jueves, 29 de enero de 2015

Hasta luego




Me pareció que callaba muy de repente mientras todas estábamos celebrando la futura maternidad de una más (y ya van tres) de mis amigas a través de la mensajería instantánea. 

Sentía mariposas en el estómago por la ilusión de las vidas nuevas que se están gestando a mi alrededor de camino a casa tras la jornada laboral y con esa sensación, a pesar del cansancio, me até las zapatillas y arranqué a trotar en busca del abrigo del parque en las tardes ventosas de invierno.   Llevaba un buen rato corriendo cuando recordé su silencio repentino y un vuelco en la boca del estómago me hizo saber que, tal vez, una mala noticia me esperaba al llegar a casa.  En cuanto vi ese dibujito verde arriba, a la izquierda de la pantalla, imaginé lo que pasaba.

Cáncer se cobra una víctima más y yo aquí me quedo como siempre con esta sensación extraña.  Agradecida por sobrevivir.  Culpable por sobrevivir.

Hasta luego Sonia.  Cuidaré de tu hermana todo lo que se deje, ya la conoces…


2 comentarios:

Bubo dijo...

¡Suerte! En casa, en la familia, le hemos ganado la batalla dos veces. Pero también se ha llevado a otros.

PENSADORA dijo...

¡Suerte para ti también pues!

Salud! (nunca mejor dicho)