martes, 16 de septiembre de 2008

UNA EPOCA, UN MOMENTO... UNA CANCIÓN: ACTO DE FE


En uno de mis momento más bajos me quise hacer una promesa a mí misma.

En mi reproductor de CD portátil (aún no tenía mp3) sonaba el disco “Espiral” de Luar Na Lubre. Hubieron dos canciones que acompañaron aquel momento: primero “Ara Solis” y después “Ancares”. Ambas canciones me transmitieron serenidad, era como si en ese mismo momento me hubiera confabulado con mi propio destino y, de su mano, le hubiese dado una patada en el trasero a mi mala suerte.


Sentada en mi habitación del hospital, mirando por la ventana, cansada de ingresos, tratamientos y otras vicisitudes, me pedí y prometí a mí misma que esa sería la última vez que estaría ingresada al menos durante un tiempo.

Ya han pasado más de cuatro años.

3 comentarios:

katrine jabiera dijo...

No hay nada mas lindo ke aserse una promesa asi misma....no se....yo me las hago a diario pero creo ke olvido con facilidad.......n todo caso siempre me prometo cosas estupidas, porque con el tiempo creo ke me he vuelto algo superficial.....
Igual muy bueno ke te hagas una promesa pork el reto va contigo misma...con nadie mas...y eso lo hace especial: porque no es una obligación, es tu elección




bye

El Pez Martillo dijo...

A partir de espiral empecé yo a perderles la pista a los Luar Na Lubre (aunque su último trabajo, Camiños da fin da terra, no està mal).

Muchas veces la determinación es tan importante como la quimio (lo he visto en algunas ocasiones).

PENSADORA dijo...

Querido Pez, se dice y se cuenta mucho sobre el asunto psique-quimio-recuperación. Desde luego, una buena predisposición a la curación y la aceptación de la enfermedad son probados factores de buen pronóstico.

Alguien, con muy buen juicio, al enterarse de que estaba mala me dijo "lo que tienes que hacer es engañar a tu cuerpo, utiliza el cerebro", así intenté hacer y no me fue mal.

Yo también les perdí la pista a Luar Na Lubre tras "espiral", desde entonces tengo el folk bastante abandonado.