domingo, 10 de agosto de 2014

Un guiño a la soledad



Es bien dicho aquello de que los humanitos siempre deseamos lo que no tenemos y así, alguna vez, me asalta una extraña melancolía de aquellos tiempos en que la soledad me abrumaba y tenía que ocuparme en espantarla.

Espantar la soledad resultaba dulce, era como reencontrarse con una misma un montón de veces.  Era un tener esperanza en algo, no sé el qué pero era como si siempre estuviera esperando algo que unas veces llegaba y otras no.

Hoy en día no espero nada y a veces casi me aburro pero sólo le hago guiños a aquellos tiempos pues tampoco son mejores, sólo eran distintos.


2 comentarios:

Confused dijo...

Hay que intentar encontrar ratitos de soledad, para como tú dices reencontrarse con una misma. Lo bueno es poder elegir los momentos de soledad, porque la soledad impuesta no mola.
saludos!

POL dijo...

Joder con desear lo que no tenemos!, yo pienso que tengo de todo, igual soy conformista, o me conformo con poco, o igual no tengo de todo y me pienso que si, o ..., hostiatú, me falta una autocaravana para largarme donde quiera sin preocuparme de hoteles, y claro, un garaje para meter el vehículo, y algo de pasta para darle de beber y que me toque la primitiva para no tener que currar y poder disfrutarla, y ..., bueno, lo dejo estar. Buen San Lorenzo!!