miércoles, 23 de enero de 2013

Optimista


Hoy me he dado una vuelta por “El rincón del Náufrago” y allí me he encontrado con una delicada entrada sobre una historia de salud y sonrisas. Me ha hecho pensar en lo caras que están las sonrisas últimamente a pesar de lo saludables que son.

A lo mejor abuso un poco de “flower-power” pero esque realmente pienso que siempre se puede encontrar un motivo para sonreír aunque sea un poquito durante un ratito y más sabiendo que en estos tiempos caros, sonreír es gratis.

A ratos me parece como si, a parte de criticar al de al lado o defraudar hacienda, el deporte nacional sea lamentarse. Hoy en día en los ascensores casi ni se habla del tiempo, se habla de la crisis tanto si nos afecta directamente como si afecta al de enfrente como si creemos que nos va a afectar en un futuro cercano o lejano.

Las buenas noticias siguen escaseando, sí. Pero una vez leí en alguna parte que “nuestros peores temores lo son, porque los tenemos” y concluí que de tanto pensar que algo malo va a pasar, termina pasando, más que nada porque estamos más pendientes de ese temor que de otras cosas y mientras tanto lo bueno nos pasa desapercibido.

Así que a lo mejor vale la pena intentar hacer oídos sordos, mirar hacia el lado contrario de las malas noticias y concentrarse en lo que realmente importa que es vivir lo mejor que se pueda y sonreír siempre que sea posible, tengo comprobado que es más barato.

4 comentarios:

J. M. N. dijo...

Pues sí, tienes toda la razón. Yo me he considerado siempre una persona positiva, optimista y empática pero, últimamente, me puede la mala leche. En parte debe ser porque lenta pero inexorablemente me hago viejo y aumentan mis achaques y en parte es por la palabra maldita. No por lo que me pase a mí y a mi familia, que también, si no por lo que veo cada día en el telediario y en el periódico....no me digas que no es para matar a hostias, si se confirma, al Bárcenas, al Urdangarín, a la Cospedal y a toda esa manada de malnacidos.
¿Sabes lo que voy a hacer? No ver la tele y no leer el periódico. Si, eso es lo que voy a hacer.
Siguiendo tu último consejo esta tarde, durante dos horas, he sido tremendamente feliz: http://pirineosrutasyflora.blogspot.com.es/2013/01/caseta-las-brujas-23-1-13.html

PENSADORA dijo...

Pienso que tú y yo somos personas afortunadas por tener una afición tan satisfactoria como la montaña (bueno, lo tuyo más que afición), gracias al monte tenemos mayor capacidad de relativizar y entender mejor el mundo, podemos encontrar nuestra posición como humanos... no sé, creo que esto ayuda.

Lo del mal humor... creo que más que la edad, es cuestión de contagio y los contagios se pueden evitar... ¡he dicho! jejeje.

Un abrazo y gracias por pasarte.

Rebeca dijo...

Pues vamos a ver si se me pega un poquito de tu optimismo, porque es verdad, si sólo pensamos en lamentarnos seguramente estaremos perdiéndonos montones de cosas que valen la pena.

Wílliam Venegas dijo...

¿Esa es usted, la de la foto de PENSADORA? Qué bella y enorme sonrisa. Solo esa sonrisa es para mí una buena noticia. Gracias.

La invito a participar en mi blog,
http://lahuelladelojo.blogspot.com
Me gustaría que se apuntara como seguidora ahí mismo, en la página principal de mi blog. Quiero esa sonrisa.