martes, 17 de enero de 2012

CUESTION DE SUERTE


Un veintidós de diciembre como otro cualquiera, empecé la jornada laboral cuando recordé que ese era el día del sorteo extraordinario de navidad de la lotería nacional. Saqué todas mis participaciones de la cartera y me dispuse a esperar que alguien avisara cuando saliera el ansiado “premio gordo”. Y ocurrió que, mientras almorzaba, llegó el gordo a Grañen, a tan sólo veinticinco kilómetros de Huesca. ¡Maldita mi suerte!, otro año la muy perra me rozaba el hocico y me dejaba al margen.

Cuando hube recuperado la cordura me di cuenta de que si bien yo había tenido mala suerte, la buena cundía alrededor. Huesca es una provincia amplia pero poco poblada, así que pronto comencé a recibir noticias de conocidos agraciados y casos variopintos.

Lo mejor vino al día siguiente cuando, tal como preveíamos, cayeron varios pedidos en mi empresa. Así empecé a darme cuenta de que, si bien la suerte no se había repartido a todos y cada uno de nosotros en forma de ingreso bancario, sí lo había hecho en forma de un futuro próximo algo mejor para la provincia que habitamos.

El tiempo va pasando, las habladurías y comentarios se suceden. Y los medios de comunicación curiosean sobre el asunto, tanto así que hasta el New York Times se ha interesado por las ventas de coches de lujo tras la lotería.

Sé que recordaremos el veintidós de diciembre de 2011 como un día especial en que Grañen y alrededores se convirtió en el centro del mundo (o al menos del nuestro). El día en que los bancos permanecieron abiertos hasta las diez de la noche, los empresarios se frotaban las manos y los nuevos ricos se echaron a la calle para llenar mi Güeskonsin de alegría y sueños de futuro.

Dicen en la capital que “Teruel no existe y Huesca no importa”… ¡eso ya lo veremos! Porque por fin Huesca es noticia, porque Grañen nos ha traído la suerte.

2 comentarios:

Otto dijo...

enhorabuena, teneis una tierra preciosa con una naturaleza fascinante y sin aglomeraciones...
en castilla la mancha nos
van a construir un cementerio de residuos radioactivos, así de caprichosa es la fortuna.

A.L.Zarapico dijo...

Pues...enhorabuena, en la parte que te tocó!Saludos.