jueves, 5 de febrero de 2009

¡ESTÁ TÓ MU MAL!!!

Nunca antes esta frase había tenido tanto sentido: el país en recesión (¡que digo el país! el mundo entero en recesión, técnica o no técnica, dá igual); el sector de la construcción baja sus ventas en más de un 30%, el del automóvil en un 40%, el paro se va de madre con más de tres millones en sus filas…. Etcétera, etcétera…

No quisiera resultar “Zapaterista” con mis reflexiones anticrisis, pero insisto en lo de la psicosis nacional que ahora ya se ha tornado mundial. Sí, admito que la cosa pinta negra, sí. Y yo ya lo empiezo a sufrir como todo el mundo, más que nada porque trabajo en el sector del automóvil y os puedo asegurar que la disminución de las ventas al cierre de este “Enero negro, negrísimo” es un hecho, no sólo en la venta de vehículos nuevos, también en reparaciones. Pero como ya se habrá podido notar en alguna de mis intervenciones blog mediante: lo del positivismo es lo mío, así que aquí voy…

¿Por qué no empezar a mirar hacia esta crisis como una auténtica oportunidad de mejorar?. A lo mejor deberíamos pensar que por fin estamos en disposición de demostrar que el sistema que tanto criticamos, efectivamente, está equivocado, es erróneo e insano. Las noticias nos dan la razón. Quizá es nuestro momento, la hora de que los ciudadanitos y habitantes de este, nuestro mal entendido planeta, podamos darle la vuelta a las cosas y generar una auténtica revolución social mundial, darle un empujón a nuestra propia evolución como especie y aprender a vivir de una manera más racional y acorde con nuestra realidad animal y la del planeta que habitamos.

Quizá soy demasiado soñadora, pero no dejo de ver una oportunidad en lo que está pasando. Una oportunidad de aprender a vivir con menos, de demostrarle a los que nos gobiernan que se han equivocado y que no vamos a permitir que lo vuelvan a hacer. No necesitamos dos teles, dos coches, pisos en propiedad ni casitas en la playa para vivir. Lo que necesitamos es un sueldo digno, un hogar digno sea o no propio, un poco de ocio y buenas dosis de amor y tolerancia (¡que “jipi” me pongo!). Una oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos que ya no nos van a manipular más, que nuestras vidas sólo las manejamos nosotros y que ya no nos vale lo que nos cuenten sino lo que a nosotros nos valga. De recapacitar y pensar con inteligencia, que lo que necesitamos lo tenemos y no cuesta tanto vivir si sabemos adaptarnos, como hacen el resto de especies, al medio que habitamos.

Amigos internautas, sí: la cosa está “mu mal” pero de nosotros depende que mejore o empeore, porque, como ya he dicho alguna vez, lo que importa no es lo que nos pasa sino lo que pensamos sobre ello.

7 comentarios:

El Pez Martillo dijo...

¡Y el plus pa el salón!, jajajajaj.

Pues yo soy pesimista, muy pesimista. Si de verdad la crisis es tan grave como dicen (y en los últimos días no dejo de pensar que hay alguien por ahí atrás moviendo hilos), sólo veo violencia en el horizonte, y años y años duros y negros. Ni 2009, ni 2010, ni leches.

Eso sí, lamentándonos, echándole la culpa al gobierno, y esperando que mañana todo vuelva a ser como antes, como si esto fuera una gripe o una especie de accidente sobre el cual no tenemos ninguna responsabilidad, pues no creo que resolvamos mucha cosa.

Salud!

anselmo dijo...

Yo la verdad es que no era pesimista, pero las cosas están mal, pero muy mal. Y los que están bien se asustan, no gastan y ¿que ocurre?..que la cosa va a peor.
Yo trabajo con desempleados y lo veo. Esetá la cosa peor que nunca

Horrach dijo...

¿Crisis? ¿Qué crisis? Pero si nuestro gobierno decía hace nada que esto de la crisis era un invento de la oposición 'antipatriota' para acojonar a los ciudadanos. Además, ya dijo el otro día ZP que la economía es una actitud o algo así, algo emocional, así que si le ponemos voluntarismo a la cosa ('eeeeeeeeeste partido, lo vaaaaaaaaaamos a ganar') seguro que superamos los problemas, no?

Peor que la crisis misma serán los efectos que ésta va a provocar. Por ejemplo, un fortalecimiento de los nacionalismoa, un aumento de la xenofobia, etc.

Rebeca dijo...

Bueno, todo lo malo tiene algo bueno. Hace poco leí en una revista que gracias a la crisis estamos recuperando valores como la austeridad y la sencilles, que andaban absolutamente perdidos.

Yandros dijo...

Este post es muy bueno. Pienmso igual que tú, que la crisis nos hará reflexionar sobre hasta que punto habíamos condenado nuestras sociedades al consumismo continuo. A mí no me ha afectado mucho la crisis (cruzo los dedos), pero evidentemente el día a día muestra gente que lo está pasando mal, y me fastidia que sea gente trabajadora que ha luchado muchos años para ahora no saber que hacer.
Estoy con Horroch, lo pero es lo que viene ahora. Lo peor no es la crisis económica, sino la crisis social que vamos a empezar a vivir. Cojamos aire que viene la ola

Mauro Picotto dijo...

Muy acertado el post, en serio. Creo que la crisis, como tal, lleva gestándose desde que el € se introdujo en nuestras vidas y desde entonces, las subidas de precios no se correspondían con las subidas del sueldo de la mayoría. Eso y vivir por encima de las posibilidades, con tropecientos créditos, todoterreno, chalét... etc el consumismo es un mal muy arraigado, porque como dices, una cosa es demandar tiempo de ocio y otra tiempo para comprar, consumir y poseer... me detesto cuando me encuentro deseando un pc mejor, una moto y un piso, puaj... pero desde luego, positivismo a tope, en tiempos de crisis las mentes pensantes lo hacen mejor,... y es una oportunidad para renovar el sistema.

El Titanic, también se hundió dijo...

Hola!.... he encontrado tu blog por pura chiripa... y me encanta leerte...lo he guardado en mis favoritos para cuando tenga mas tiempo leer de pe a pa... y poder comentar lo que lea... me gusta!