miércoles, 15 de septiembre de 2010

EL ENGOMINAO



Una vez más, como tantísimas otras, Mr. Pez Martillo ha despertado el pensamiento en mí y, así como él tiene a las salseras “Sex-and-the-City-Adictas” medio decapitadas, tengo yo al espécimen que vengo a llamar “engominao”.

Es algo que me supera. En el momento en que el aroma de esa mezcla entre gomina “giorgi”, desodorante “axe” y colonia “ultra violet” empapa mis fosas nasales, se desata en mí un instinto extraño, una alerta. Allí llega el engominao con camisa a rayas y moreno playero rancio para preguntar sin pudor por mi estado civil. Y allí mismo estoy yo, con mis vaqueros y mi colonia de Yves Rocher “espanta-pesaos” buscando la salida de emergencia más próxima.

5 comentarios:

El Pez Martillo dijo...

Pero mujer, cómo vas a los mismos sitios que ellos? Yo procuro ni acercarme a los sitios a donde van mis Carries salseras, aunque bueno, siempre hay alguna despistada que se cuela...

Rebeca dijo...

No te quejes que hay especimenes más raros!

El Titanic, también se hundió dijo...

pobrecico.... si el chico solo traia buenas intenciones...

Jarttita. dijo...

Nada pens, que al final nos va a gustar El Roger de tan delicadas que somos. :P

(Creo que era Roger, no Pez?

aperador dijo...

Jajaj, pues para esos momentos una bordería de las buenas siempre es el mejor antídoto, aunque seguro que se te queda el rastro del olor de tanta gomina.