lunes, 28 de junio de 2010

ETERNO DESPECHO



Ay! Cuanto daño nos sigue haciendo esto de los amores. Así es y así será. El amor de otros es lo único que no podemos controlar, que no depende de nosotros y, sin embargo, cuanto lo necesitamos… o… eso creía yo.

Eso creía yo hasta que me he ido adentrando un poco más en la vida moderna, cosa la cual me está costando de sobremanera pues no sabía que estuviera yo tan anticuada. Conforme más me relaciono más compruebo la cantidad de duelos y despechos mal curados que se suceden sin parar en las vidas de mis coetáneos.

De esta manera todos nos mantenemos heridos, asustados y dubitativos buscando la seguridad del manto protector de amores instantáneos, fáciles, rápidos y de corta duración lo que los convierte en superficiales y de rápida absorción. Como si el verdadero amor ya no nos importara, como si todo pudiera ser controlable y tuviéramos establecidas una serie de normas no escritas mediante las cuales hoy en día amar de verdad y con compromiso sólo sea cosa de unos cuantos anticuados y aburridos.

Una pena porque el tiempo pasa para todos y me temo que mi generación pasará por ser una eterna despechada.

3 comentarios:

aperador dijo...

o acabaremos siendo la generación de solteros por obligación, jajjaja
eso sí, creo que bajará considerablemente la población si seguimos así.
Totalmente de acuerdo contigo, creo que hoy en día para no herirnos vivimos relaciones fugaces y cuando empezamos a sentir salimos corriendo porque huimos del dolor que ya asociamos al amor.
Pero ojo, que me encantaría encontrar el amor, solo que creo que entre todos lo hemos matado, como a tu ángel.

PENSADORA dijo...

Bueno, visto por ese lado, tampoco viene mal que baje un poco la población... a lo mejor ayudaría a solucionar un poco la crisis...

Jejejeje!

En fin... desbarradas...

Saludicos!

Rebeca dijo...

Tú crees que esto es cosa de nuestra generación? yo lo que creo que lo que buscamos en un ideal inexistente y el camino probamos y probamos y al no dar con ello cada vez nos sentimos más insatisfechos y despechados.