domingo, 25 de marzo de 2012

AUTOCRITICA Y ENMIENDA


Andaba yo pensando (por no variar) sobre la autocrítica y sus beneficios. Es bueno auto-criticarse pero se me ocurre que no tiene sentido semejante esfuerzo si la práctica de la autocrítica no tiene una finalidad positiva, un acto de contricción con su propósito de enmienda correspondiente.

Auto-criticarse sólo para flagelarse no tiene sentido porque de nada sirve darle vueltas y vueltas a aquello que ya hemos hecho o estamos haciendo mal. Lo bueno es hacerse consciente de los propios errores o deficiencias pero, ojo, una vez conocidos éstos, no sirve de nada quedarse en esa capa tosca y estéril de la autocrítica. Lo suyo es pasar al siguiente nivel y plantearse las posibilidades que se tienen de cambiar o mejorar algo y, si vemos viable algún cambio, seamos constantes y pensemos únicamente en esa posibilidad de mejorar.

En caso contrario, lo mejor es aceptarse y dejar la autocrítica para cuando realmente resulte productiva. Para cuando podamos ejercer alguna acción sobre ella. De lo contrario, estamos desperdiciando una cantidad tremenda de energía cerebral que podríamos aprovechar en otros asuntos.

Palabra de pensadora.

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