viernes, 9 de abril de 2010

MAL ESTARES

Ya sabemos que lo de la salud mental es mi tema favorito, sobre todo gracias a mi gusto por el pensar y observar.

Sigo observando mi mundo con extrañeza, con sensación de desasosiego al darme cuenta de la cantidad de desviaciones extrañas que sufre mi sociedad. Y pensando en desviaciones se me ocurre preguntarme ¿realmente son desviaciones o se trata de simples mal estares que no sabemos justificar o aceptar como tales?.

Depresión, ansiedad, trastorno. Todo palabras que suenan duras y enfermizas pero que se encuentran arraigadas en el trasiego social actual. Hoy en día disponemos de tanta información que no resulta difícil creerse algo de lo que nos cuentan y así, se me ocurre que a lo mejor de tanta información desviamos términos, los hacemos nuestros y no nos paramos a reflexionar qué tiene de cierto todo esto en nuestro interior.

Así, quizá sería bueno preguntarnos: ¿esto que me pasa es una patología o sólo se trata de un mal estar?.

Vivimos en una sociedad acomodada, acostumbrada a lo fácil y expreso. De allí que nos cueste adaptarnos al estrés e intentemos encontrarle explicación a algo que simplemente forma parte de nuestra condición humana porque, queridos internautas, no todo es perfecto y nosotros menos.

A veces todo va bien y otras no tan bien, la cuestión es aprender a aceptar los malos momentos y no buscar una explicación clínica, simplemente convivir con nuestros propios mal estares.

7 comentarios:

Lolíndir Palantír dijo...

partiendo del presupuesto budista que todo es sufrimiento en esta vida ( que así lo creo yo tb) hay añadir que los humanitos somos muy habiles en sufrir del sufrimiento y así vamos añadiendo más sufrimiento......así que , aun que he llegado ya a la conclusión que todo absolutamente todo es transitorio y vacuo, acepto todo lo que me venga encima, intentando ir más allá, es decir intentando no hacerme demasiadas preguntas y superar el limite de nuestros pensamientos......cosa dificil, pero no imposible.
besos su eminencia

Jarttita. dijo...

No estoy del todo de acuerdo contigo, Pens: no conozco a ninguna persona medianamente lista que no haya sufrido alguna crisis de ansiedad o malos momentos. No sé si tiene que ver con la cosa de la facilidad o el sufrimiento, más bien con la suficiente capacidad para ver que todo termina. No lo sé bien,no estoy segura, pero tampoco lo veo igual que tú.

O, dicho de otro modo, "no nacemos na más que pa sufrir".

CASIOPEA dijo...

yo creo que de tanto oir hablar de extres (ya sabes que el mio se ecribe con "x")de ansiedad, de crisis de lo mismo, de nevios y demas, lo hemos añadido a nuestro vocabulario si ningún tipo de descriminacion ni remordimiento sin aplicarlo corectamente y como en las escenas de guerra de la tele acontumbrandonos de tal manera que a cualquier situcion agustiosa le llamamos ataque de ansiedad.

PENSADORA dijo...

Ahí está CASIOPEA! me has entendido perfectamente.

Bien es cierto como dice JARTTITA que quien más quien menos ha sufrido alguna vez por ejemplo un ataque de ansiedad, pero a lo que yo me refiero es a saber distinguir entre la patología y el mal estar momentáneo que no necesita medicación o terapia.

Me refiero a la facilidad con que le ponemos nombre a lo que nos pasa y buscamos patologías para evitar "apañarnos" por nosotros mismos...

En fin... que desbarro!

Gracias a tod@s por la visita.

Saludicos!

Rebeca dijo...

Tienes razón en que hay como una moda en etiquetarlo todo, y si no existe etiqueta, nos inventamos algo nuevo para crear otra patologia.
Estoy leyendo un nuevo libro que rescata la teoría de que en la Edad media, por ejemplo, como todo se medía en terminos de la voluntad de Dios, los hombres no pensaban demasiado sobre su existencia simplemente aceptaban las cosas que le venían dadas.
Con el tiempo, cuando la iglesia dejo de ser una institución con poder absoluto, los hombres recuperaron la vieja pregunta del sentido de la vida, pero buscaron las leyes en la naturaleza y así apareció el método científico, y así evolucionamos, moldeando los objetos y cuando conseguimos el bienestar, nos dimos cuenta que seguiamos sin respuestas para el sentido de la vida, y volvió nuestro desasosiego.

Jarttita. dijo...

¿Dónde estás? Queremos Pensblog ya!!!

PENSADORA dijo...

Tranqui Jart, estoy aquí pero poco inspirada y con mucho trabajo... a ver si saco un rato y me viene a visitar alguna musa.

Saludicos!