viernes, 9 de enero de 2009

AMOR POR LA VIDA

Es cierto que tras una lucha por la propia vida, ésta adquiere otro sentido, otro color. Los instintos más básicos como la supervivencia y la perpetuación de la especie se agudizan. Las dimensiones cambian y lo que antes parecía pequeño ahora es grande y viceversa.

Al finalizar una batalla por la propia vida, uno se queda vacío y al hacerse consciente del triunfo, que es la propia supervivencia, se es como un niño que empieza a andar, a ver… a descubrir.

9 comentarios:

Rebeca dijo...

Lástima que nos tenga que poner contra las cuerdas para que se despierte nuestro amor por la vida!

El Pez Martillo dijo...

Y qué es la vida?

ELECTRA dijo...

duro, pero intenso.

J. eMe. dijo...

La vida, un enigma, un camino tortuoso lleno de espinas que sin embargo a veces nos sorprende poniendo una rosa en nuestro sendero.

Un beso, preciosa.

¡ Esa sonrisa !

CASIOPEA dijo...

Por eso yo he apredido a ir con los ojos bien abiertos, a no perderme nada de lo que me rodea, a disfrutar de las pequeñas cosas que al fin y al cabo son las importante, porque a lo mejor no llega la hora de jubilarme, a lo mejor no hay despues, alo mejor no hay mañana....

alfonso dijo...

si pero se disfruta ese triunfo viviendo las cosas que antes parecian insignificantes
disfruta de cada dia

J. eMe. dijo...

Vuelvo para agradecer tu visita a mi espacio... y que no falte.


Otro beso más, preciosa.

Te he dicho alguna vez lo de tu sonrisa ?

Laura dijo...

Nunca he estado en una situación así, tan límite. Pero es cierto que siempre que se toca fondo se resurge con más fuerza.
Besos.

Enrique dijo...

Desde mi punto de vista la valoración y amor a la vida debe darse desde el momento que nacemos y no simplemente al pasar por situaciones que nos prueban al límite. También tiene que ver el sentimiento de autoestima, es imposible valorar la vida si no me valoro yo con todo el potencial que puedo desarrollar.
Muy buen post, saludos
www.enriquejfc.blogspot.com