viernes, 5 de septiembre de 2014

Perfección Psicológica


Un día, aburrida, entré en un quiosco de prensa en busca de lectura fácil.  Repasé las revistas de moda y cotilleo, luego le di un vistazo a las de viajes, luego a las científicas y finalmente me encontré con un rincón mágico: el de las revistas de psicología.  Se me torció el cuello casi con el mismo gesto que hago cuando pasa un tío bueno y me le quedo mirando el trasero, ese giro con expresión de extrañeza, como si eso no pudiera ser real pero aun así me interesa.  No negaré que más de una vez he invertido alguna moneda en uno de esos ejemplares, pero el otro día era diferente, de repente me había encontrado con un extraño oasis lleno de diferentes especies de palmeras, todas daban dátiles pero cada dátil de un color diferente.  Y empecé a pensar.

¿Realmente existe semejante mercado?.  A la vista está que sí y si nos asomamos a una biblioteca o una librería, nos encontraremos con un rincón más amplio todavía sembrado de una variedad infinita de consejos, estudios, ensayos, análisis e incluso relatos cargados de positivismo y zen.  Semejante oferta no puede responder a otra cosa que no sea una febril demanda y se me ocurre que tal barbaridad de necesidad como para que un libro de autoayuda se convierta en “best-seller” mundial puede deberse a la búsqueda de la perfección psicológica.

¿Existe la perfección psicológica? Espero que no.  Una vez me dijeron que tal búsqueda podía ser incluso contraproducente y me lo creo.  Hoy en día considero que ni es bueno pasar por la vida como si nada, como en un encefalograma plano ni tampoco que nuestra gráfica emocional sea una fotocopia del “Dragoncan” ese.  Porque no se puede vivir controlando la ira, ni positivizando todo, ni cazando pensamientos… digo yo que también se tendrá uno que enfadar de vez en cuando y digo yo que hay días malos y grises que son los que nos dejan distinguir los días buenos y coloridos.  Es más, ¿por qué no puede un día gris ser un buen día?.

4 comentarios:

miguel ángel salinas gilabert dijo...

A mí lo que me deja atónito es que tanta gente busque afuera lo que a veces se puede encontrar mirando hacia dentro. A eso se le llama pensar, pero supongo que los expertos también tienen derecho a ganarse su pan...

PENSADORA dijo...

Hombre, tampoco es cuestión de expertos. Cierto es que hay que saber pensar e introspectar pero hay veces en que hacerlo duele tanto que se necesita ayuda.

Dony Tamez dijo...

Muy interesante tu blog, me gusta que mantengas la dinámica en los posts y no siempre se trate de mismo.

Saludos.

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PENSADORA dijo...

Gracias Dony!