lunes, 1 de septiembre de 2008

HUELE A OTOÑO


Tumbada al sol, en el pantano más cercano a la ciudad, de repente, un soplo de brisa fresca me anuncia que ya está viniendo.

El otoño.

Se recupera la actividad en la ciudad. En el mercadillo de flores y plantas de los jueves en la plaza de enfrente de casa, había un árbol con algunas hojas que empezaban a amarillear y esta mañana ha vuelto a costarme un rato encontrar aparcamiento. En la mercería he observado nostálgica cómo la dependienta iba guardando los bikinis y en el escaparate de la zapatería ya hay zapatos y zapatillas cerradas, de esas de estar por casa calentito.

Que rápido ha pasado este verano y que poco calor ha hecho por aquí, supongo que aún quedaran algunos días de sol y calor. Pero los días ya se acortan y por la noche hay que cerrar la ventana de la habitación, que ya refresca.

La página web del ayuntamiento anuncia los próximos cursos deportivos 2008-2009 y en la escuela de idiomas ya me han dado aula. Vaya por dios! Sólo queda un mes para empezar la rutina de siempre y casi lo agradezco.

Ya estoy pensando en las fotos de los colores en los bosques pirenáicos y volver a madrugar para salir a andar, para que no me pille la noche encaramada por ahí. Lo mejor del otoño, la luz y el color de la montaña. Atardeceres mágicos y templados. Madrugadas húmedas.

Sí, ya huele a otoño en Huesca y todo toma un aspecto diferente, nuevo.

4 comentarios:

Laura dijo...

El otoño es mi estación favorita, aunque aquí se está notando poco. Más fresquito por la noche y días más cortos, eso sí. Y la rutina que anuncia la "vuelta al cole".
Besos.

El Pez Martillo dijo...

A mi también me gusta mucho el otoño, pero por aquí aún nos queda un poco para que llegue del todo. Ya está dando señales, pero el calor aún va a durar (de cuesta abajo, es cierto) por lo menos un mes más, aunque por las noches ya se duerme mejor (pero con la ventana abierta y muy escasa o nula ropa). Supongo que los Pirineos deben influir en que por allí haga más fresco (y que estás más al norte, y que no hay mar...). Lo importante es que lo duro del verano ya ha pasado (y no sólo en lo climático, que tener a los guiris haciendo de las suyas también es pesado)

Saludos.

Anónimo dijo...

Es una estación interesante, y seguro que en los Pirineos todavía más.. Personalmente una de las cosas que más me gustan de esas fechas es ir a buscar setas. Esperemos que este año no sea como el anterior y sí que crezcan.

Un saludo y que no te pierdas ninguna de esas luces premonitorias

PENSADORA dijo...

LAURA: a veces se agradece lo de la "vuelta al cole".

PEZ: Sí que se nota la inluencia del pirineo y más este año en que las cotas más altas todavía tienen nieve.

ANÓNIMO: El otoño y la primavera en el pirineo son espectaculares, toda una explosión de luces y colores.