viernes, 8 de agosto de 2014

Chupinazo Purificador


Llevo meses con ganas de escribir pero sin saber qué.

¿Cómo cuento todo lo que ha pasado sin que esto se convierta en un diario adolescente? ¿qué palabras utilizo? ¿cómo lo compongo? ¿por dónde empiezo? ¿de dónde saco el tiempo?.

Y mientras sigo pensando y pensando, preguntándome cosas (pocas pero algunas) y no concluyendo nada… el tiempo pasa y llegan las fiestas de verano un año más para demostrarme que el mundo gira y gira pero cambia poco ¡con lo amiga que soy yo de los cambios!.

Tendré que dejarme envolver por el olor a albahaca y vino, vestirme de blanco y verde y recorrer el coso (mira, un cambio: ahora es peatonal) a toda prisa para rodear el casco viejo en busca de la cuesta de Santa Ana que me conduzca a la plaza del Ayuntamiento por la parte de atrás que siempre está menos concurrida.  Aposentada en La Moreneta, esperaré nerviosa como todos los años que el cohete anunciador explote y la fiesta se me apodere a ver si así consigo evadirme para tomar perspectiva e inspirarme.

Este año el chupinazo se convertirá en fuego purificador para mi mente.


4 comentarios:

J. M. N. dijo...

Pásalo bien y disfruta. Las fiestas son un paréntesis necesario en la monotonía de todo un año. No entiendo yo a la gente que huye de cinco días de fiesta en su ciudad... el juntarse con los colegas a los que no ves habitualmente, el paseo relajado, el baile en la plaza, la caña con un conocido... No soy demasiado festivalero pero me gustan las fiestas de los pueblos (cada uno las del suyo9 Así que, hazme caso y disfruta, que ya vendrán días tranquilos... quizá demasiados.

El Pez Martillo dijo...

Para eso son las fiestas, para hacer un paréntesis que nos permita seguir con más fuerza.

Disfruta!!!

PENSADORA dijo...

¡¡Os tomo la palabra!! jeje

PENSADORA dijo...

Por cierto, ya sé que no hace falta decirlo, pero están ustedes (y los que vengan detrás) cordialmente invitados.

Ahí lo dejo! ¡toma!