lunes, 28 de octubre de 2013

En Cuerpo y Alma


A veces dudo si realmente semejante separación es posible.  Quienes no profesamos religión, creemos poco en el Alma como una cuestión incorpórea ajena a lo celular.  Aunque esto no significa que no creamos en un “algo” que todavía no hemos podido explicar.  Será cuestión neuronal.

Un religioso cualquiera (entendiendo “cualquiera” como de cualquier religión) estaría en desacuerdo con semejantes ideas pero los que somos más de necesitar pruebas para creer y la fe la dejamos para otros, nos inclinamos más por la idea de que el Alma reside en nuestro cerebro y, por ende nuestras neuronas.  De esta manera el Alma no dejaría de ser una parte más de nuestro Cuerpo, terrenal o no.

Teniendo en cuenta que los pensamientos o más bien el subconsciente son atemporales (intenten calcular cuánto dura un sueño y se sorprenderán), efectivamente, el Alma sería eterna y de allí ese carácter incorpóreo.


Palabra de Pensadora.

2 comentarios:

POL dijo...

Bufff mesacha!!!,yo casi que me quedo con que no hay alma, solo cuerpo y nada más.

Pirene dijo...

Yo prefiero pensar que lo que otros llaman "alma" en realidad es materia gris o similar.