual que queremos a otras personas de diferentes maneras, nos queremos a nosotros mismos de otras y así, puede ser que sólo queramos ver y destapar de nosotros mismos únicamente aquello que nos autosatisface y creemos gusta a los demás. Pero, al igual que en las relaciones interpersonales, cuando quieres a alguien, lo quieres con todas sus consecuencias: con lo bueno y con lo malo. Por lo tanto, es necesaria una buena dosis de sensatez para, además de reconocerse en lo bueno, reconocerse en lo malo, en los propios defectos. Defectos que muchas veces no son modificables, pero sí mejorables o admisibles. A través de la sensatez, admitiremos nuestras imperfecciones y nos las perdonaremos, para, al final, seguir siendo quienes somos, pero mejorados y preparados para enfrentar las adversidades, que nunca dejarán de existir, seamos culpables o no de las mismas.

Palabra de pensadora.

viernes, 3 de julio de 2009

DATA TON DAIMONA EAUTOU (O ser fiel a uno mismo hasta las últimas consecuencias)

Esa frase que parece tan extraña, a parte de estar en griego antiguo, es el epitafio de la tumba de Jim Morrison de cuya muerte se celebra hoy el aniversario.

Han pasado treinta y ocho años desde que aquel pedazo de “sex-simbol” se quedara frío en la bañera de su apartamento en París. No cantaba muy bien, pero provocaba tanto que se convirtió en toda una estrella del rock junto a “The Doors”.

El caso de Jim Morrison, en mi opinión, merece algo de estudio pues, en realidad, se trataba de mucho más que una estrafalaria y provocadora estrella del rock. Sus biografías coinciden en que era un hombre inteligentísimo y que su talento estaba más bien en la literatura. Sufría miedo escénico y de ahí que al principio diera los conciertos de espaldas al público, también este miedo fue uno de los motivos por los que solía aparecer totalmente drogado en los escenarios. Por lo visto disfrutaba de las bondades del peyote para realizar auténticos viajes espirituales y filosofales, se ve que era muy metafísico el zagal.

Dicen de él que fue un gran conquistador y no me extraña porque guapo era un rato largo, al menos en sus mejores años, cuando todavía no había sucumbido a los efectos de sus enormes excesos.

Una pena lo de este señor, porque en realidad, como suele pasar con estas gentes harto bellas, fue un mal manejo de sus virtudes lo que le mató.

jueves, 2 de julio de 2009

FESTIVALES, RÍOS Y BODAS

¿Por qué demonios las musas me han abandonado? ¿acaso piensan que “pensboyfriend” puede reemplazarlas? Mucho me temo que se equivocan, porque él inspirarme me inspira, pero otras cosas que mejor no escribo aquí no vaya a venir la censura y se produzca el primer cierre de un blog por cosa de escándalo público.

Total, que ando ocupadísima últimamente y no me da tiempo de divagar como antaño, pero haré un esfuerzo y resumiré mis andanzas veraniegas que no son pocas, a saber:

1º) He descubierto que hacer Rafting no es para tanto. Total que te meten en una barca hinchable (parecida a las que utilizan mis sobrinas en Salou), te dan un remo, te ponen un casco, un traje de neopreno y ¡ala! “tira-pa-bajo”. Bah! después de bajar el Gállego creo que ya estoy preparada para hacer una auténtica bajada por el Cañón de Colorado o similar, nombraría ríos súper caudalosos pero me parece que en el Ebro no ofrecen este tipo de actividades. Una pena, oiga.



2º) Soy una “festivalera”. Lo admito, no tengo fin. Bueno, en realidad sí tengo fin, pero porque había que trabajar. Sólo diré que el Sonar no me defraudó en absoluto. El sonido magnífico y la organización se merece un diez sobradísimo.


3º) Los jueces del Registro Civil son unos cachondos. O al menos lo es el que, el viernes pasado, casó a “penssister” con “pensbestfriend”. Desde luego un momento importante en la vida de una es la boda de una hermana, pero si la tía va y se casa con tu mejor amigo, pues la cosa toma un matiz la mar de especial. Lo mejor del día, por descontado, el juez que casi nos hace salir corriendo a todos con frases del tipo “vosotros venís por amor pero no os preocupéis que ahora mismo os quito yo las ganas…”. La comida muy buena, muy abundante y muy bien de sal. Los invitados guapísimos y escasísimos, como a mí me gusta, sólo los importantes.

Y esto sólo para dar entrada al verano, debería darme vergüenza pasarlo tan bien, pero, mire usted, que no, que no me da ninguna.