viernes, 17 de octubre de 2008

DECALOGO DE LA SINGLE TREINTAÑERA

Treinta y tres, sí treinta y tres añitos cuenta ya este cuerpecito y no me identifico con nuestro señor Jesucristo (amén), si no con nuestra nunca bien ponderada señora Bridget Jones (amén). Tanto el libro como la película nombran en algún momento el día de su treinta y tres cumpleaños y como hace un mes que los cumplí y también hace días que no escribo un decálogo, aquí va mi propósito de enmienda:

1.- Dejarás de mirar libidinosamente al compañero de trabajo ese que lleva modelitos de Dolce Gabana y que tiene la sonrisa de Robert Redford.

2.- Dejarás de babear al paso de los mecánicos pubescentes llenos de grasa y sudor. Por favor, que tienes treinta y tres, no ochenta y tres.

3.- Irás a la peluquería al menos una vez al mes que ya está bien de llevar el pelo de quinceañera ¡mujer que ya eres mayor!.

4.- Harás ejercicio dos veces a la semana como mínimo que la fuerza de la gravedad es un hecho probado y para recordarlo mírate los pechos en el espejo… ¿ves? Es verdad. Mejor no te mires el trasero no te vaya a dar un ataque de histeria.

5.- Reducirás el consumo de alcohol y tabaco al mínimo posible hasta eliminarlo… bueno, igual lo dejamos para los cuarenta y tres. (Iba a hacer mención al licor pero lo dejo para mi 43 aniversario).

6.- Dejarás de pensar en tus ex novios y te centrarás en los posibles candidatos que ya está bien de soltería, chica.

7.- No te picarás ante comentarios estúpidos del tipo “se te va a pasar el arroz”, sonreirás y por dentro pensarás en ti misma asesinando cruelmente a la persona insensible y borderline que te lo diga.

8.- Dejarás de mirar embobada a las embarazadas y niños pequeños que, a pesar del imbécil del punto anterior, aún no se te ha pasado el arroz y más bien lo tienes al punto paella.

9.- Dejarás de comprarte modelitos y sandalias que sólo utilizarás una vez. En su lugar invertirás tus miserables ganancias en una liposucción, o en apadrinar un niño pobre, o en cambiarte el coche, o en redecorar el piso, o en cambiar la mampara de la ducha antes de que nazca ese ser mutante que está latente en el moho acumulado… ¡que narices! Abrirás una cuenta de ahorros… (ahorros… ese ser tan desconocido).

10.- Repite conmigo: “treinta y tres”… “trrreiiiiinta y treeeessssh”. ¿Lo ves? Tampoco es para tanto.

7 comentarios:

anselmo dijo...

Felices 33...yo ya los pasé hace 10 años. Genial tu post de propósitos....espero que los cumplas...y genial la cancion de Iron Butterfly...hacía tanto que no la escuchaba

Anónimo dijo...

Muy bueno Pensadora, por tu bien no cumplas la mayoría.. :)

Saludos

Laura dijo...

Me apunto al 3, al 6 y al 7. Yo siempre digo que mi arroz es marca "Brillante", que nunca se pasa.
Besos.

La vereda de la puerta atrás dijo...

Si cuando se pasan los 30 empieza lo mejor, más pocaverguenza (si es que la había), le damos dos vueltas a los veinteañeros y hacemos con ellos lo que queremos, jaja!, etc, etc... Por cierto, me sigue impresionando lo del metro de Caracas...

NUR dijo...

Bueníiiiiisimo!! Yo también los he cumplido hace poco y, aumque con niños, me siento bastante igual que tu.

PENSADORA dijo...

VEREDA: Tienes razón, sobre todo si a los treinta pasas la crisis, el resto de la década se torna encantadora. Lo que tú dices: sin complejos, a vuelta de todo, independiente... y si eres soltera y con suerte: eres una adulta que vive como quisiera hacerlo un adolescente.

NUR: Bueno hija, por lo menos tú sabes que el arroz ya no se te pasa... jajaja!

Cécile dijo...

Hola!!!
Pensadora estaba bucenado en tu blog, buscando algo para colgar en el mio... y este me ha encantado...
¿me lo prestas?

Estoy pensando echar la persiana en el mio (PSXXI), sin tiempo para nada... pero me da mucha pena despues de 4 meses intensos y que me han reportado tanto placer...
El asunto es que en inicio en blog era un disparador literario, y ahora debo dedicar casi todo el tiempo a escribir... (sonrisa)...

Todavía no he descubierto tu nombre (jo!)

Un beso.