jueves, 14 de mayo de 2009

CHAVEZ Y SU REVOLUCIÓN ANTI-IMPERIALISTA

JA, JA, JA, JA Y ¡JA!. Estas son las primeras palabras que me salen de la boca cuando pienso en Hugo Chávez y su discurso anti-imperialista. Bien que el hombre le tenga manía al “imperio” americano, bien, no discutiremos sobre esto pues algo de razón lleva, pero de ahí a que nos quiera vender la moto de un discurso anti-imperialista mientras se vende al imperio chino (sí, sí, digo imperio) pues como que ya no cuela.

Yo soy poco de leer periódicos y esas cosas, lo admito, pero ya tengo compañeros y compañeras blogueras que se encargan de ponerme al día. Hoy es el caso, la compañera Jartita nos alerta en su blog “Mírame o lárgate” sobre la nueva aventura tecnológica del sin par presidente de Venezuela.

Resulta que el Sr. Chávez, en su lucha contra la dependencia tecnológica (y social, y mental y de todo…) de Norte América en que se encuentra sumida Venezuela desde siempre, se ha puesto manos a la obra y ha lanzado al mercado un teléfono móvil fabricado en el país, con precio popular (que no populista) y todo. También hay una fábrica de ordenadores y, fíjense ustedes, ¡ha lanzado un satélite! Que lleva muy acertadamente el nombre de Simón Bolívar (personaje que no me cae muy bien, por cierto, pero bueno, no voy a irme por las ramas, la historia para los historiadores).

Bien, bien. Hasta aquí suena bien, para mi gusto. “Muy guay, vamos a industrializar el país y vamos a nacionalizarnos y vamos a ser un país súper independiente”. Siempre y cuando China que es la que fabrica TODOS los componentes y nos provee de TODO el apoyo intelectual necesario para el desarrollo de estas “modernidades” siga siendo amiguita nuestra y podamos seguir pactando con ella.

Mmmmm… y digo yo: ¿cambiamos imperio por imperio?.

Lo de este hombre no tiene nombre…

3 comentarios:

Rebeca dijo...

Pues eso parece, y de rebote también creamos nuestro propio imperio.

Este Chávez es tremendo, aunque hay que reconocerle su puntod e valentía.

PENSADORA dijo...

Eso me ha gustado, yo también le reconozco el punto de valentía.

Lo malo es que tiene todos los "peros" posibles...

En fin...

Jarttita. dijo...

Pues yo creo que el teléfono chino tiene más tecnología que el mío.