jueves, 10 de septiembre de 2015

¿Cómo te gustan los huevos?



Últimamente me ha dado otra vez por fijarme en nuestro comportamiento humanito, particularmente en el lado fémina que por naturaleza me corresponde.  Fijándome en mis semejantes me he dado cuenta de que algunas mujeres se adaptan exageradamente a las vidas de sus parejas y/o amigas dejando de lado la esencia de la joven que una vez fueron.

Pensando en alguna de ellas, me ha venido a la cabeza el domingo aquel en que viendo por tercera, cuarta o vaya a saber usted qué vez la película “Novia a la fuga”, tuve una revelación gracias a una escena en la que Julia Roberts en su papel de eterna novia huida se sienta en la barra de un bar y pide unas cuantas raciones de huevos cocinadas de diferentes formas con la firme intención de comprobar cómo le gustan los huevos: ¿fritos? ¿revueltos?...

Entonces decidí empezar casi de cero, sentarme en la barra de mi propia vida para elegir por mí misma y únicamente bajo mi propio criterio, todo aquello que realmente a mí y solo a mí me gusta.  Desde la música hasta el estilo de vestir, pasando por el cine y terminando en mi deporte o afición favorita.  Semejante acción resultó un éxito, de repente todo cuadraba, me sentía más serena y segura de mí misma.

Hoy en día, de vez en cuando, necesito parar, concentrarme y volver a poner delante de mí unas cuantas raciones de huevos para recordar qué es lo que me gusta.  Para no olvidar quién soy, quién quiero ser y seguir siendo porque cuando todo se apaga y una está sola, sólo le queda eso: una misma.

Palabra de Pensadora.

4 comentarios:

Rebeca dijo...

Lo más importante y vital que puede hacer uno es no olvidarse de quien es, odio a las parejas mimetizadas, creo que por eso a veces yo me paso marcando distancias y tengo que recordarme que para ciertas cosas somos dos y que nadie me va a robar la identidad si yo no quiero.

Un paseante dijo...

Totalmente. Cuando una persona se rebela y decide volver a ser quien era, renace; sea hombre o mujer.
Y no es necesario poner de ejemplo a Julia Roberts (pero no me hagas mucho caso: es que no la soporto, simplemente).

PENSADORA dijo...

Así es Rebeca, Bonito del Norte y yo, al principio de nuestra relación nos marcamos claramente el objetivo de no ser nunca una "pareja siamesa" y lo vamos consiguiendo... con buenas "raciones de huevos" a veces, pero ahí estamos.

Paseante, hombre, pobrecica, si es tan maja la moza... jajaja

Salud y gracias por pasarse!

miguel ángel salinas gilabert dijo...

Supongo que también uno se mimetiza un poco con el medio. Lo malo es dejar de ser camaleón y convertirse en otra cosa, por ejemplo, en un palo o una piedra. Digo...