viernes, 31 de octubre de 2008

NIEVE, CHRIS MARTIN Y VÍDEOS HEAVYS

¿Qué tiene que ver el tocino con la velocidad?, os preguntaréis algunos. La explicación al título de esta entrada es que ante el consejo de uno de mis anónimos de ayer he decidido ponerle un toque frívolo al día de hoy, así que a falta de una entrada profunda de esas mías voy a hacer un compendio de pequeñas frivolidades que se me han ocurrido en los cinco minutos de viaje desde mi casa hasta este mi despacho-cárcel de cristal.

Resulta que ya nieva por aquí y aunque el blanco elemento no se deja ver por la ciudad, sí está muy cerca de ella lo cual supone un añadido de frío al ambiente que me pone de bastante mal humor. Que le vamos a hacer! Me crié en el caribe y esto del frío me sigue poniendo mala, pero bueno, siempre pasa lo mismo: primero reniego y luego salgo corriendo a ponerme las raquetas y disfrutar de los paisajes inhóspitos que se crean tras las grandes nevadas. (esto no es muy profundo ¿no?).

Y con la nieve, la lluvia (que lleva dos días cayendo aquí en Güeskonsin) y el frío una se pone tierna y como no hay compañía masculina real a la vista ni tampoco en ciernes, no queda más remedio que lanzarse a la aventura del amor platónico y puestas a elegir he decidido darle el premio de estar en mis sueños y oraciones a Mr. Chris Martin (el cantante de Coldplay). Por guapo, por sus ricitos de oro, por esos dientes blancos y brillantes, por sus chaquetas de cuello mao, sus muñecas plenas de pulseras (si es que tiene un estilazo!), por creativo, por su dulce voz, por esos ojazos de angelote y porque hasta su mujer me cae bien. Lo siento Gwyneth pero tu marido me tiene rota y para celebrarlo, el último vídeo que ha sacado, para mi deleite:



¡MMMMMM!!!! Pero que hombre!

Para finalizar, mi toque “jevi” (que no falte ¡por dios!). Es que ayer durante una conversación con mi queridísimo amigo “empanadillo” (de manzana, que el de calabaza no mola) le dije que en esos momentos de tristeza cuando me pongo burrota y no quiero que nadie sepa que estoy llorando, en realidad lo que me gustaría es que alguien me cantase esta canción:



Porque una parece fuerte y profunda, pero recordando mi frase de perfil y como bien dice la canción de marlango: “If you peel my skin off, you’ll find I’m small and scare”.

jueves, 30 de octubre de 2008

UNA EPOCA, UN MOMENTO… UNA CANCIÓN: ILUSIONES

Me gusta la frase esa que dice “la ilusión es lo último que se pierde”, ¿o era la esperanza?. De todas formas una cosa acompaña a la otra.

La cuestión es que no sé si será el otoño, la lluvia, el viento o la nieve pero lo de la ilusión anda un poco escaso por mi cerebro. Y mira que lo intento, hago auténticos ejercicios por ilusionarme pero me parece que la edad y las vivencias, de la misma manera que van mermando nuestra inocencia, nos quitan la ilusión.

Pero como no me da la gana de perder la ilusión, he decidido auto-dedicarme esta canción y así recordar la última vez que tuve una auténtica y utópica ilusión:



Sí, ya sé que pongo mucho a mi Alanis, pero es que me mola.

miércoles, 29 de octubre de 2008

LUCES


Me encanta esa luz que le pone el toque mágico a las cosas. Suele presentarse durante los atardeceres o amaneceres y es durante el otoño, cuando la rotación de la tierra y su alineación con el sol por estos hemisferios imprimen al color de la luz solar un matiz envejecido y amarillento pero brillante y se mezclan puntos sombríos con otros que se iluminan.
Como los cielos de Monet, el otoño tiene color vainilla.

martes, 28 de octubre de 2008

CONFIANZA

Según el Diccionario de la Real Academia: “Esperanza firme que se tiene en alguien o algo”. Y si nos referimos a una persona: “en quien se puede confiar”.

Es decir, cuando conocemos a alguien y posamos nuestra confianza en esa persona, estamos manteniendo la firme esperanza de que es confiable y por lo tanto no nos mentirá, engañará o traicionará.

Siempre he pensado que es de buena persona el mantener un alto nivel de confianza en el prójimo. Yo misma soy una auténtica humanista desde el punto de vista no anatómico sino espiritual o metafísico y creo en el hombre de una manera casi ciega, que no inocente. Así, suelo posar mi confianza con facilidad aunque con cierto toque escéptico.

Todo esto no significa que defienda la idea de que haya que confiar a ciegas en todo el mundo y menos aún en aquellos ejemplares que engañan u omiten realidades para conseguir fácilmente aquello que de otra manera es difícil encontrar: la confianza. Hay hombres tan heridos y tan poco creyentes de sí mismos que buscan la aceptación de una manera equívoca ocultando sus auténticas realidades e intentando mostrar únicamente la parte de sí mismos que piensan pueda satisfacer a los demás, sin tener en cuenta que en realidad esto no deja de ser una mentira que tarde o temprano saldrá a la luz.

Se me ocurre que una persona merecedora de confianza habría de ser aquella que, no sin grandes dosis de sinceridad, es capaz de hacernos ver su verdad por dolorosa que sea permitiéndonos ejercer nuestra libertad de aceptarla o no. De esta manera, muchas veces se puede no conseguir el total de un objetivo pero sí una parte más acorde con la realidad de personas que establecen alguna relación sea del tipo que sea.

A mi entender, la confianza es la base de toda relación y bajo su manto sólo cabe la verdad y honestidad por encima de miedos y prejuicios. Al fin y al cabo, no deja de ser verdad que cuando se ama a una persona se hace en plenitud de conocimiento, es decir, con lo bueno y lo malo, siempre y cuando todo sea real.

lunes, 27 de octubre de 2008

MALAS INFLUENCIAS… ¿O NO?

Cuando se acerca algún evento “peligroso” en lo que a juerga y desfase se refiere, me propongo a mí misma salirme de la media y ser la primera en irme a casa, cosa que nunca consigo situándome siempre en las últimas posiciones del ránking.

Así ha vuelto a ocurrir este viernes, tras proponerme a mí misma consumir únicamente cervezas para no sucumbir a los efluvios de la ginebra que tanto me desinhiben y después de haberme apuntado y pagado la excursión del domingo con Peña Guara salgo un ratito por “cumplir” y me encuentro a un montón de gente “de esa que hace tiempo que no ves” y, por supuesto, la liada estuvo servida hasta el día siguiente.

Y digo yo, ¿es que mis amigos y amigas son una mala influencia o es que tendré que admitir que me va más la fiesta que a un tonto un dulce?...

viernes, 24 de octubre de 2008

PERIFERIAS, PERIPECIAS Y OTROS MENEOS

Llega el finde y hay que abrir la agenda a ver qué hay de nuevo para hacer por esta mi "Güeskonsin" (o huesketa, al gusto) y, mira tú que bien, se me había olvidado que hoy empieza el famosísimo festival "Periferias" junto a su sin igual y paralelo "Peripecias".
Así que ala! a ducharse, a olvidarse del curro y sus menesteres y ponerse guapa (se hará lo que se pueda) para dar el pistoletazo de salida a semana y pico de exposiciones, conferencias, cine, danza y lo mejor ¡conciertos!!!.
No es que el cartel me tenga muy contenta pero para hoy y sólo por esta vez, pasaré de largo el Bleep! (pinchar en el cartel si pica la curiosidad) y dirigiré mis huesos a una de las actividades paralelas (y lelos también) de Peripecias, que pinchan dos colegas y hay que hacer más bulto aún del que seguro habrá.
Como estoy un pelín desganada y desmotivada, me pongo aquí mismo un temita para irme animando y entrando en calor mientras riño con el armario, el secador de pelo, el rimel y otros instrumentos de tortura femenina.
Amigos internautas, quedan ustedes gustosamente invitados a semejante evento sin par.

jueves, 23 de octubre de 2008

UNA EPOCA, UN MOMENTO… UNA CANCIÓN: CANCIONES DE AMOR

Cuando conocemos a alguien que nos gusta se empiezan a desatar todas esas mezclas químicas explosivas que nos hacen estar más sensibles y flotantes todo el día. Uno de los claros síntomas del inicio del amor hacia alguien es el suspiro, ese “aaahhhh” que sale cada dos por tres y que resulta más sonoro aún tras la audición de una canción de amor. Atención, he escrito amor, no desamor que esa es otra cosa.

Hay dos canciones de estas que me encantan y que siempre me sacan ese suspiro, sobre todo cuando tengo por ahí algún humanito rondándome las hormonas y la cabeza.

Porque siempre me emocionan, porque me encanta el punto apasionado que imprime Bono en el estribillo, por la letra y su significado y porque salía en “Reality Bites” que me encantó... aquí tenemos a U2 y su "All I want is you":



Y esta… huy esta!... esta es LA CANCION DE AMOR (para mi gusto, claro), por la letra, por la melodía, por el significado, por su dulzura… por todo... señoras y señores, Yes y su magnífica suite "And you and I":



Si es que el otoño me ponte tontorrona.

miércoles, 22 de octubre de 2008

LÁGRIMAS Y LAGRIMONES


Lo de llorar parece ser un tabú. Como si sólo hubiera que llorar de tristeza. Yo, que soy una llorona compulsiva afirmo que no sólo de tristeza llora el hombre, sino que el llorar es una terapia además de la inconfundible prueba física de sensibilidad (que no de sensiblonería, no confundamos términos).

El motivo más común y mejor visto del llanto es la tristeza, el sufrimiento, la impotencia…

Los motivos menos comunes son los cercanos a la felicidad y esto sí es algo que me produce a mí admiración. Aquellos que saben derramar dos buenos lagrimones en un momento feliz o emocionante, éstos, sí son portadores de mi admiración.

Hubo una época en la que me costaba mucho llorar y cuando lo hacía no me quedaba satisfecha, evidentemente, fue la época más oscura de mi vida (hasta ahora, claro). Cuando por no saber, no sabía ni siquiera por qué estaba triste y no me permitía estarlo, así que las pocas lágrimas que conseguía derramar eran tan amargas que me dejaban igual que al principio: inquieta. Todo pasó y recuerdo muy bien el día que volví a llorar, digamos, sanamente. Volver a llorar me hizo tan feliz que el problema que tenía, de repente tomó otro color y pronto lo olvidé.

Pero las lágrimas que mejor y más a gusto he derramado y derramaré son aquellas que parten de la emoción. Me encanta es ese momento en el que me desbordo de emoción ante algo y sin darme cuenta empiezo a llorar… hay quien no lo entiende pero así son estas cosas de la sensibilidad… incomprensibles al que no las quiere ver.

martes, 21 de octubre de 2008

SANTA IRENE


Ayer fue la onomástica de todas las afortunadas con el nombre de Irene. Bueno, fue una de las onomásticas porque, después de pensar durante toda mi vida que no tenía santa, resulta que hay cinco días de Santa Irene, a saber: 21 de febrero, 5 de abril, 5 de mayo, 18 de septiembre y 20 de octubre.

Muy agradecida le estoy a mi amiga “Y” por felicitarme ayer y así despertar mi curiosidad por las santas que llevaron mi nombre en la antigüedad. Se cuentan tres mujeres santas con este nombre: Santa Irene de Tesalónica, Santa Irene de Bizancio y Santa Irene de Portugal. El ¿por qué hay cinco fechas para celebrar sus vidas?, no lo sé, hay dos “Santa Irene Mártir” de cuyos orígenes no he encontrado información.

La Irene que más simpática me ha resultado es la de Portugal. La pobre moza, por lo visto, era tremendamente guapa y traía de calle a todo su pueblo llamado Nebancia. Era muy religiosa y dedicaba todo su tiempo libre a la adoración de dios y así muy de joven decidió entregarse a la vida casta. Hubo un joven que durante una misa dominical se prendió de ella y así se lo hizo saber en forma de petición de matrimonio. La buena de Irene le comunicó su intención de mantenerse virgen y consagrar su vida al servicio de la iglesia prometiéndole que si él llevaba también una vida ejemplar, se encontrarían al morir en el paraíso. Lamentablemente el maestro de Irene que también bebía los vientos por ella, al enterarse de la promesa hecha por ambos, lleno de ira, mintió al muchacho haciéndole creer que la chica estaba embarazada. El chico prendió en cólera y contrató un matarife para darle fin a la vida de la noble moza. Poco después aparecía el cadáver de Irene a orillas del río Tajo. Desde entonces, el pueblo se vino a llamar y se sigue llamando Santarem en honor a Santa Irene.

Así que habrá que darse una vuelta por Portugal a conocer el pueblo que lleva mi nombre, que me ha picado la curiosidad.

Ya me gustaba lo de llamarme así, sobre todo por su origen: Irene, Eiréne en griego, significa Paz. Pero ahora, con semejantes santas a mi custodia… me quedo sin palabras.

viernes, 17 de octubre de 2008

DECALOGO DE LA SINGLE TREINTAÑERA

Treinta y tres, sí treinta y tres añitos cuenta ya este cuerpecito y no me identifico con nuestro señor Jesucristo (amén), si no con nuestra nunca bien ponderada señora Bridget Jones (amén). Tanto el libro como la película nombran en algún momento el día de su treinta y tres cumpleaños y como hace un mes que los cumplí y también hace días que no escribo un decálogo, aquí va mi propósito de enmienda:

1.- Dejarás de mirar libidinosamente al compañero de trabajo ese que lleva modelitos de Dolce Gabana y que tiene la sonrisa de Robert Redford.

2.- Dejarás de babear al paso de los mecánicos pubescentes llenos de grasa y sudor. Por favor, que tienes treinta y tres, no ochenta y tres.

3.- Irás a la peluquería al menos una vez al mes que ya está bien de llevar el pelo de quinceañera ¡mujer que ya eres mayor!.

4.- Harás ejercicio dos veces a la semana como mínimo que la fuerza de la gravedad es un hecho probado y para recordarlo mírate los pechos en el espejo… ¿ves? Es verdad. Mejor no te mires el trasero no te vaya a dar un ataque de histeria.

5.- Reducirás el consumo de alcohol y tabaco al mínimo posible hasta eliminarlo… bueno, igual lo dejamos para los cuarenta y tres. (Iba a hacer mención al licor pero lo dejo para mi 43 aniversario).

6.- Dejarás de pensar en tus ex novios y te centrarás en los posibles candidatos que ya está bien de soltería, chica.

7.- No te picarás ante comentarios estúpidos del tipo “se te va a pasar el arroz”, sonreirás y por dentro pensarás en ti misma asesinando cruelmente a la persona insensible y borderline que te lo diga.

8.- Dejarás de mirar embobada a las embarazadas y niños pequeños que, a pesar del imbécil del punto anterior, aún no se te ha pasado el arroz y más bien lo tienes al punto paella.

9.- Dejarás de comprarte modelitos y sandalias que sólo utilizarás una vez. En su lugar invertirás tus miserables ganancias en una liposucción, o en apadrinar un niño pobre, o en cambiarte el coche, o en redecorar el piso, o en cambiar la mampara de la ducha antes de que nazca ese ser mutante que está latente en el moho acumulado… ¡que narices! Abrirás una cuenta de ahorros… (ahorros… ese ser tan desconocido).

10.- Repite conmigo: “treinta y tres”… “trrreiiiiinta y treeeessssh”. ¿Lo ves? Tampoco es para tanto.

miércoles, 15 de octubre de 2008

METRO Y CIVISMO

Durante una de mis últimas incursiones madrileñas me encontré en el brete de tener que viajar en metro, cosa que hacía muchos años no probaba.

En el transcurso de ese corto viaje me dio por fijarme en el comportamiento de la gente y me resultó peculiar el civismo con el que se comportan la mayoría de las personas en estos lugares, no hay más que mirar la foto de arriba en la que quise demostrar cómo la gente, al tomar las escaleras mecánicas para la salida, es capaz de hacerse a un solo lado incluso teniendo que formar una cola, para dejar pasar a aquellos que lleven más prisa.

Pronto me vino a la memoria el metro de Caracas. Éste fue inaugurado poco después de que mi familia y yo nos trasladáramos a Venezuela allá por los años ochenta. No sé si hoy en día la cosa habrá cambiado mucho, pero para entonces el metro de Caracas era como un reducto de paz dentro del caos de la ciudad. Incluso puedo recordar un cartel publicitario en el cual se mostraban personas enfundadas en máscaras antigases y con caras de “mala leche” entrando en el metro que enseguida cambiaban de aspecto y se deshacían de sus máscaras al verse protegidos por el entorno de cualquier estación de metro caraqueña. En aquel lugar a una se le ponían ganas de portarse bien y me recuerdo a mi misma siempre pendiente de cederle mi asiento a cualquier abuela o mujer embarazada que se acercase. Tan importante y seguro era el metro de Caracas que durante las revueltas populares y la masacre militar de 1989, el denominado “Caracazo”, quienes pudieron se refugiaron en la primera estación cercana que encontraron. Recuerdo a las monjas del colegio decirnos que si nos encontrábamos otra vez ante una situación como aquella corriéramos hacia el metro y nunca a por un autobús.

Recuerdos a parte, no pude dejar de emocionarme al ver que ese comportamiento cívico continúa manifestándose en lugares tan dispares como una simple estación de metro, lo cual me provoca, una vez más, admiración por los humanitos de “a pie” que poblamos este pequeño planeta.

martes, 14 de octubre de 2008

DESDE EL BALCÓN





El paisaje cambia según la hora, la estación... y eso le hace adquirir su toque de belleza imperceptible a quien no la busca... busquémosla entonces...


domingo, 12 de octubre de 2008

VIAJES

Lo bonito de viajar no sólo se reduce a la belleza del lugar que se vaya a visitar. También se alarga a el grueso del viaje en sí. La ilusión primero de elegir el destino y luego encontrar la manera de llegar. Llenar la maleta y cerrar la puerta de casa con la incertidumbre de si todo seguirá igual al regresar.

martes, 7 de octubre de 2008

LES EAUX BONNES - LES EAUX CHAUDES

Después de unos cuantos días sin tener tiempo casi ni de respirar, por fin saco un rato para dejar aquí una pequeña crónica de mi última incursión pirenáica.

Curiosos nombres para las dos localidades punto de partida y llegada que mis compañeros de Peña Guara eligieron para llevarnos de excursión: desde las aguas buenas llegamos a las aguas calientes, no sin antes atravesar esta preciosa senda....


Contemplando los valles poblados allá a lo lejos...


Y ya llegando al punto más alto, las preciosas panorámicas del macizo del Ger...

Y finalmente se abrió ante nosotros el espectacular valle de Osseau, con el Midi al fondo...

Una preciosa jornada con tiempo estupendo para culminar una semana cargada de trabajo, poco sueño y muy poco tiempo para mí sola.

Esperemos consiga arañar algo más de tiempo para mí y vosotros estos próximos días.

miércoles, 1 de octubre de 2008

UNA EPOCA, UN MOMENTO... UNA CANCIÓN: SEXUAL




Aunque parezca mentira, esta canción de Loreena Mackennitt me recuerda la época del despertar sexual.

Recuerdo perfectamente la primera vez que la escuché. Era la B.S.O. de la película “Jade” en la que Linda Florentino hacía el papel de una mujer sospechosa de un asesinato, casada con un hombre al que no amaba, adicta al sexo y deseada por el detective encargado del caso. Todo un folletín.

La película pasó desapercibida y no tuvo buenas críticas aunque a mí se me quedó grabada en la memoria por algunas cortas escenas eróticas y muy bien acompañadas de la canción de la Mckennitt.

¡Que tiempos aquellos que no volverán!