miércoles, 21 de octubre de 2015

Política y lacitos rosas



El lunes pasado se celebró el día mundial del cáncer de mama y durante esta semana y la anterior por todo el mundo se suceden actos y campañas teñidos de color rosa con el tradicional lacito como identificador principal.  No es que yo esté muy a favor de “los días de…” pues me parece que cualquier día es buen día para cualquier causa pero he de admitir que me emociona ver el calado que esta campaña tiene y cómo cada vez más, la gente se suma de una manera u otra a la causa, lo cual supone una repercusión económica importante para las asociaciones contra el cáncer a nivel mundial.

Como vivo en España, continuaré alabando la grandísima labor de la Asociación Española Contra el Cáncer que en mis peores días me tendió la mano y ayudó con todo lo que lamentablemente, nuestro sistema de seguridad social no me proporcionó, como ayuda psicológica o información sobre alimentación (por poner un par de pequeños ejemplos).  Esta asociación que se nutre sólo en un 12% de subvenciones estatales, obtiene el resto de sus ingresos de los socios, donaciones y campañas realizadas.  Ingresos que, por cierto, desde que se realizan estas nuevas campañas tan mediáticas han aumentado en un 10%.

Pienso en unos cuantos “memes” que me he encontrado en las redes sociales al respecto de los lacitos rosas, en los que personajes claramente desprovistos de sensibilidad social y notoriamente repletos de ignorancia política, desprecian la acción de colaborar con esta causa a través de la difusión del color rosa con un lacito en la solapa o en el perfil de Facebook a cambio de alabar el voto a partidos “que no recortan en gasto sanitario”.

Y yo dos... 

Por mi parte, además de lucir un lacito en mi perfil me pondría otro en cada teta que, gracias a la labor de prevención e información de la Asociación Española contra el cáncer, aún conservo.  Y todo esto, además, votando muy a gusto a esos partidos que hoy prometen que no recortarán pero que lo harán si tienen que hacerlo.  Y lo hago sin la más mínima necesidad de menospreciar a otros y deseando profundamente que esta gente nunca tenga que abogar por este tipo de causas, por algún allegado o por sí mismos.

Y ahora yo me pregunto ¿qué hacen estas personas además de votar a esos partidos?.

4 comentarios:

Un paseante dijo...

Tu argumentación está muy bien planteada, y en conjunto resulta ireprochable. Pero, además del lacito y lo que conlleva, también es muy sano montar un pollo de vez en cuando a los que prometen y no cumplen, ¿verdad?

PENSADORA dijo...

Claro que si PASEANTE, pero hay formas más efectivas y momentos más oportunos.

Rebeca dijo...

Es cierto, hay que agradecer la gran labor de las Asociaciones y también es verdad que nuestra Seguridad Social aún necesita sus mejoras. Puede que ,simplemente, quedarse en el lacito rosa no contribuya a mucho en términos económicos, pero tiene un valor mucho más grande: despierta conciencia, la conciencia en muchas mujeres de que el cáncer de mama existe y que es importante autoexplorarse y consultar al ginecólogo, así que la publicidad también ayuda a la prevención y en último termino al ahorro en gasto sanitario, así que me río de los que critican porque no ven más allá de un lacito.

PENSADORA dijo...

Pues eso Rebeca, que estos tipos de críticas son un sin sentido totalmente fuera de lugar. Y ya no solo por lo que me afecta, sino por la rabia que me da que personas como estas tomen la palabra para nada... que me enciendo! jajaja

Salud y gracias por la visita!