viernes, 29 de febrero de 2008

¿Dónde va la amistad?

Este fin de semana acogí en mi casa a un buen amigo. Como me tuve que ir pronto por la mañana para realizar mi tradicional excursión dominguera, no pude despedirme de él (así de maja soy que no despierto a la peña). Al regresar a casa me encontré con que (más majo él que las pesetas) me había fregado el desaguisado de la cena del sábado y además me dejó una nota que rezaba:

“No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad”

Hermosa frase que no deja de rondarme hoy por la cabeza. Y pienso… realmente… ¿dónde va la amistad?.

A estas edades en que estamos tan ocupados con el trabajo, la familia, enfermedades… todos tenemos una cantidad importante de responsabilidades que cumplir y nos olvidamos demasiado fácilmente de las amistades.

He de admitir que yo vivo bastante cómodamente y que tengo tiempo y ganas de sobras para dedicar a los amigos. Virtud que me suelen agradecer y que me escucho a menudo traducida en la típica frase: “amiga de sus amigos”.

Siempre se dice que los verdaderos amigos se pueden contar con los dedos de una sola mano y considero que es cierto. Se podría decir que incluso existe una especie de baremo: están los mejores amigos, los amigos de toda la vida, los amigos del instituto, los de la universidad, los de la mili e incluso los ex-amigos.

Aún así, le sigo dando vueltas al tema y admitiré que tengo una lista de amigos y conocidos nutrida, pero, resulta dificilísimo coincidir con ellos. Pero lo que más me sorprende es que sea la sección femenina de esta lista la más complicada de mantener viva. ¿Por qué?.

El otro día estuve leyendo un reportaje sobre la serie de televisión “Sexo en Nueva York”, la autora acusaba a las mujeres de ser capaces de dejar una amistad de lado en cuanto nos emparejamos, cosa que no ocurre en la serie. Admito que es totalmente cierto, más de una se sorprenderá o sentirá escozor ante esta afirmación, pero, lo siento chicas, es cierto como la vida misma, como la teoría de la relatividad o como que dos más dos son cuatro.

En la serie, estas chicas se conocen cuando todavía están solteras, pero, ya para el final, todas se emparejan y aún así continúan manteniendo el contacto y viéndose, al menos, una vez por semana.

Admitamos que en cuanto te emparejas es difícil hacer hueco a los amigos por aquello de la pasión (lo que más apetece es estar todo el día en la cama con el amado o amada). Pero, una vez pasada esa primera fase, los chicos suelen volver a los encuentros con los amigos, a su actividad normal. Pero las chicas, ¡ay las chicas!, también vuelven a la actividad normal… pero a la de los chicos, vamos, a la de “sus” chicos y casi se olvidan de sus propias amistades. (Hey! Amigas mías no os ofendáis pero hay buena parte de cierto en esto, haced “acto de contricción”).

También hay buena cantidad de chicos que cometen el mismo error, pocos, pero los hay y conozco a más de uno, estos ya están casados, con hijos y no encuentran el momento de tener un viaje o reunión de trabajo o que sea su mujer la que la tenga para poder reunirse con los amigos y hacer todo lo que su mujer no sabe que hace.

Luego está el tema de la maternidad, y digo sólo maternidad porque en esta etapa vital parece que el hijo sólo lo tenga la madre, que siempre está ocupadísima cuidando de su retoño. Vale, admito que en la época de lactancia es la madre la única que puede ocuparse del tema, esto es evidente, ojalá hubieran hombres con tetas para poder turnarnos. Pero ¿qué pasa tras ese primer año?, resulta que no se puede sacar tiempo una noche o una tarde para llamar o quedar un ratito con los amigos. Es que ¿acaso el padre no va a saber encargarse solito de la criatura un par de horitas?.

Vamos, que llegada la edad adulta ponemos la amistad en segundo plano y os diré, amigos internautas, que esta idea me sofoca y desagrada mucho.

He descubierto que, justo después de la familia, los que siempre están ahí son los amigos, más en los tiempos que corren en que las parejas y trabajos duran poco. Motivo suficiente cuidarlos y no dejar que “crezca la hierba” en el camino que una vez nos unió.

miércoles, 27 de febrero de 2008

I love glam

Hace poco que tengo internet en casa, así que he tenido poco tiempo para dedicar a buscar y disfrutar de muchas cosas que siempre dejaba pendientes para este momento.

Y mi romance con la red no ha tenido mejor comienzo que la localización de imágenes que nunca pensé podría disfrutar con tanta facilidad.

Así que haré un resumen de la gratísima sorpresa que me he llevado en la noche de hoy:

1.- Marc Bollan y T-rex:


2.- Mejor todavía, Placebo por T-rex:


3.- Para terminar de hacerme la boca agua, Placebo ¡y David Bowie! por T-rex:


AAAAYYYYY!!!! Ya me puedo ir bien a gusto a dormir... porque yo: ¡AMO EL GLAM!

martes, 26 de febrero de 2008



Hay un dicho que reza: “La suerte de la fea, la bella la desea”.

Maldita combinación: inteligencia y belleza.

Parece ser que lo de ser bella, inteligente y además tener criterio, asusta. Provoca envidias y malos pensamientos.

Resulta curioso observar que son muchas las mujeres bellas que en el fondo son desgraciadas y esto se debe a muchos motivos.

El primero es que una mujer bella, en su infancia, no lo fue tanto pues se suele producir el efecto “patito feo”. La futura mujer bella, de pequeña, era más bien desgarbada, fina, y sus amiguitas y entorno infantil solían ser más bien rellenitas y pequeñitas lo que la convertían en un supuesto “patito feo” que tras la adolescencia se reveló en un auténtico cisne pues su finura resulta no ser otra cosa que una piel estupenda, acompañada de buena altura y figura que de desgarbada se convierte en esbelta. Este es el primer punto de inflexión para desarrollar una autoestima más bien baja.

Añadiremos también el ingrediente de la educación: “con lo guapa que eres, puedes hacer lo que quieras”, “con lo guapa que eres, puedes tener a quien quieras”, “no hagas caso, te tienen celos porque eres guapa”, etc., etc., etc.… Resulta que la belleza no lo es todo y cuando no se consiguen los objetivos marcados, la autoestima se continúa resintiendo.

En la parte emocional, la belleza se convierte en una auténtica maldición: la mujer bella tiene un especial imán para hombres vacíos y superficiales que mantienen su nivel de atracción por la bella en el escalón físico. Cuando un hombre así descubre que hay una persona con virtudes y defectos humanos dentro de esa carita angelical y ese cuerpo de pecado, o se asusta y huye, o se convierte en un celoso compulsivo encontrando peligro allá donde no lo hay, haciendo huir a la bella o intentando convertirla en lo que no es, incluso intentando vaciarla para mantenerle a su nivel. No digamos si en ese descubrimiento, además, se encuentran niveles altos de inteligencia, independencia y virtud. Entonces se siente amenazado y se produce una lucha de poderes de la que, usualmente, la perjudicada es la bella pues encuentra que todas sus virtudes son causa de rechazo. Otro bofetón para su autoestima.

Y así, la bella, termina sumida en una debacle de difícil solución. Con una autoestima a nivel de tierra piensa que no merece nada mejor. Se rinde a trabajos simples e inferiores a sus posibilidades, a hombres superficiales y amistades banales.

Amigos inernautas, un homenaje a las bellas inteligentes y profundas, que las hay y sufren.

Mujeres bellas: no reneguéis de vuestra belleza, sacadla a la luz. No reneguéis de vuestra inteligencia, utilizadla. Dejaos conocer y trabajad en el conocimiento de los demás. Convertid la belleza en vuestro mejor aliado, no de manera superficial y física, utilizad la inteligencia para ello.

viernes, 22 de febrero de 2008

Pero mira que eres rara, chica.

Durante mi adolescencia en Venezuela descubrí mi primera rareza, allí las chicas se desarrollan antes que las europeas, así que hasta bien entrados los catorce años me mantuve plana como un tablón mientras mis amiguitas ya tenían dos pares de melones bien puestos con su cintura de avispa y su caderón latinoamericano. Ahora bien, la venganza llegó servida en bandeja de plata porque cuando me llegó la hora las adelanté por mucho, sobre todo en altura. Pero poco duró mi felicidad, pues al ser tan alta, esbelta y blanquita como la leche, también resultaba un bicho raro.

Para terminarla de fastidiar yo ¡leía! y ¡escuchaba música en inglés!... vaya sacrilegio por esos lares, donde las chiquillas de mi cole sólo escuchaban a “Menudo” (el grupo del que salieron Ricky Martin y Chayanne) y leían revistas tipo Vale. De acuerdo, si me pongo en situación era una provocadora, pero yo me crié en un hogar donde mis hermanos se dedicaban a culturizarme desde una edad muy temprana y donde, gracias a ser emigrantes de un país más “culto”, tenía a mi disposición mucha información privilegiada. Conseguí compartir estas informaciones con otras chicas de cursos superiores al mío y terminé involucrada en el grupo de las frikis del cole sin querer, aunque yo que soy fiel y leal, mantuve mi grupo de amigas de siempre aunque ellas escucharan “Menudo” y bailaran salsa y merengue (cosa que intenté pero sin éxito, si me vieran ahora…). Todo esto en el marco de un colegio de monjas claretianas no muy estricto pero de monjas al fin y al cabo.

Como esto no era suficiente, un día mis padres que estaban hartos de pasar miedo en Caracas y de sentirse solos con toda nuestra familia en España, decidieron que nos volvíamos todos “a casa”. ¡Toma ya! Entonces me convertí primero en la españolita que se vuelve a su país (traidora) y luego en la primera emigrante venezolana de mi instituto y creo que de la ciudad entera pues mi hermana todavía tardó un año en venirse.

Bueno, con este pequeño resumen quiero transmitir que entiendo que en aquellos tiempos me tuvieran por rara, pero… ¿qué es lo que pasa últimamente?, parece ser que esté de moda ser raro.

Esta ocurrencia me viene a la mente debido a mi gran sentido de la observación y, la verdad, me sorprende de sobremanera la proliferación de “raritos” en esta nuestra sociedad española.

Resulta que me voy de tapas en Madrid y no dejo de ver jovencitos, jovencitas y no tan jovencitos ni jovencitas con indumentarias “alternativas” intentando adoptar la postura más complicada posible, no sé si por llamar la atención o por demostrar que “soy súper rara e interesante y por eso me siento en el suelo en lugar de la cómoda banqueta que tengo a mi lado”.

Salgo a ver un concierto en la única sala de conciertos gratuitos de mi ciudad y me encuentro en toda la primera fila con un sin fin de coloridos “raritos” intentando abrirse paso para bailar lo más descordinadamente posible, tampoco sé si por llamar la atención o por demostrar una vez más que “soy súper rara e interesante y por eso me pongo a bailar adoptando las posturas más incómodas posibles, empujando a todo el mundo en lugar de dar brincos e incordiar a los músicos evitando así la multitud de contracturas musculares que voy a tener mañana, además de evitarle los moratones a los puretas de mi rededor”.

No hablar de las “raves”, de los festivales y de tantos eventos a los que adoro asistir, pero, ¡jo! Ahora que por fin parecía que yo estaba entre los normales. Ahora que vivo en un lugar donde hay más chicas altas y blancas como la leche además de mí, donde escuchar música internacional y leer es normal… ahora resulta que vuelvo a ser la rarita ¡porque soy normal!.

A ver, no está mal que la sociedad adopte un criterio propio ¡por fin!, pero me da la sensación que ese criterio propio se está convirtiendo propiamente en el criterio de la masa general.

Amigos internautas, está de moda ser “rarito”, así que nos aplicaremos al cuento y tendremos que salir de casa con la bici de segunda mano que compremos en el rastro aunque nos rompa el trasero y aunque tengamos posibles para otra mejor. Hagámonos todos artistas, poetas, pintores, cineastas, fotógrafos, escultores... total... está de moda y queda súper bien en las reuniones y fiestas hablar de arte como si supiéramos de ello. Comprémonos ropa súper ancha o súper estrecha y pongámosla una sobre otra (da igual el orden) con tal de parecer una menina de las de Picasso. Incluso podemos ponernos a pedir en la calle, sí, sí, el otro día me enteré que queda súper “alternativo” sentarte en cualquier plaza al sol a pedir, queda de lo más bohemio.

Si se me olvida alguna otra rareza que añadir, estaré agradecida de vuestras ideas.

Pero que conste, que esta especie de movimiento o renacer ya estaba inventado y que sus inventores lo hicieron mucho mejor porque realmente tenían algo por lo que luchar y mucho que demostrar.

Seguro que encontráis alguna similitud entre esta imagen y cualquier evento “alternativo” al que asistáis.



jueves, 21 de febrero de 2008

Pero que semana

Si, si. Que semana llevo: agobiante, larga, oscura, nublada, lluviosa... asquerosa!!!
Se me ocurren mil temas pero debo tener la neurona tan agotada como el cuerpo entero.
Así que como tengo la inspiración en la punta del dedo gordo del pie izquierdo y como estoy en Huesca, por no perder la costumbre...
Amigos internautas, habréis de conformaros con otro vídeo.
Sirva como excusa que además me duele la tripa... tanto restaurante y tanta mariconada con lo buena que está la verdurita materna.



....

Aaaaayyyyy!!! eso es glamour ¡sí señor!!

miércoles, 20 de febrero de 2008

LA LLUVIA

Ya van tres días lloviendo y en días como estos siempre escuecen las cicatrices. Las cicatrices externas y las internas.

La verdad, no sé cuáles duelen más. Pero bueno, para no sucumbir al bajón consecuente de tres días de lluvia, viajes y trabajo… aquí va un temita de Travis que no es excelente pero que anima.

viernes, 15 de febrero de 2008

Jo, mi madre.


Anoche, sumida en una profunda relajación contemplativa del aparato audiovisual, no pude evitar engancharme (una vez más) a la serie “Cuéntame”.

Y en esta contemplación, de repente, supongo que embriagada por la calidez del sofá, la calefacción, la mantita y el ronroneo de mi gata, se produjo en mí una súper explosión de amor materno.

¡Mi madre!... esa mujer, ese mujerón.

Supongo que Merche (el personaje de la madre de la familia Alcantara), con su melena rubia, sus ojos azulones y su manera de amar a toda su familia me recordó a mi Madre (con mayúscula, que se lo merece).

Mi Madre es un predazo de hembra de metro ochenta (heredado por mí) cuyos brazos cálidos extienden su amor de una manera ilimitada. Es que esta mujer, no se conformó con parirme una vez, sino que lo hizo dos. Por esto le dedico esta entrada, por parirme dos veces, por apoyarme, levantarme, ayudarme, quererme. Porque la quiero, la ayudo, la levantaré y le apoyaré cuando me necesite.

En el capítulo de anoche, Merche se entera de que su hijo pequeño tiene novia y de que su hija mayor se ha separado del marido. Como una auténtica gallina caponata, esta mujer abre sus alas y apoya a su hijo además de llorar por su hija.

Los gestos y las palabras del personaje de la serie me trajeron rápidamente la imagen de mi madre abrazándome, durmiendo en la asquerosa silla del hospital para no dejarme sola, madrugando todos los días para acompañarme a Zaragoza. Me recordaron a mi Madre levantándome del suelo del aeropuerto de Maiquetía del que no quería despegarme. Mi Madre comprándome chocolate para animarme porque “fulanito” no me quiere. Mi Madre escribiéndome notitas de “¡lucha, coño!”. Mi Madre tiñéndome el pelo mientras yo en pleno ataque de ansiedad no podía estarme quieta. Mi Madre esperando paciente con una infusión calentita a que yo saliera de mi habitación después de pasarme horas encerrada llorando por mi pelo que había empezado a caerse. Mi Madre poniendo al hospital en pié porque a mí me duele el pecho. Mi madre comprándome pantalones nuevos porque esa tarde estaba triste ya que extrañaba a mis amiguitas de Caracas. Mi Madre cogiendo a sus hijos y marchando a un país extraño, viviendo lejos de los suyos por apoyar a mi padre.

¡Jo, mi Madre!

Amigos internautas, vaya aquí nuestro homenaje a esas mujeres de las que cada vez quedarán menos.

jueves, 14 de febrero de 2008

Everyday

Porque un día como hoy es o quisiera que fuera todos los días....
... un regalito de San Valentín....



Pick me up, love!
Hey, how long, how long, how long
Everyday, ah

Pick me up, oh, from the bottom
Up to the top, love, everyday
Pay no mind to taunts or davances
I take my chances on everyday

Left to right
Up and down, love
I push up love, love everyday
Jump in the mud, oh
Get your hands dirty with
Love it up on everyday

All you need is
All you want is
All you need is love.
All you need is
What you want is
All you need is love.

Everyday
Everyday
Oh, Everyday

What you've got
Lay it down on me
What you've got
Lay it down on me

OJO CON LO QUE DESEAS

Dicen por ahí que si deseas algo de verdad, con mucha fuerza, lo consigues.

Dejémoslo en que si tienes mucha fuerza de voluntad y te concentras, luchas por lo que quieres, seguramente tienes muchas posibilidades de conseguirlo.

Pero, ¡cuidado!. Igual de tanto desear algo, de tanto luchar por ello. Después de poner todo tu ímpetu, se cumple pero no en las condiciones o de la manera que esperabas.

No desesperes, seguro has dado un primer paso para conseguir algo mejor o simplemente diferente a lo que deseas. Ya has conseguido algo.

video

miércoles, 13 de febrero de 2008

SINDROME DE SOLTERIA AGUDA

Meetic, Be2, match… son nombres de algunas páginas web dedicadas a la búsqueda y captura de parejas. ¿Sorprendente?, no, NATURAL.

Digo natural en vista de los tiempos que corren: de los 208.146 matrimonios que se produjeron en el año 2.005, el 90.66% fueron primerizos. Ese mismo año 149.367 matrimonios se divorciaron. La media de edad de estos jóvenes casaderos fue de 31 años y subiendo.

Visto lo visto, es natural que se haya producido un aumento de la tasa de soltería en nuestro país. El que más y el que menos, en algún momento de su vida se ha planteado la idea de compartirla con otro. Y allí viene el kid de la cuestión.

Esta generación de treintañeros casaderos se encuentra en una encrucijada: los matrimonios ya no derivan de las necesidades que tenían sus progenitores. Es decir: las mujeres necesitaban un hombre que les mantuviera pues sus posibilidades laborales estaban limitadas por la falta de cultura derivada de la dictadura y los hombres necesitaban una mujer que les cuidara, también una cuestión cultural derivada de la educación de sus madres y también de los valores impuestos por la dictadura. Todo esto es un resumen de una idea general sobre la que sigue habiendo mucho que discutir.

La cuestión es que hoy en día, nadie necesita a nadie: las mujeres no necesitamos que nos mantengan y los hombres tampoco necesitan a nadie que les planche las camisas, es más, es muy difícil encontrar una treintañera casadera que desee dedicar su tiempo a planchar camisas o hacer guisos estupendos para su amado. Todas trabajamos, hemos estudiado y vivimos plácidamente los lujos de la vida independiente que nos ha concedido el gran esfuerzo que hicieron las feministas por nosotras (va desde aquí mi más sincero agradecimiento a esas valientes). Por otro lado, cada vez más los treintañeros casaderos viven solos o en pisos compartidos, donde, a pesar del flujo continuo de cerveza y partidos de fútbol, también encontramos hombres independientes que se planchan sus camisas o se compran ropa que no necesite planchado además de utilizar muy bien los libros de cocina para solteros que les regaló su tía por reyes.

Visto esto ¿qué es lo que buscamos o deseamos los treintañeros y treintañeras de hoy para poder mantenernos en una relación formal?, mi opinión es que nos mantenemos sumidos en un desconcierto total, pues ninguno tenemos bien claro cuál es nuestra posición en una relación. Los hombres se encuentran desorientados pues sus madres les educaron en unos valores que hoy por hoy prácticamente han desaparecido y las mujeres nos encontramos con que nos han educado para cuidar a nuestros maridos e hijos pero también para ser unas profesionales estupendas, amas de casa, trabajadoras, deportistas, juerguistas, amantes y toda una lista de virtudes muy difícil de cumplimentar. Así que ¡pum!, aquí está el tortazo, nosotras no queremos un tío que nos mantenga ni ellos una tía dependiente, pero, sin embargo, en el fondo de nuestros cerebritos continúa el eco de la educación recibida y nos sentimos desorientad@s.


En pocas palabras, no es extraño que la media de edad de acceso al matrimonio siga subiendo y que los divorcios, separaciones y rupturas también lo hagan. Nos pedimos y nos piden demasiado y, la verdad, no me extraña que terminemos eligiendo la soltería, pues, ya que nos complicamos tanto, mejor solos que mal acompañados. ¿NO?.

Pues quizá no, porque si existen esas páginas web que he nombrado y tienen la demanda que tienen que no es poca, seguramente es que todavía estamos deseando unirnos a alguien. Lo más seguro es que nos encontremos sumidos en ese vacío de valores del que ya hablé y estemos desconcertados. Tal como dice un anuncio de una de esas páginas de contactos: “las reglas del juego han cambiado” y todavía nos queda mucho por aprender. Mientras tanto, sucumbiremos ante el “síndrome de la soltería aguda” tan extendido hoy en día.

lunes, 11 de febrero de 2008

ODA AL "PELACAÑISMO"

Gracias a este pedazo de ventana de buenísimo tiempo que estamos disfrutando, ayer domingo me fui a hacer algo de deporte y a tomar el sol (que siempre me hace falta).

Que disfrute y que gozo encontrar un delicioso “tras-aire” al más puro estilo abuelo de pueblo jubilado… ¡ay!... cuan sabios son estos hombres!

El alma me explota de alegría y el corazón se me relaja de sólo pensar en esos dulces minutos al sol, disfrutando del delicioso bocata de jamón preparado con tanto esmero para esa maravillosa ocasión.

Y que decir del placer de coger un par de gramíneas secas ya por el frío invierno, colocarlas en la boca a modo palillo y no utilizar tiempo ni energía más que en mascar y no pensar… no pensar en nada… sólo “pelar la caña” como algún lugareño habría dado nombre a esta postal.

Se acerca la primavera y con ella las nuevas olimpíadas del “pelacañismo mundial”… salgamos al sol y pelemos la caña, amigos internautas, me quedo sin palabras.

viernes, 8 de febrero de 2008

BIENVENIDOS AL MUNDO DESARROLLADO


En mi primer post me dio por hacer algún comentario respecto al hecho de vivir en un país desarrollado. También dije que ese comentario sería desarrollado más adelante.

Hoy me encuentro en el brete de intentar desarrollarlo, pero como vivo sumida en el desarrollo me está costando un trabajo que no veas.

Es innegable que Europa, Norte América (bueno, Estados Unidos, para no incluir el norte de Méjico), Oceanía y no le restemos importancia a Japón; son lugares donde reina la buena vida y el desparpajo. Lugares donde existe la clase media, donde una currillo como yo se puede permitir el lujo de tener su pisito, su carrito y multitud de comodidades que en otros lugares son básicamente impensables… y con esto me extiendo a prácticamente todo el área sur de nuestro menos preciado planeta.

Ahora bien, ¿a qué me refiero yo cuando hablo de desarrollo?. Hablo de vivir en países industrializados, económicamente saneados donde existen una serie de garantías sociales para sus habitantes. O donde aunque no existan esas garantías sociales, el pueblo vive lo suficiente holgadamente como para autoabastecerse de asistencia sanitaria, vivienda “digna” y otros requisitos básicos vitales como el alimento o el abrigo. Pero… ¿a costa de qué disfrutamos de todo esto?, realmente es “desarrollo” instalar nuestras industrias en países no industrializados donde la mano de obra resulta más barata porque come menos y no necesita un confortable pisito sino que vive en una chavola con 50 personas más. A mí esto me recuerda más a la esclavitud que al desarrollo. De esta manera, sí, nuestro sistema se mantiene muy bien nutrido, pero ayudamos al desarrollo de otros, no, sólo al nuestro por encima del desarrollo del resto del planeta.

Mientras nosotros evolucionamos hacemos retroceder al resto del planeta y eso más que desarrollo me parece brutalidad, barbarie o como queramos llamarlo. Amigos internautas, os invito a recapacitar un pelín sobre esto. Si necesitáis información os pongo como ejemplo una película muy buena del año pasado: “diamantes de sangre” es un reflejo de cómo tratamos a los países que nosotros mismos empobrecemos. Otro buen sistema de abrir los ojos y entender a qué me refiero es “coger los trastos” y plantarnos de emigrantes en un país en vías de desarrollo como hicieron mis padres cuando yo era niña y así fliparéis cuando volváis a España, con sus carreteras, sus policías uniformados, sus supermercados llenos de todo lo que necesites, su seguridad social, su oficina del paro…y un largo etcétera que yo después de 15 años aquí no termino de agradecer.

Así que, quizá es hora de darle un nuevo sentido a la palabra “desarrollo” cuando hablemos de nuestros países, mejor dejémoslo en un simple título, porque no encuentro ningún desarrollo en seguir tiranizando o conquistando países como en la edad media.

viernes, 1 de febrero de 2008

Un poco de humor para empezar bien el finde.

Hombres.... siempre pensando en lo mismo!!!