viernes, 18 de marzo de 2011

UNA EPOCA, UN MOMENTO... UNA CANCIÓN: "GLASS OF WATER"

Un día cualquiera de mañanas una puede despertarse tan normal, seguir su rutina matinal de desayuno y, a la hora del aseo, desempolvar un disco que no quería escuchar hace tiempo. Porque no se estropee, porque le tiene cariño, pero también porque los recuerdos pueden doler. Y ocurre que, con los primeros acordes, se regresa a un instante que dejó escapar. Porque a veces una no sabe lo que va a ocurrir más adelante en el tiempo, y con ese desconocimiento, elimina importancia a unos minutos que no volverán. Minutos que, de haberlo sabido, hubiera disfrutado más.

La visita de Coldplay a Barcelona en septiembre de 2009 es recordada por los terribles problemas de sonido que desmejoraron mucho el espectáculo. Sin embargo y a pesar del natural enfado que me invadió durante todo el concierto, volver a escuchar “glass of water” tal como la disfruté aquel día, me trae el agradable recuerdo de un súper héroe que se agachó entre la multitud para conseguirme un par de mariposas de papel y que además, arriesgó algo de su integridad para hacerse con uno de los discos que, como disculpa, el grupo regaló a todos los asistentes.

Mientras se preparan bombardeos aliados contra Libia, Japón sigue dando ejemplo de integridad y civismo tras la catástrofe y mi codo no termina de darme tregua. Yo decido abstraerme un rato y disfrutar de buenos recuerdos con la agradable sensación de que bien es cierto que el tiempo lo cura todo, como también es cierto que son cosas simples las que en unos minutos pueden devolvernos la sonrisa, arrancarnos un suspiro o permitirnos perdonar a quienes nos hieren. Porque a veces (y sólo a veces) ésos también son quienes nos facilitaron instantes de felicidad que vale la pena atesorar.

3 comentarios:

Corazón jocundo dijo...

Oh me encantó la canción. Y es muy cieerto lo que escribes. Deberiamos agarrarnos siempre de los buenos recuerdos para sonreir y crear un entorno mejor :D
Saludos

Rebeca dijo...

Vaya, vivimos cosas muy parecidas ese día, el mismo concierto, el mismo tipo de compañía (yo estaba allí plantada con Toto), aunque fui yo la que casi pierde la vida por conseguir un CD.
Míremoslo así pues, gracias por habernos dado aquel momento, aquel instante de simple felicidad.

PENSADORA dijo...

Corazón: Bienvenido, ponte cómodo.

Rebeca: ya te digo yo que vamos paralelas. Yo pienso seguir guardándome aquel día como oro en paño.

Saludines!