viernes, 31 de diciembre de 2010

RANKING DE FIN DE AÑO 2010

El primer añito de vida de este blog mío y suyo (señoras y señores) terminó agradablemente y lo celebré el mismísimo día de la nochevieja de 2008 con un ranking de esos que solía hacer.

Este año no va a ser menos porque la nochevieja del año pasado mi inspiración estaba atascada, cegada, ninguneada, negreada por la sucesión de acontecimientos desencadenados muy en contra de mi voluntad.

Así que aquí van, mis doce entradas favoritas de este año:

ENERO: “Oda Islandesa”. Porque aún saqué algo de valor para tener algún pensamiento bonito dentro del berenjenal mental que me provocaban los acontecimientos.

FEBRERO: “Madrid y mis botas coloradas”. Ahí estaba, currándomelo, intentando sobreponerme al estrés y, a ratos, lo conseguía.

MARZO: “Los jóvenes también tenemos cuerpo”. Ahí me salió el carácter, una rabieta de esas mías. No fue lo mejor del mes, pero sí mi entrada más sincera.

ABRIL: “¿Exceso? De autoestima”. Con la inspiración de bajón y mucho trabajo que atender, escribí poco esta primavera pasada. Aún así, me dio para pensar (raro en mí ¿verdad?) un poco.

MAYO: “Una tarde cualquiera”. Con la primavera comenzaron mis paseos vespertinos y, durante uno de ellos, empecé a disfrutar sin miedo de la mala temporada que estaba pasando.

JUNIO: “Go do”. Y llegó el momentazo que esperaba. Ya tenía la entrada del Sonar en la mano y me ponía la canción casi a diario. Se me ocurrió leerme bien la letra y me gustó. Y sí, lo hice.

JULIO: “Impotencia”. Sin comentarios.

AGOSTO: “Irremediablemente el tiempo”. Cumplí treinta y cinco y decidí plantarme allí. Así sigo.

SEPTIEMBRE: “Aclarando ideas”. Un momentazo de esos que gusta recordar.

OCTUBRE: “Caminando de puntillas”. Mujer, mujer total.

NOVIEMBRE: “Un paseo por las leyendas de Riglos”. Por fin conseguí recordar no una, sino varias leyendas. Cosa que no hacía desde tiempo atrás. ¡Bien!.

DICIEMBRE: “Mañanas sabor naranja”. La melancolía amenaza en estas fechas, pero a mí me gusta dejarla entrar, así se dejan salir otras cosas.

Ha sido un año complicado. Un despecho y dos mudanzas, así, en poquito tiempo, descuadran a cualquiera, pero aquí estamos.

Lo mejor para ir superando las cosas es quedarse con el buen recuerdo de cada una de ellas, puede doler un poquito y puede provocar impotencia el no poder recuperar algo que no queríamos perder. Pero todo pasa y lo mejor es que al dejarlo pasar, hacemos hueco para que entren cosas nuevas, ¿mejores o peores?... eso ya es harina de otro costal.

¡FELIZ AÑO! Y eso.

3 comentarios:

Rebeca dijo...

Feliz año Pen, vas a tener razón y nuestra vida transcurre de forma paralela, sin embargo, me alegro que nunca nos rindamos, que mantengamos la fe, adelante siempre adelante, y quien sabe quizás al 2011 le dé tiempo de recolocar todas las piezas.

un beso!

angelcifu dijo...

Qué salada eres...a diferencia de otros blogs. En este realmente me divierto. Un abrazo sincero y a ver si es verdad q este 2011 te rellena los huecos con el amor que realmente mereces...Y déjate ya de mudanzas...que estás perdiendo el tiempo guardando tus cosas en cajas y empieza a disfrutar de algún viaje...Salud encanto ;)
(de la suerte ya me ocupo yo, lo irás viendo)

La sonrisa de Hiperión dijo...

Encantador blog el tuyo, un placer haberme pasado por tu espacio.

Espero que hayas tenido una estupenda entrada de año. Seguro que el año que comenzamos estará cargado de momentos extraordinarios...

Saludos y un abrazo.