miércoles, 6 de febrero de 2013

El piropo y la ex – burbuja inmobiliaria


Estos días están haciendo una pequeña obra en la acera de enfrente de casa. Todas las mañanas muy temprano salgo del portal dirección a la oficina y miro hacia la zanja donde los obreros se afanan por trabajar despacio para que la faena dure más (eso pienso yo). Mirar hacia los obreros… gesto que no tantos años atrás hubiera evitado mucho.

Porque años atrás, con la burbuja inmobiliaria en auge y las obras salpicando la ciudad, el camino a cualquier parte podía convertirse en un ir y venir de variedad de piropos. Algunos despertaban la sonrisa, otros hacían dar respingos y otros hacían salir corriendo, todo dependía de la hora y la cantidad de carajillos o tintos de verano consumidos por el obrero en cuestión.

Ahora ya no. Ya no hay obras y en las pocas que hay, los obreros no están para piropos.

Otra consecuencia de la crisis inmobiliaria. ¡Que pena!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Pensadora, tú si que eres salada...y no las pipas !!!

(Escrito desde una zanja)

David

POL dijo...

Eso de los piropos tiene miga, porque siempre hacen referencia al físico, claro que es normal, es lo que se ve y lo que se puede "evaluar". Si ya conoces a la susodicha los piropos ya hacen referencia al interior, aunque sin dejar de decir cosas bonitas sobre el físico, que también gusta ...
Salú

J. M. N. dijo...

¿De verdad que hace pocos meses todavía había gente de esa? ¿De la que te decía eso de ¡¡¡¡Quebuena ebuenaestasssscorderaaaaa!!!? Y eso de ¡¡¡Tu padre tendría la poya (que no polla, ni pene, ni mingurrina...) como el cincel de Miguel Ángel pa fabricar semejante escultura... Tiabuenaaaaa!!!!.
Hombre, yo no soy obrero, en el sentido estricto del término, ni he trabajao en el andamio pero si que trabajo en la calle y no me suena ver casos de esos...pa mi que eso era un tópico de las películas de Ozores pero si tu lo dices, querida pensadora, me lo creo.
Por cierto, beber carajillos y tintos de verano trabajando creo que no debería estar permitido. Más que nada porque el sumo hacedor nos dio solo 20 dedos, una sola cabeza y un par de piernas pa toda la vida y habría que cuidarlos...
Bueno, salú y orujo (pero en casa y en buena compañía)

PENSADORA dijo...

Jejeje! Gracias DAVID!

POL: yo creo que el concepto de piropo es más el del aspecto físico, lo demás a lo mejor serían más bien alabanzas, cumplidos... un piropo creo que ha de ser espontáneo y gracioso, como un hablar por hablar.

JMN: Meses no ¡años! y si, te puedo asegurar que el mito del obrero y el piropo es muy cierto. No porque yo sea miss universo ni similar, pero me he oído de todo desde marranadas hasta graciosidades de esas tipo "tú tanta curva y yo sin frenos". Incluso a veces el piropo se convierte en un simple "oleee" que es el que últimamente me dedican los señores de la zanja de enfrente de casa (que les estoy cogiendo cariño oyes, que me animan las mañanas).

¡Yo reivindico el piropo! jejeje!

Saludicos y orujos para todos!¡resalaus!

Rebeca dijo...

Pues llámame rara pero yo no los echo de menos, en mi caso la burbuja inmobiliaria esta haciendo que el bloque que se construye justo enfrente de mi casa lleve más de tres años en marcha, digo yo que según el crédito de la constructora, los obreros se ponen manos a la obra o no, ahora, eso sí, las ganas de cachondeito no les han desparecido, que yo hasta he intentado dar un rodeo para no oír a todos confabulados chillando piropos a pleno pulmón mientras mi vida corre peligro por el riesgo de caerme por los nervios.

PENSADORA dijo...

¡Venga Rebeca! ¡dejate piropear! ¿qué puede pasar? ¿que se te levante la moral?.

A mí los piropos me hacen mucha gracia, sobre todo por lo exagerados muchas veces y sobre todo por lo mentirosos... jajaja!

Saludicos guapa!