miércoles, 22 de agosto de 2012

LA SANGRE TIRA



Siempre me ha agobiado lo de la protección filial pero conforme voy creciendo y los problemas se agudizan, ya lo veo de otra forma. Busco protección y la ofrezco a raudales cuando el calor de mi misma sangre se encuentra alterado.

Lo malo es que una no puede controlar todo lo de los demás. Sólo cada uno es propietario de su propia felicidad y de su propia desgracia, así que ahora entiendo lo que deben sentir los padres cuando los hijos crecen: uno quisiera llevarles por el camino que piensa será mejor pero sólo ellos pueden elegir lo mejor para sí mismos.

La sangre tira y una quisiera arreglarle la vida pero no se puede, sólo se puede estar.

2 comentarios:

Otto dijo...

algún buen consejo tendrás, alguna equivocación que no quieres que tenga que descubrir por si mismo...fomentar la búsqueda de la alegría, conocer lo que le hace feliz para poder colaborar. Me imagino que es a todo esto a lo que llamas "estar".

Rebeca dijo...

así es, dímelo a mí ahora que mi hermanito se ha marchado y en algún omento se ha sentido desesperado estando fuera de casa. Siempre queremos que los que amamos estén bien, solucionarles la vida, pero como bien dices sólo nos podemos conformar con estar.