viernes, 27 de noviembre de 2009

SINDROME DE ABSTINENCIA


Cuando nos encontramos bajo la influencia de una mala temporada que se alarga en el tiempo, lamentablemente, nos acostumbramos a ese estado. Dependiendo de la forma de ser de cada cual, el estado de ánimo variará en consonancia con los motivos. Unos estarán tristes, de capa caída. A otros les entran los nervios, como a una servidora.

Las malas temporadas se acaban. Sí o sí. Sea como sea. Porque uno se arma de valor y “coge el toro por los cuernos” o porque simplemente con el paso del tiempo las cosas se ponen en su sitio. Todo se acaba incluso aunque no queramos.

La salida de esos estados de ánimo suele conllevar accesos de euforia. De repente llega un día en que te encuentras mejor, los problemas parecen desaparecer y las cosas salen mejor.

Todo resulta emocionante hasta que con el tiempo nos asentamos en la buena temporada y de repente, sin saber por qué, se tiene una extraña sensación. Un ronroneo interior, una inquietud sin motivos. El saber que todo está bien y sin embargo hay algo que no va bien. Esto es lo que se me ha ocurrido llamar “síndrome de abstinencia post-traumático”. Después de pasar una época de lucha, de conflicto continuado y tras la calma de la tempestad, los humanitos luchadores tenemos ansias de seguir luchando, de tener motivos sin darnos cuenta que el motivo principal es vivir, simplemente vivir.

Habrá que aprender a vivir bien y a aprovechar las buenas temporadas para cuando vengan las malas, que siempre llegan.

3 comentarios:

Rebeca dijo...

Entiendo lo que dices, lo de siempre que uno nunca está satisfecho y que a veces, aunque parezca mentira incluso le encontramos cierto gusto al sufrimiento.

Disfruta de tu paz, niña ¡a vivir que son dos días! y de vez en cuando a no pensar tanto. Feliz fin de semana!!!!

CASIOPEA dijo...

como te entiendo. yo siempre digo que cuando rozo el suelo con los dos pies a la vez la vida se empeña en ponerme "patas pá arriba de nuevo" constantemente y una y otra vez...

PENSADORA dijo...

Pues eso chicas, pues eso.