miércoles, 9 de junio de 2010

JUGAR AL AZAR


Hace poco me dijeron que las letras de Vetusta Morla eran incomprensibles e incluso me las compararon con El Último de la Fila, cosa que me resultó casi ofensiva (sólo casi). Pero bien, allá cada cual con sus gustos, al fin y al cabo para eso están los colores y las artes: para gustos.

La cuestión es que los señores Morla no parecen tener intención de decir nada concreto en sus letras pero tienen la capacidad de llegar y calar al público entre el cual me cuento. Incluso me atrevería a definir sus letras como “literatura abstracta”, es decir, frases sueltas de entre las cuales cada quien puede buscar un significado a conveniencia y gusto. Así, hoy se me ha quedado esta estrofa:

“Dejarse llevar, suena demasiado bien
Jugar al azar
Nunca saber dónde puedes terminar
O empezar”

¿Y a qué viene esto? A lo de siempre, a mi tema favorito: el miedo.

Cuando las circunstancias resultan desfavorables y poco se puede hacer para cambiarlas, sería sano simplemente “dejarse llevar”. El problema es que la incertidumbre acecha en estos casos y pocas sensaciones son tan desagradables al humano como la inseguridad de lo que no depende de sí mismo. Aquí es donde el jugador puede elegir utilizar o no la baraja del miedo pues éste suele ser engañoso, escurridizo y engorroso. Se puede transformar en falso comodín y hacernos perder la partida por no arriesgar en el juego por el miedo a “nunca saber dónde puedes terminar o empezar”.

A lo mejor, si transformáramos ese no saber dónde empieza o termina algo en una oportunidad de mejorar con la comodidad del simple “dejarse llevar” sin miedo, con paciencia y aceptación, la incertidumbre sería más llevadera y nos permitiría tomar decisiones más claras y certeras.

6 comentarios:

El Pez Martillo dijo...

Ya sabe que yo no presto atención a la letra de las canciones, que considero la voz como un instrumento más (sin importar lo que diga). Sus queridos Sigur Ros son un buen ejemplo, ya que en realidad no dicen nada, "cantan" en un idioma que ellos mismos han inventado.

Por lo demás, recuperemos aquello del "relájate y disfruta" (o sufre, que para el caso es lo mismo).

Saludines.

Anónimo dijo...

joder, vaya coñazo. Con lo claras que son las letras de los "Srs. Morla", y lo que puedes llegar a complicar lo sencillo. Justo donde radica el arte. En lo sencillo.

PENSADORA dijo...

Ahí le ha dado usted (como siempre) amigo MARTILLOFISH!: "si la violación es inminente, relájate y disfruta".

Salud! (y gracias por pasarse)... ah! y buen viaje, ya nos contará.

SR. ANÓNIMO: precisamente sencillas considero yo las letras de los morla, a lo que me refiero es a cómo solemos complicar las cosas (todos, no yo sola) cuando tenemos miedo. A lo mejor mi literatura también es abstracta y poco comprensible... ¡vamos! un coñazo para quien no la entienda o no tenga ganas de entender "sencillamente" porque en estas cosas lo más SENCILLO es no entender nada.

El Pez Martillo dijo...

Eh, que yo me paso habitualmente (siempre que hay entrada nueva), lo que pasa es que estoy perezoso para hacer comentarios (y para responderlos en mi blog, total, para decir que estoy de acuerdo...).

Del viaje, intentaré contar algo, aunque me temo que me pasaré la mitad del tiempo con una jarra de cerveza en la mano y acabaré no acordándome de nada. Por si acaso, haré muchas fotos...

PENSADORA dijo...

Sí que andamos últimamente un tanto perezosos ambos, tanto en cantidad de entradas como de comentarios... ¿nos estaremos haciendo viejos?

Me conformaré con las fotos que, ahora que pienso, también podrá enseñarme en persona este verano a ver si por fin consigo pegarme un saltito que ya hace más de un año de la última vez y tengo morriña isleña.

Salud y orujo compañero!

Rebeca dijo...

Lo que da de sí una letra...el miedo está siempre presente, pero en ningún caso debería impedirnos dejarnos llevar, al ritmo lento, rápido, de salsa, de vals, de lo que sea...y si fracasamos, bueno, seguro que no ha sido tan malo.