sábado, 12 de enero de 2013

Vermú navideño


Güeskonsin tiene sus tradiciones: las de toda la vida como pasear por el coso sólo por ver quién hay o nunca utilizar los intermitentes, y las nuevas que empiezan como gamberradas y luego se van asentando.

Así está ocurriendo con lo del vermú ya sea el día de nochebuena o nochevieja. La cosa empezó con las nochebuenas, se salía un ratito al mediodía para ver a la familia y amigos que venían de fuera y de quienes sólo se disfrutaba estas fechas. Poco a poco aquel vermú se iba alargando y lo mismo no ibas a casa a comer porque total ya irías a cenar bien con la familia. Hasta que la cosa mejoró o degeneró (depende de cómo se mire) y ahora es como una especie de día del chupinazo, sales a eso de las 12-1 de casa y vuelves justo para cenar, tras lo cual se suele salir de casa dirección “misa de gallo” terminando en los bares eso sí, poco rato.

Lo de las nocheviejas ya es otro cantar, éstas no necesitaron presentación y los vermús ya se convirtieron en cosa festiva directamente. Ese día los bares de tapas ponen la música a tope desde por la mañana y la gente llega a cenar con poca hambre y poca sed (esto último lo que menos). Lo mismo organizas cena para dos y se te convierten en quince como te dejas todo el “zancocho” en la nevera para el día siguiente y cenas directamente en el chino más cercano a la zona de taperío.

La cuestión es que cada vez nos lo pasamos mejor y buscamos más excusas para empezar los festejos de día. Será cosa de la edad o será que realmente se está asentando una nueva tradición. Sea como sea: me gusta.

3 comentarios:

Rebeca dijo...

pues así leído a mi me encanta, todo esos que invite a relacionarlos, a estar felices, a compartir, me parece digno de ser perpetuado.

El Pez Martillo dijo...

Pues no sé si será cosa de la edad, pero servidor también prefiere estos festejos, quedadas o como se llame, que empiezan comiendo y terminas cenando y a las mil por ahí. Cuando te quieres dar cuenta, resulta que llevas más de doce horas de juerga...

Saludos fiesteros.

PD: y yo que creía que lo de no usar los intermitentes era una tradición mallorquina...

PENSADORA dijo...

Querido Pez: Lamento comunicarle que, efectivamente, es cosa de la edad. Lo tengo comprobado.

Rebeca: pues eso, ¡tradiciones como esta, todas!

Saludicos!