domingo, 13 de marzo de 2011

OBJETIVO: 7 DE MARZO DE 2011


Cuando una camina por la calle en ruta hacia el trabajo piensa en muchas cosas, entre ellas: lo que tiene que hacer cuando llegue o que debería jubilar esas botas favoritas porque están un tanto ajadas y demodé, para nada que la suela pueda sortear un manchón de aceite situado allá donde no debe.  Así, un accidente laboral “in itinere” pierde toda importancia y, en consecuencia, no se está al tanto de los posibles peligros de trabajar en un polígono casi en su totalidad dedicado a la automoción.  Y ocurrió que, totalmente desprevenida, una se resbaló al pisar una espesa masa de aceite de motor situada en la mismísima acera por donde circulaba, cayendo metro ochenta abajo y apoyando todo el peso de ese cuerpazo en el brazo derecho en extensión. 

Así se produjo una hermosa fractura en la cabeza del radio de mi brazo derecho.  Fueron algo más de tres semanas cargando una incomodísima escayola que por no dejar, no me dejó ni escribir.  Aunque lo intenté, pero escribir sólo con la izquierda cuando se lleva toda la vida haciéndolo a doble mano da pereza y corta la inspiración.  Más si el brazo herido duele.

Tantos días dan para pensar y también para actuar aunque sólo sea de pensamiento.  Así que utilizando mi dilatada experiencia en lo que a convalecencias se refiere, tracé un plan.  Un plan sencillo pero práctico.  Uno que me permitiera pasar el mal trago lo más dignamente posible y con el menor impacto anímico deseable.

El plan es aplicable a otras circunstancias y así lo he hecho con buen resultado:  se trata de plantearse únicamente aquello que sabemos cierto, alejando cualquier otro pensamiento, preocupación o premonición sobre lo que ocurre o pueda ocurrir.  Como si de otro cualquier objetivo vital se tratara, me pedí a mí misma esperar cauta y motivada al día 7 de marzo cuando me quitarían la escayola y podría saber cuál sería el siguiente paso a seguir en mi peregrinación de regreso a la motricidad total.

3 comentarios:

El Pez Martillo dijo...

Pues parece que fue bien, porque has podido escribir un poco. Espero que no haga falta mucha rehabilitación.

Bienvenida de nuevo!!!

dani dijo...

un buen plan, algo complicado de seguir, pero que dá muchos beneficios. Las pausas son algunos de los momentos más productivos que existen.
Suerte conlas alas.

angelcifu dijo...

me alegro mucho de que ya te quitaran la escayola..y de que midas 1:80...qué barbaridad de mujer...

besos...lentos.