domingo, 12 de octubre de 2008

VIAJES

Lo bonito de viajar no sólo se reduce a la belleza del lugar que se vaya a visitar. También se alarga a el grueso del viaje en sí. La ilusión primero de elegir el destino y luego encontrar la manera de llegar. Llenar la maleta y cerrar la puerta de casa con la incertidumbre de si todo seguirá igual al regresar.

6 comentarios:

Laura dijo...

Sin duda tienes toda la razón. Hace mucho que no viajo, pero el próximo verano pienso hacerlo, en cuanto oposite. Será cuestión de ir pensando el destino.
Besos.

Elena dijo...

Pues a mí, sin embargo, los preparativos me agobian muchísimo. Me quitan el sueño, me dejan sin aliento...
Sólo cuando llego al punto de destino, y veo que todo está bien, respiro agobiada. Subo a la habitación del hotel, me tumbo en la cama, y cierro los ojos de absoluta felicidad.
Es entonces cuando empiezo a disfrutar.
Es que siempre he sido una persona un poquito histérica, jijijijiji!
Un beso

cuaderno de viajes dijo...

todo y que me gusta prepara el viaje, no me gusta hacer las maletas y me da mucha pareza, navego por internet un poco,en estos momentos estaba en el cuaderno de viajes viendo las fotos del concurso que hicieron, hay fotos que parecen que las hayan hecho un profesionals, són muy buenas.

PENSADORA dijo...

Por supuesto que el destino es lo importante, pero yo que soy muy positiva y animada, siempre me lo paso bomba mientras lo preparo y durante el viaje lo de mirar por la ventana, los paisajes, los contrastes, las ciudades desde lo alto del avión.... ¡que potito!

El Pez Martillo dijo...

Pues yo opino un poco como Rajoy: viajar es un coñazo. Para mi lo mejor es dehacer las maletas, sabiendo que ya se está en casa y pudiendo hacer lo que te da la gana. Aún así, sigo viajando...

Di dijo...

Qué chula la foto! como sea tuya alucino! a mi me gusta mirar por la ventana en el avión hasta que nos vamos acercando al aterrizaje, entonces lo paso algo mal con los oidos. Saludos!