lunes, 27 de diciembre de 2010

¿AVAROS?


La crisis sigue haciendo estragos y todos tenemos la sensación de que el año que está a punto de comenzar será peor aún. Las empresas se quedan sin recursos. Sigue aumentando el paro y los parados empiezan a agotar sus prestaciones por desempleo sin ser reubicados en nuevos puestos.

La cosa pinta mal. Sí. Pero ¿acaso no se está empezando a exagerar un poco? ¿no será cosa de que algunos empresarios están empezando a abusar y aprovecharse de la situación?.

No dispongo de datos pero puedo valerme de lo que observo a mi alrededor y de la experiencia, que también es un grado, dicen.

La cuestión es que me da la sensación de que se están produciendo despidos innecesarios basados no en una problemática económica real de la empresa, si no en una disminución de beneficios para los empresarios que se habían acostumbrado a trenes de vida impensables hace tan sólo unos añitos.

Yo trabajo en uno de los sectores más afectados. El del automóvil. En nuestro caso, el problema está en que no vendemos lo mismo que hace cuatro años. Pero esto no significa que no vendamos, o que vendamos “menos”. El problema es que habíamos estado vendiendo muy por encima de nuestra penetración de mercado habitual. Es fácil de entender: durante estos años de bonanza casi todo el mundo tenía acceso a financiación, así cualquiera accedía a un vehículo nuevo. Hoy en día, con la crisis financiera, sólo tienen acceso a un vehículo nuevo quienes pueden permitírselo. Visto esto, la cuestión es: si hace tan sólo cinco o seis añitos, la misma plantilla podía sustentar la empresa con un 40% menos de venta ¿por qué hoy no?. Mi respuesta es: porque los empresarios se han acostumbrado a vivir muy bien y no quieren renunciar a ello, prefieren quitarle el pan a quienes les han ayudado a llegar a ese estatus. Así de cruel.

Tengo suerte de trabajar en una empresa muy sólida con un jefe que piensa más en las personas que en otros aspectos. Pero conozco varias empresas del sector que están pasando algún ahogo produciendo despidos que no tienen razón.

Desconozco la situación de otros sectores a parte de la construcción y el automóvil que son muy evidentes. Pero me parece a mí que hay por ahí un poco de avaricia. Un poco aprovecharse de la situación y acudir a la crisis como la excusa perfecta para cursar despidos innecesarios.

Como siempre en España, el problema es de sistema. Pero esto ya es otro tema.

Palabra de pensadora.

2 comentarios:

Rebeca dijo...

Totalmente de acuerdo ¡bueno que voy a decir yo en mis circunstancias! siemrpe hay quien se aprovecha de determinadas situaciones y yo creo con la crisis han surgido muchos avaros y muchos pillos.

PENSADORA dijo...

Tus circunstancias me inspiraron Rebeca, aunque ya hace días que le doy vueltas al asunto.

En fin.